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Por qué la FP sanitaria gana peso ante los retos del sistema de salud

Las principales razones para estudiar FP sanitaria en 2026 están directamente relacionadas con la demanda del sector, la formación práctica y las oportunidades de desarrollo profesional

La sanidad atraviesa un proceso de transformación profunda, impulsado por el envejecimiento progresivo de la población, el avance de la digitalización asistencial y la incorporación de nuevas técnicas diagnósticas y terapéuticas. Este contexto convive con un incremento sostenido de la demanda de atención especializada, lo que refuerza la necesidad de contar con profesionales cualificados capaces de responder a las necesidades asistenciales con criterios de calidad y eficiencia.

En este escenario, la Formación Profesional sanitaria se consolida como una vía estratégica para dar respuesta a los retos del sistema de salud. Además de ofrecer formación especializada y práctica desde el primer día, destaca por su alta empleabilidad. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (2025), la rama de Sanidad presenta la tasa de paro más baja entre todas las ramas educativas, situándose en apenas un 7,48 %.

«La FP sanitaria permite a los estudiantes incorporarse de manera más rápida al mercado laboral, ya que aporta competencias que responden directamente a estas necesidades del sector y contribuye a cubrir la escasez de perfiles técnicos especializados», señala Luisa Escribano, directora de Formación Profesional de Sanitas.

En este contexto, las principales razones para estudiar FP sanitaria en 2026 están directamente relacionadas con la demanda del sector, la formación práctica y las oportunidades de desarrollo profesional:

  • Demanda sostenida de profesionales especializados. La creciente complejidad del sistema sanitario requiere perfiles técnicos en ámbitos como cuidados auxiliares, higiene bucodental, imagen para el diagnóstico o atención a personas en situación de dependencia. La FP sanitaria permite acceder desde el inicio a un sector con elevada demanda y oportunidades reales de empleo.
  • Aprendizaje práctico orientado al entorno asistencial. Los programas combinan formación teórica con prácticas en entornos clínicos reales e incorporan tecnologías actuales, como simuladores, sistemas de imagen avanzada o herramientas digitales de gestión sanitaria, con el objetivo de preparar al alumnado para situaciones profesionales concretas.
  • Flexibilidad en la progresión académica. Muchos ciclos facilitan el acceso posterior a estudios universitarios, lo que permite avanzar en la especialización sin renunciar a una primera experiencia profesional práctica.
  • Preparación para el trabajo en equipos multidisciplinares. La formación incluye el desarrollo de capacidades vinculadas a la coordinación, la comunicación y la responsabilidad técnica, en línea con el modelo asistencial actual y su evolución.
  • Desarrollo de competencias personales con impacto asistencial. La FP sanitaria impulsa la vocación profesional, la capacidad de adaptación y el compromiso con la atención al paciente, elementos clave en un sector que integra innovación tecnológica y atención directa a las personas.