Fundado en 1910

El presidente del Gobierno, Pedro SánchezLa Moncloa

Gobierno de España

Sánchez se descuelga del acuerdo de la OTAN pero asegura que no supone una «ruptura» con los socios

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este domingo de urgencia desde el Palacio de la Moncloa para informar de que España ha logrado acordar con la OTAN quedarse fuera de la exigencia de elevar a un 5 % del PIB el gasto en Defensa.

El socialista ha asegurado que España no va a destinar «ni más, ni menos» que un 2,1 % de su Producto Interior Bruto a Defensa porque ese es el porcentaje que, según los técnicos de las Fuerzas Armadas, necesita el país para «adquirir y mantener todo el personal, equipamiento e infraestructuras exigidas por la OTAN». «No tiene sentido comprometernos a ese 5 %, sería despilfarrar miles de millones de euros que no nos harían estar más seguros», ha esgrimido.

Un acuerdo con la OTAN que se ha logrado, ha explicado, tras una «negociación diplomática, discreta y leal» con los aliados que «salvaguarda la soberanía de España» y que, en ningún caso, ha subrayado, supone una «ruptura de la unidad de la OTAN».

Sánchez ha augurado que habrá voces que saldrán ahora a denunciar precisamente eso, que con esta decisión, el Gobierno ha abocado a España a quedarse «fuera del paraguas de la OTAN», algo que ha negado tajantemente: «España permanece dentro».

El presidente del Gobierno ha enumerado las tres razones que han llevado a su Ejecutivo a tomar esta decisión, no sin antes aclarar que entiende el «contexto geopolítico» y que «respeta» el deseo de otros países de elevar su gasto en defensa.

Así, en primer lugar ha explicado que para España destinar un 5 % del PIB en Defensa sería algo «desproporcionado e innecesario» y, en este sentido, ha incidido en que cada país invierte en Defensa en función de sus capacidades, de tal manera que se dan «asimetrías» que son «normales» entre países en cuanto al porcentaje del PIB que invierten en este extremo. «El método de trabajo de la OTAN siempre se ha centrado en las capacidades y no en los porcentajes del PIB», ha sentenciado.

En segundo lugar, Sánchez ha subrayado que «Europa tiene que avanzar en su autonomía estratégica» y la «clave» no está en «gastar más, sino en gastar mejor» y desarrollar «una industria de defensa propia». «Precipitarnos de forma artificial a un 5 % no nos ayudaría a alcanzar ninguno de esos objetivos y nos haría cada vez más dependientes de otros países», ha manifestado.

Por último, el presidente del Gobierno ha declarado que ese aumento del gasto sería «incompatible» con el estado del bienestar de España y su «visión del mundo». Por lo tanto, ha reiterado que ese 2,1 % -que, ha recordado en un par de ocasiones es bastante más que el 0,9 % que destinaba España en 2018, cuando llegó Sánchez el Gobierno- es «perfectamente compatible con las capacidades que nos pide la OTAN y el mantenimiento de nuestro estado del bienestar».

En este punto ha advertido que elevar ese porcentaje obligaría a «cruzar todas las líneas rojas, subir impuestos a la clase media y trabajadora y cortar el estado del bienestar».

Así, Pedro Sánchez se ha felicitado por un acuerdo que ha calificado como «un éxito» que permitirá a España seguir siendo «un actor global de primer orden».

«La humanidad necesita más seguridad, diplomacia, solidaridad entre países y más esperanza. El mundo empieza a asomarse a un abismo oscuro con potencias que se bombardean entre sí. Nuestro país no puede dar la espalda a esta realidad, tenemos que protegernos ante estas nuevas amenazas y recordar al mundo que las guerras no tienen ganadores, nunca. España tiene la firme voluntad de preservar la paz», ha concluido.