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El líder de Bildu, Arnaldo OtegiEuropa Press

Bildu pretende controlar el «uso cotidiano» del vasco y castigará no utilizarlo

Este sistema, que actuará como una red de vigilancia del vasco para certificar quién merece el título y quién no, pretende que la evaluación del vasco no se limite únicamente a los exámenes

EH Bildu, partido liderado por Arnaldo Otegi, ha apostado por una mayor imposición del vasco en todos los niveles de la sociedad, con especial hincapié en la educación. Ahora, la formación abertzale quiere crear un nuevo sistema para certificar el nivel de euskera que se basa en la «evaluación continua» y el «uso real» de la propia lengua.

Este sistema, que actuará como una red de vigilancia del vasco para certificar quién merece el título y quién no, pretende que la evaluación del vasco no se limite únicamente a los exámenes, sino que se obligará a los alumnos a evidenciar su nivel lingüístico a través del «uso real de la lengua». Para mayor imposición, todas estas actuaciones estarán bajo la supervisión de los euskaltegis y el propio Gobierno vasco.

La iniciativa toma como punto de partida un estudio solicitado por HABE, el organismo público responsable de la formación en euskera para adultos, y elaborado por la consultora Siadeco. El informe intenta averiguar por qué una parte significativa de la población no se inscribe en las clases de euskera.

En cuanto a las conclusiones, se señala, sobre todo, la falta de tiempo y el precio de los cursos. Sin embargo, en vez de plantear soluciones concretas para esos obstáculos, Bildu ha decidido utilizar los datos como combustible para intensificar su ofensiva en favor de la inmersión lingüística.

En su propuesta, la coalición no solo reclama mantener los sistemas clásicos de evaluación, sino introducir nuevos métodos de certificación basados en la observación directa y la conducta diaria del alumno. Hablan de «portafolios» y «competencias», términos que en un contexto nacionalista pueden transformarse en mecanismos de control del uso real del idioma.

Es decir, ya no se trataría únicamente de superar una prueba escrita u oral, sino que habría que demostrar, mediante la práctica cotidiana, y ante evaluadores cuyo perfil aún no está definido, que el euskera forma parte activa de la vida de cada persona que quiera obtener la acreditación.

La 'policía del euskera'

En diciembre de 2023, el Gobierno del País Vasco aprobó una ley educativa que contemplaba varios cambios respecto a la anterior, entre los que destacan la creación de varios organismos con el único objetivo de controlar «el buen uso» del euskera en los colegios.

Es el caso del Instituto para el Aprendizaje del Euskera y de las Lenguas, entidad que el Ejecutivo vasco ha regado con una primera partida de 23 millones de euros, de los que 16 irán únicamente destinados a sufragar los gastos de personal.

Según reza la citada norma, esta institución «tiene como misión principal tanto el tratamiento de las metodologías lingüísticas como la formación del profesorado, al objeto de reforzar su actitud, progreso e implicación lingüística, en función de las exigencias que el sistema educativo presente en cada contexto»

Este nuevo órgano al servicio de la inmersión lingüística en el País Vasco inspeccionará el uso del euskera en diferentes ámbitos dentro de la educación. En primer lugar, la ley contempla que el Instituto para el Aprendizaje del Euskera y de las Lenguas podrá elaborar el currículo vasco, así como organizar la producción del material escolar. Esto se traduce en que los libros de texto que acaben entre las manos de los niños estarán bañados de valores nacionalistas, supervisados por esta entidad que fomenta el euskera.