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15 de junio de 2024

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez a su llegada al Congreso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entrando al hemicicloEFE

Comparecencia del presidente

Sánchez inicia la campaña de las europeas en el Congreso con la misión de activar a la izquierda

Comparece este miércoles sin límite de tiempo y tras haber ordenado la retirada de la embajadora en Argentina. La «máquina del fango» y la «internacional ultra» serán sus imprescindibles

La última vez que el presidente del Gobierno compareció ante el pleno del Congreso estaba a punto de iniciar una gira europea en busca de apoyos para el reconocimiento del Estado de Palestina. Acababa de visitar a Mohamed VI en un viaje exprés del que se volvió, nuevamente, sin fecha de apertura para las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla. Los partidos estaban metidos de lleno en la campaña vasca y en la precampaña catalana –en ambas a la vez–. El juez de instrucción Juan Carlos Peinado aún no había abierto diligencias previas contra Begoña Gómez por presunto tráfico de influencias y corrupción en los negocios. Y en el PSOE nadie sospechaba, ni remotamente, que Pedro Sánchez iba retirarse cinco días y a poner a los socialistas el corazón en un puño.

En España la política va tan deprisa que, un mes y medio después, el presidente comparece nuevamente ante la Cámara Baja este miércoles con energías renovadas después de su periodo de reflexión –a decir de él mismo–. Con el buen sabor de boca del rotundo triunfo de Salvador Illa en Cataluña, aunque las negociaciones para su investidura serán complicadísimas. En guerra abierta contra lo que llama «la máquina del fango» y la «internacional ultra». Y horas después de haber ordenado la retirada permanente de la embajada de España en Argentina.

Con ese cóctel, Sánchez tendrá ante sí y ante el hemiciclo un tiempo ilimitado que convertirá en el primero de los más de 800 actos electorales que el PSOE ha programado para la campaña de las elecciones europeas, un día antes de que ésta arranque oficialmente.

Sánchez juega «en casa»

La ocasión es inmejorable, dado que todo juega a su favor. El líder del Ejecutivo tiene manga ancha en la tribuna de oradores. En su última comparecencia habló por espacio de una hora y 55 minutos. Por el contrario, Feijóo y Santiago Abascal disponen cada uno de dos turnos de intervención: uno inicial de 20 minutos y una réplica de 7 minutos más. Aunque es habitual que la Presidencia del Congreso les deje arañar algún minuto más para compensar mínimamente la diferencia abismal.

Montaje de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en la sesión de control de hoy

Montaje de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en un pleno del CongresoEl Debate. Fotos: EFE

En el orden del día figuran cuatro asuntos: el acuerdo aún no alcanzado de Gibraltar, las conclusiones del último Consejo Europeo, Palestina y «los asuntos objeto de investigación periodística y judicial, en lo que respecta a casos de una presunta corrupción económica, política y de conflicto de interés, que afectan a su partido, su Gobierno y su entorno personal», como reza el encabezado.

Desde el equipo del presidente no dan muchas pistas, más allá de que será un «discurso de altura». Adelantan que Sánchez se referirá a los cuatro temas troncales y vaticinan que Alberto Núñez Feijóo hablará solo de uno, en alusión al caso Begoña. Para el Ejecutivo, el informe de la UCO del que El País se hizo eco el martes demuestra que «no hay caso» y que es todo fruto de la «máquina del fango».

Los socialistas necesitan poner toda la carne en el asador en esta campaña para un doble objetivo: movilizar al electorado de izquierdas y, además, concentrar ese voto en la candidatura que abandera la vicepresidenta Teresa Ribera. Consideran que, si algo quedó claro en las últimas elecciones de ámbito nacional –las generales de julio de 2023–, es que nada moviliza a la izquierda como la «ultraderecha».

De ahí que el Gobierno se haya metido de lleno en la polémica con Javier Milei y que este martes ordenara el regreso de la embajadora española en Argentina. Delante y detrás de las cámaras, el ministro José Manuel Albares insistió en que esta medida es definitiva, y no reversible una vez que pasen los comicios del 9 de junio, como se malicia la oposición. «Argentina continuará sin embajadora», remachó el titular de Asuntos Exteriores. Pero incluso sus socios de Sumar han olido desde lejos el aroma electoralista de este golpe en la mesa. «Nos hubiera gustado la misma contundencia contra el fanfarrón de Milei que contra el Gobierno genocida de Israel», señaló ayer el portavoz de la formación en el Congreso, Íñigo Errejón, en Onda Cero.

Toda la carne en el asador es sinónimo, también, de José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente del Gobierno estará con Sánchez y con la candidata del PSOE en el inicio de la campaña y en el cierre: este jueves en Valencia y el viernes 7 de junio en Madrid, según fuentes socialistas. A mayores, el presidente protagonizará tres mítines más en Sevilla, Valladolid y Málaga y Zapatero estará en León y Granada, al menos.

Animados por el resultado del PSC en las elecciones catalanas y por las señales de activación entre los votantes de izquierdas que en Ferraz dicen estar detectando, los socialistas se han puesto el listón alto. El lunes, la portavoz del partido, Esther Peña, entró de lleno en el marco del PP y aseguró que el 9 de junio no será un plebiscito contra Sánchez, sino contra el líder de la oposición. «La silla de Feijóo vuelve a tambalearse», aseguró.

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