Pedro Sánchez entra al hemiciclo en presencia de Alberto Núñez Feijóo
Sesión de Investidura
Feijóo retrata la deriva legislativa de Sánchez: 385 nuevas páginas de normas en el BOE cada día
El Tribunal Constitucional controlado por la mayoría de izquierdas afín al todavía Gobierno en funciones ha salvado las normas más polémicas e ideológicas de todas
Tan sólo el año pasado se publicaron en el Boletín Oficial del Estado (BOE) un total de 1140.766 folios de normativa «a tamaño letra 12». Es decir, «385 páginas de lectura al día para poder estar al corriente solo de las obligaciones impuestas» a los españoles sólo por el Gobierno central. Un escenario que, a juicio del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, «no es razonable» y, además, se aleja de los estándares de Europa para «trabajar de una forma distinta» en términos de legalidad y seguridad jurídica.
El fallido debate de investidura celebrado en el Congreso de los Diputados durante los dos últimos días, ha permitido al presidente del PP afear buena parte de las políticas seguidas por el actual Gobierno socialista en funciones durante la pasada legislatura.
Entre ellas, el exceso de producción normativa y el hecho de que, en la mayor parte de los casos o, al menos, en los más polémicos derivaron de mecanismos de producción muy cuestionados, salvo en situaciones excepcionales, como son el decreto, las tramitaciones de urgencia y la proposición de ley. Varias herramientas que permitieron a Pedro Sánchez sortear el control parlamentario y los informes de los órganos consultivos del Estado, en la mayor parte de los casos, además de acelerar la entrada en vigor de los textos más importantes para la continuidad de sus políticas ideológicas.
«En mi opinión, es posible hacerlo, por ejemplo, ampliando el procedimiento de declaración responsable, generalizando el silencio administrativo positivo o asumiendo el compromiso de eliminar tres normas vigentes por cada nueva que se apruebe», afirmaba desde la tribuna de oradores el expresidente de la Xunta de Galicia durante los últimos 16 años.
A cambio, y sólo durante los últimos cuatro, Sánchez ha atesorado el dudoso honor de convertirse en el primer presidente de Gobierno de la democracia en alcanzar los 100 decretos ley en una sola legislatura. Nunca antes ningún otro presidente llegó a tanto. De hecho, el récord hasta ahora lo había ostentado José María Aznar, con 85 decretazos en su primer mandato, entre los años 1996 y 2000.
Por el contrario, desde que Sánchez llegase a la Moncloa ha mantenido un ritmo frenético: desde junio de 2018 a enero de este mismo año ya son 135 los decretazos en su haber, desde aquel primero que el Consejo de Ministros aprobó para sustituir al presidente de Radio Televisión Española (RTVE) y al resto del Consejo de Administración de manera fulminante.
Pese a que ni a la oposición del PP ni a sus propios socios de Gobierno les gustaban los atajos empleados por el secretario general de los socialistas para legislar, aunque por ley está obligado a limitar mucho su uso, lo cierto es que, llegado el momento, el actual Tribunal Constitucional (TC) –renovado a la medida del Ejecutivo, ahora en funciones, y de sus socios separatistas– salvó a Sánchez en esta cuestión tras dar luz verde a los decretazos del PSOE sin control del Parlamento.
Una decisión que, sin embargo, contó con el durísimo voto particular de cuatro magistrados de la Corte de Garantías quienes aseguraron que el Poder Ejecutivo, esto es, el Gobierno, dicte normas con rango de ley «debiera ser una excepción, aunque no lo parezca por la habitualidad con la que se viene produciendo», durante la pasada legislatura.