Imagen de una operación de la UCO contra los clanes balcánicos llevada a cabo en junio de 2024
Entrevista al Jefe del Departamento contra el Narcotráfico de la UCO
«Lo que gana un chaval de 16 años en el narco, no lo gana otro con su carrera y trabajo fijo»
El Teniente Coronel Óscar Esteban Remacha señala la peligrosidad de los grandes clanes que se están introduciendo en España
Desde que en el año 2019 se localizara el primer narcosubmarino en Galicia, han aparecido bastantes más. El hallazgo de un narcotúnel en Ceuta ha marcado otro hito en la historia del narcotráfico en España que indica que algo está cambiando en el tráfico de droga de nuestro país: están entrando las grandes organizaciones.
El Departamento Contra el Narcotráfico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se encarga de perseguir estos clanes. El jefe de este Departamento, el Teniente Coronel Óscar Esteban Remacha, analiza en esta entrevista con El Debate cuál es la situación actual del narcotráfico.
— ¿Cuál es el momento real que se vive ahora en el Campo de Gibraltar respecto al tráfico de droga?
— La situación real es que tenemos unas organizaciones que llevan tiempo operando en esa zona con una logística importante, tanto de embarcaciones como de embarcaciones de apoyo, que han estado siempre dedicadas al hachís y que han visto la oportunidad, puesto que las organizaciones que proveen de cocaína están haciendo uso de semi sumergibles o de otras embarcaciones que son capaces de lanzar esa droga a lanchas de alta velocidad a mucha distancia de la costa, lo cual dificulta la actuación policial sobre ellas. Además, tienen una estructura logística de almacenamiento y distribución desde hace ya mucho tiempo. ¿Eso por qué? Porque organizaciones de narcotraficantes de origen extranjero han visto que tienen una buena agencia logística en el sur y han decidido emplearlas. Y los de la logística han visto que con la cocaína ganan cuatro veces más. Todos ganan.
Grandes organizaciones del narco de origen extranjero han visto que tienen una buena agencia logística en el surJefe del Departamento contra el Narcotráfico de la UCO
— Sin embargo, los agentes a pie de calle advierten de que también está aumentando el uso de armas de guerra. ¿Por qué?
— Ha habido muchos vuelcos con el tema del hachís y un vuelco con el hachís más o menos era asumible y aceptable. Pero con la cocaína ya no es tan aceptable. Por diferentes razones. Una, por el precio y otra, por quién está poniendo el dinero. Son organizaciones muy potentes, son organizaciones muchas de ellas de origen balcánico, que han sufrido guerras, son violentos de por sí e incluso sudamericanos que tienen una forma de manejar los negocios diferente. Muchas de las armas provienen de la antigua Yugoslavia, de la guerra de los Balcanes. Y al final las propias organizaciones las han adquirido para protegerse de posibles vuelcos. De hecho hemos tenido, por desgracia, más de un incidente en el que se han enfrentado a nuestras fuerzas en el momento de una entrada de registro a una casa a tiros, no porque quieran atacar a las fuerzas de seguridad, sino porque piensan que lo que van a hacer es darles un vuelco.
— ¿Qué grupo es el más peligroso?
— Para nosotros son todos iguales. Podríamos decir quizá que, en cuanto al poder de movimiento de la droga, los más peligrosos pueden ser los balcánicos, los más violentos todavía, porque manejan las armas. Pero evidentemente cualquier clan colombiano es peligroso porque es el origen de la droga. En cuanto a la capacidad de introducción de droga, las organizaciones se hacen con el terreno a base de amenazas y violencia. Es así como los balcánicos han conseguido infiltrarse en los puertos en Ecuador, con amenazas y violencia. Hasta, en cierta manera, es comprensible que haya corrupción dentro del puerto, porque al final no es corrupción por llevarte un bocado a la boca, sino por salvar tu vida. Porque ahí la amenaza es: o lo haces o te mato a ti o mato a tu familia. Incluso a nivel policial. Conozco gente de allí que han tenido que salir porque han hecho una incautación, han hecho su trabajo y al minuto los narcos le ha mandado una foto de su hijo.
— ¿Se podría decir, sobre todo pensando en el Estrecho, en la Línea o en Algeciras… que son pequeños narco Estados?
— Si lo consideramos como que el narcotráfico está apoyado por el gobierno o la administración del lugar, no. No creo que sea así. Lo que sí considero es que allí se instaura de una manera más firme, porque el tema de narcotráfico no es un problema exclusivamente policial. El problema es mucho más de raíz y es muy sencillo: lo que gana un chaval de 16 años por estar una noche controlando simplemente si se mueve el helicóptero de la Guardia Civil o no, no lo gana un chaval en Madrid o donde sea, con su carrera y un puesto de trabajo fijo. ¿Qué riesgo asumo yo estando en un sitio simplemente viendo salir en helicóptero a la Guardia Civil? Mínimo. En cambio, me llevo 1.500 euros en una noche.
— Ha llamado mucho la atención el narcotúnel que se localizó en Ceuta. ¿Supone un cambio en la actuación de los narcos?
— Sí, es un poco como ha sucedido con los semi sumergibles. La primera vez que oíamos que había organizaciones que intentaban mandar un semi sumergible, decíamos que era de película. Pues con el túnel igual. Llevábamos tiempo escuchando que había un túnel que cruzaba desde Marruecos. Hasta que empezamos a ver que había indicios que indicaban que era cierto. Y empezamos a investigarlo. Es una artimaña nueva. Al final, la presión que podemos ejercer las fuerzas de seguridad sobre las organizaciones criminales les obliga a modificar sus modus operandi.
La investigación de las grandes organizaciones del narcotráfico habría que tratarla de forma diferente, como se hizo con el terrorismoJefe del Departamento contra el Narcotráfico de la UCO
— ¿Qué necesidades tiene el Departamento contra el Narcotráfico de la UCO en estos momentos?
— Al final, trabajamos con las herramientas que tenemos y conseguimos los resultados que conseguimos, con las herramientas que tenemos. ¿Que nos gustaría poder hacer más? Sí. Podríamos hacer más operaciones, más investigaciones, si tuviéramos más gente. Pero, insisto, no es un problema exclusivamente policial. Es cierto que, en muchas ocasiones, nuestras iniciativas no siempre se alinean con las prioridades de Interior o con los criterios de justicia. Nosotros no podemos trabajar si no hay una serie de leyes. Lo mejor sería sentarnos en una mesa permanentemente evaluando cuál es la situación, qué necesidades de reformas legislativas hacen falta. Es uno de los grandes problemas. Las únicas diferencias que ha habido en España en cuanto a aplicación de la ley con temas de dureza como pudo ser el terrorismo es que se dijo: «Esto no es un delito cualquiera. Esto hay que tratarlo de una forma diferente». Y se hizo una excepción con el tema del terrorismo. Habría que plantearse si en España, ahora mismo, estamos en una situación en la que quizá al narcotráfico, con sus diferencias, habría que implementarle también unas especificidades en la aplicación de las leyes. Es lo que nos gustaría, tener una jurisdicción especial en la investigación de las grandes organizaciones. No digo, quizá sobre el microtráfico o el tráfico medio, eso se puede seguir llevando en los juzgados como hasta ahora. Pero las grandes causas complejas en las que se ataca a las estructuras y a las organizaciones más potentes, podría tener una justicia especial. Y luego, por otro lado, hacer una excepcionalidad también con una modificación del Código Penal y de las normas que permitan ser más duros en la lucha contra el narcotráfico.