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The Spiral ya forma parte del icónico skyline de Nueva York

El mapa mundial de la huella de ACS

Los proyectos de ACS que han transformado Nueva York, Londres, Madrid, Berlín y Sídney

Nueva York, Londres, Madrid, Berlín, Hamburgo o Sídney comparten algo más que su condición de grandes metrópolis: todas han cambiado a través de infraestructuras en las que ha participado el Grupo ACS, desde estaciones y puentes hasta iconos culturales y nuevos distritos urbanos

Hay edificios que se reconocen desde lejos. Estaciones por las que pasan millones de viajeros. Puentes que conectan países y plazas que devuelven vida a un barrio. Las grandes ciudades no se construyen de una vez ni responden al azar sino que evolucionan y que condicionan cómo sus habitantes se desplazan, trabajan, disfrutan de la cultura o se relacionan con su entorno.

Detrás de muchos de esos cambios hay ingeniería, planificación y una enorme capacidad de ejecución. También la idea de que una infraestructura no termina el día que se inaugura, más bien es cuando empieza su vida real. La que transcurre entre viajeros que toman el metro a primera hora, familias que visitan un museo, empleados que atraviesan una estación o mercancías que cruzan una frontera.

El Grupo ACS y sus compañías —entre ellas, Turner, HOCHTIEF, Dragados y CIMIC— han participado en algunos de los proyectos que forman parte de esa vida en las grandes metrópolis internacionales. La historia de esa presencia puede contarse como un recorrido por ciudades muy distintas, unidas por el desafío de seguir creciendo sin dejar de funcionar.

Nueva York: construir hacia arriba

Nueva York es una ciudad que se reinventa sin perder altura. Su perfil urbano es una declaración de ambición y, en ese paisaje, cada nuevo edificio ha de responder a la exigencia de convivir con una ciudad activa las 24 horas del día.

The Spiral en Nueva York

The Spiral, levantado en Hudson Yards, representa esa nueva generación de rascacielos que incorpora la arquitectura al paisaje urbano mediante terrazas escalonadas y espacios verdes. Turner ha participado también en proyectos que pertenecen al paisaje histórico de la ciudad, como el Yankee Stadium y el Madison Square Garden. Son lugares diferentes, pero comparten una condición: no son solo edificios, son escenarios donde Nueva York se reúne para celebrar, competir y construir relatos propios.

Berlín y Hamburgo: recuperar para avanzar

Algunas de las transformaciones urbanas más relevantes parten de la necesidad de devolver sentido a espacios que la historia había dejado atrás. Berlín es uno de los grandes ejemplos europeos de esa capacidad de reconstrucción.

Sony Center en Berlín

En Potsdamer Platz, HOCHTIEF participó en la construcción del Sony Center, en un área que se convirtió en símbolo de la nueva capital alemana tras la reunificación. Años después, Mercedes Platz prolongaría esa iniciativa al transformar antiguos terrenos ferroviarios en un distrito de actividad económica, cultural y de ocio.

Edificio de la Filarmónica de HamburgoChristoph Schroll

Hamburgo ofrece una historia diferente. Durante décadas, la ciudad ha redefinido su relación con el puerto y el río Elba. La Elbphilharmonie, construida por HOCHTIEF, se ha consolidado como el icono de esa regeneración: un edificio cultural que representa una nueva forma de entender el frente marítimo y proyecta la ciudad hacia el exterior.

Madrid y Londres: la ciudad que se mueve

La calidad de vida de una metrópoli depende, en buena medida, de algo que suele pasar inadvertido hasta que falla: la movilidad. Estaciones, intercambiadores y redes de transporte son la estructura que permite a una ciudad trabajar, estudiar, visitar y crecer.

Ampliación Museo del Prado en Madrid

En Madrid, la participación de Dragados en la remodelación de Chamartín y Atocha se integra en la modernización de dos nodos clave para las comunicaciones de la capital y su conexión con el resto de España. La intervención en el Museo Nacional del Prado añade otra dimensión como es la de proteger y actualizar uno de los grandes espacios culturales de la ciudad.

Euston Station en Londres

Londres, por su parte, ha hecho de la mejora continua de su transporte una de sus señas de identidad. Los trabajos vinculados a las estaciones de Euston y Bank reflejan la importancia de intervenir en infraestructuras existentes para que puedan responder a las necesidades de una ciudad global.

Conectar territorios, imaginar el futuro

La huella de ACS cruza el Atlántico y llega al Gordie Howe International Bridge, entre Detroit (Estados Unidos) y Windsor (Canadá), refuerza una de las conexiones comerciales más relevantes entre los dos países fronterizos. Al otro lado del mundo, CIMIC participa en el desarrollo de Sydney Metro, una red automatizada llamada a transformar la movilidad de la mayor ciudad australiana.

La próxima gran transformación urbana combinará infraestructuras físicas con nuevas necesidades como son los centros de datos para la economía digital, redes energéticas más resilientes y sistemas de transporte de bajas emisiones. Las ciudades seguirán cambiando. Y, con ellas, la necesidad de construir lugares capaces de conectar personas, oportunidades y futuro.