Los etarras Ainhoa Múgica y Olarra Guridi acumulan cientos de años de prisión por una decena de asesinatos cada uno
La Audiencia Nacional imputa a seis jefes de ETA por el atentado de Santa Pola (Alicante)
Formaban parte de la cúpula de ETA en el momento en que se produjo el atentado, del que está a punto de cumplirse 20 años
El juez Manuel García Castellón ha citado a declarar en calidad de investigados a los seis miembros de ETA que formaban la cúpula de la organización terrorista en el momento en que se produjo el atentado contra la casa cuartel de Santa Pola (Alicante) en el que murieron dos personas, una de ellas, la pequeña Silvia Martínez, de tan solo 6 años de edad.
Los etarras Juan Antonio Olarra Guridi, alias 'Juanvi'; Ainhoa Múgica, alias 'Olga'; Félix Ignacio Esparza, alias 'Navarro'; Mikel Albisu, alias 'Mikel Antza'; Ramón Sagarzazu, alias 'Ramontxo', y María Soledad Iparraguirre, alias 'Anboto' tendrán que pasar por la Audiencia Nacional para explicar si ordenaron la comisión del atentado que acabó con la vida de la pequeña o, en cualquier caso, por qué no impidieron que éste se produjera.
García Castellón emitido la citación después de que recibiera los informes de Policía Nacional y Guardia Civil que acreditan la pertenencia de los seis encausados a la cúpula de ETA a petición de la Asociación Dignidad y Justicia que pidió reabrir el caso de Santa Pola para investigar nuevas pruebas que acrediten la participación de la cúpula de los terroristas en los atentados que cometían los comandos.
A por las cúpulas
De hecho, por este atentado ya están condenados y encarcelados los dos autores materiales, Oscar Celaráin y Andoni Otegi. Sin embargo, en pocos atentados de ETA se ha imputado a la cúpula de los terroristas por los crímenes que se cometían bajo su dirección. Ahora es la asociación Dignidad y Justicia quien ha abierto la vía para acusar a los dirigentes etarras de los atentados. Junto con el atentado de Santa Pola se han reabierto otras seis causas contra las diferentes cúpulas de los terroristas.
Curiosamente, se da la circunstancia de que al menos dos de los dirigentes encausados fueron beneficiados hace tan solo unas fechas con un traslado a las cárceles vascas, donde, pasarán al amparo de la política penitenciaria del Gobierno de Urkullu, que no hace ni un año que recibió las competencias en este aspecto.
Mikel Antza ya pasó por la Audiencia Nacional a declarar la semana pasada por el asesinato de Miguel Ángel Blanco y anteriormente lo hizo por el de Gregorio Ordóñez. En ambos casos, el que fuera jefe de ETA durante la década de los 90 quedó en libertad provisional con la prohibición de salir de España.