09 de agosto de 2022

La ministra de Educación y FP, Pilar Alegría.

La ministra de Educación y FP, Pilar Alegría.EP

Educación

Alegría justifica la perspectiva de género en el currículo: «Necesitamos más mujeres en el ámbito científico»

La ministra de Educación y FP, Pilar Alegría, ha justificado que los currículos educativos incluyan la perspectiva de género, temática que «algunos insistentemente quieren ridiculizar». «Necesitamos incorporar muchas más mujeres a los ámbitos científicos y tecnológicos para que nuestro país no quede rezagado», ha apostillado.
Así lo ha comentado durante la apertura de la cuarta jornada del foro Wake Up Spain!, organizado por El Español, intervención en la que ha destacado las principales medidas llevadas a cabo por el Gobierno.
Según ha manifestado la ministra, uno de los retos pendientes del Ejecutivo es «incentivar la atención de las niñas y de los jóvenes hacia las disciplinas tecnológicas», ya que España está «perdiendo una gran cantidad de talento» por «culpa» de la brecha de género.
En este sentido, ha recordado que 10 de cada 100 estudiantes de Informática son mujeres y que en las dos últimas décadas se puede observar en los Grados de Ingeniería en general o en Ingeniería Informática o Matemáticas un «retroceso importante de la proporción de mujeres que cursan estos estudios». Además, sólo el 1,7% de las niñas, en edades tempranas, se imaginaban trabajando en el futuro en un ámbito profesional que estuviera vinculado con las tecnologías de la información y de la comunicación, según el Informe PISA, de 2018.

Primer eje de actuación contra la crisis

Según la ministra, «de entre las urgencias y las angustias del presente, surge con claridad la necesidad de que España avance con determinación hacia una segunda modernización del país que dé continuidad al esfuerzo que se inició en la Transición».
Así, apunta que desde el Gobierno se le da una «importancia decisiva» al papel que la educación debe tener en la recuperación de la economía y en el fortalecimiento de la cuestión social y la transformación, y «prueba» de ello es la «ambiciosa reforma» que está llevando a cabo.
De ahí que el primero de esos ejes de actuación sea la reforma educativa, una reforma encaminada a hacer que sea «mucho más relevante aprender a aprender que simplemente dominar unos contenidos específicos que siempre serán insuficientes». «Esta reforma educativa cobra, desde luego, más sentido que nunca», ha señalado.
Otro de los «grandes cambios» que el Gobierno está impulsando es el desarrollo de la carrera profesional docente, ya que «es a ellos a quienes les va a corresponder el papel principal de asegurar que los alumnos salen bien preparados para este mundo del siglo XXI, y sólo si los profesores, y sólo si los maestros lo protagonizan, el cambio tendrá éxito».

Equidad, becas y digitalización

Asimismo, ha hablado de que otra política educativa que contribuirá a la mejora del sistema productivo es la que contiene como foco la equidad, elemento que se traduce en la disminución de la repetición de curso y del abandono escolar prematuro, lo que redundará en la elevación del nivel formativo de la población activa en su conjunto.
De hecho, asegura que los países más productivos son precisamente los que consiguen que una mayor proporción de su población alcance suficiente nivel educativo. Es más, Alegría recuerda que hay estudios que señalan que si España consiguiera en el año 2030 alcanzar ese nivel de abandono escolar del 10% que marca la UE, la tasa estructural de desempleo en España se recortaría en cuatro décimas y se incrementaría la productividad del trabajo en un 1,7 %.
Por otro lado, Alegría ha destacado el incremento del Gobierno en el presupuesto de becas, que en los últimos cinco años ha aumentado un 45 %, llegando a los 2.134 millones de euros para este próximo curso 2022-2023, o el impulso que se le está dando a la digitalización del sistema educativo.
En este sentido, recalca la incorporación de la denominada Competencia Digital en la reforma del currículo escolar, que versará sobre la búsqueda de información, generar contenidos, usar plataformas virtuales, crear y proteger perfiles personales, conocer los riesgos, dar solución a problemas concretos, programación sencilla o de robótica, ya que todas estas competencias que habrán de adquirir los alumnos son formarán parte de su educación desde las edades más tempranas.
«Igualmente necesitamos aumentar sensiblemente las competencias digitales de los profesores y quizá todavía más importante cambiar las metodologías pedagógicas», añade.

Modernización de la FP

Finalmente, se ha referido a la modernización de la Formación Profesional, reforma sustentada en la Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional, aprobada recientemente y «una de las leyes más importantes de toda la legislatura» por «los problemas históricos» del mercado laboral y del sistema productivo español.
Según la ministra, esta ley tiene una «grandeza» y es «bastante llamativa» porque se trata de una norma nacida del «diálogo» y del «consenso». «Una ley que ha sido cocinada a fuego lento», ha comentado, pues según ha agregado, se ha debatido con los agentes sociales, los empresarios, con los sindicatos, con multitud de personalidades y de responsables del tejido productivo y también con los distintos partidos políticos. «Y hemos conseguido un objetivo que creo que era fundamental, que ese ese consenso y acuerdo mayoritario con nuestra sociedad», resume.
Pero dentro de ese plan de modernización de la FP, el Gobierno ha puesto en marcha 25 nuevas titulaciones, muy en particular en esos sectores emergentes vinculados a las tecnologías y a la digitalización, ha financiando más de 130.000 plazas de FP y se han creado 433 aulas de digitalización.
«Nuestro país necesita encontrar un proyecto en el que se identifique la nueva generación que va a dirigir este país a mediados del siglo XXI (...). Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva Europa, una nueva Europa más fuerte o más integrada, más solidaria y más sostenible, sobre todo una Europa con vocación de tener más peso en este nuevo orden mundial. Es un nuevo escenario que permite a las nuevas generaciones diseñar su propio futuro, y en ese proyecto España debe tener un papel protagonista. Tenemos la experiencia, los recursos y, sobre todo tenemos el suficiente talento para conseguirlo. Así que vamos a por ese objetivo», ha concluido su intervención.
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