El presidente Sánchez y el entonces ministro José Luis Ábalos, en una imagen de archivo
Investigación
Moncloa no desmiente el chivatazo de Sánchez a Ábalos por Koldo que reveló el propio exministro y confirmó su novia
El Debate accede en exclusiva a un documento de Moncloa en el que no se atreve ya a negar que Sánchez sí fue advertido de las investigaciones de la UCO por las que el exnúmero 2 del PSOE es ahora investigado en el Supremo, tal y como destapó el propio afectado
Debería ser muy sencillo: un simple desmentido oficial de La Moncloa, negando que el presidente del Gobierno hubiera recibido información de la investigación en marcha del «caso Koldo» y que, a continuación, se la anticipara a José Luis Ábalos. Y, sin embargo, la Presidencia no ha sido capaz de negar que eso ocurriera, tal y como reveló el propio exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, y se escuda en la insólita explicación de que no puede recordar ni revisar si Sánchez fue avisado por la ingente cantidad de documentación que acumula, tal y como figura en un documento oficial al que ha accedido en exclusiva este periódico.
¿Llamó usted a Ábalos cuando supo que la Guardia Civil investigaba a Koldo? Esa fue una de las 50 preguntas lanzadas por Alberto Núñez Feijóo a Pedro Sánchez durante el pleno del Congreso de los Diputados en el que el presidente del Gobierno intentó sacudirse de la corrupción de su partido, pero el propio exministro ya había dado la respuesta en una entrevista en Okdiario y Moncloa no ha sido capaz de desmentirlo, a pesar de que Pedro Sánchez ha mantenido que él no sabía nada y declararse engañado por sus dos últimos secretarios de organización, nombrados por él mismo.
Según Ábalos, fue el 28 septiembre de 2023 cuando el presidente le alertó de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil estaba investigando a su exasesor, pese a que la llamada Operación Delorme, que supuso la detención de Koldo, no estalló hasta febrero de 2024.
Además, Ábalos cree que el presidente debió haber recibido esta información a través de la Fiscalía General del Estado, ya que la Fiscalía Anticorrupción formalizó la querella ante la Audiencia Nacional solo unos días antes de la reunión entre Sánchez y el exministro, y a partir de ahí se precipitaron unos acontecimientos que han terminado por destapar una trama corrupta que tiene en jaque al Gobierno y que pueden llevar a Sánchez a los tribunales, pues Vox ya ha anunciado que ha interpuesto una querella contra el presidente por presunta revelación de secretos, encubrimiento y obstrucción a la justicia.
Mientras, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya ha dejado claro su parecer: que Sánchez, no es «una víctima» sino un «encubridor de delitos», pues «dio un chivatazo al señor Ábalos».
Además, estas declaraciones del exministro toman aún más relevancia a tenor de lo que la propia Presidencia del Gobierno ha explicado en un documento exclusivo en poder de El Debate, que probaría por qué Moncloa guarda silencio y en el que no se desmiente siquiera que el presidente no estuviera al tanto de las actividades investigadas por la UCO, pieza que instruye el Tribunal Supremo.
El documento que demuestra por qué Moncloa no desmiente la confesión de Ábalos
En concreto, este periódico ha accedido en exclusiva a un documento de Presidencia del Gobierno, de fecha 23 de marzo y firmado por Beatriz Rodríguez Pérez, en el que si bien admite que ni la Fiscalía, ni la Policía, ni CNI han informado de manera directa a Sánchez acerca de «las sospechas sobre la realización de actividades presuntamente ilícitas de Ábalos (…)», es incapaz de desmentir de manera tajante que el presidente fuera conocedor de la investigación de la llamada trama Koldo, investigación sobre la que el exministro Ábalos ha confesado haber recibido el chivatazo del propio Sánchez.
Según Moncloa, «los registros de comunicaciones entre organismos (…) no contempla el detalle exhaustivo de los contenidos de las mismas, ni su correspondencia con «…hechos actualmente investigados judicialmente…», sino que recoge únicamente datos básicos de identificación e individualización de la comunicación», para añadir de manera sorprendente respecto al conocimiento del presidente de las andanzas de Ábalos que sería un trabajo enorme poder localizar algo así, puesto que «requeriría de la revisión, y posterior análisis pormenorizado, de toda la información en poder de la Presidencia del Gobierno».
Lo más inaudito es la propia afirmación contenida en el citado documento público, con el membrete de Presidencia del Gobierno, según la cual la todopoderosa presidencia de Sánchez carece de medios técnicos para realizar un «tratamiento de la información» puesta a disposición de Sánchez
De esta forma, pese a que Presidencia posee una gran cohorte de asesores trabajando al servicio de Sánchez, el escrito llega a asegurar que Moncloa carece «de medios técnicos para realizar un tratamiento de la información de esta índole». Según los expertos jurídicos consultados, «Moncloa reconoce así que sí hay información puesta a disposición del presidente Sánchez, y se escuda en tecnicismos burocráticos señalando además que, con su ejército de asesores y altos cargos más caro, no tiene medios para encontrarla, es otra tomadura de pelo más de Sánchez», concluyen.
Resolución de Presidencia del Gobierno del 26 de marzo
Resolución de Presidencia del Gobierno del 26 de marzo, a la que ha tenido acceso El Debate
Que Sánchez conocía la existencia de las investigaciones a Koldo fue también manifestado por una de las parejas del exministro, Andrea de la Torre, en el programa 'El Análisis: Diario de la Noche' de Telemadrid.
Allí, la joven señaló que Sánchez estaba al tanto de todo pues fue testigo en primera persona de un encuentro en el domicilio del exministro entre Ábalos y Santos Cerdán, en el que el exsecretario de Organización del PSOE ofrecía al exministro «tres contratos en consultoras vinculadas a Pepe Blanco, presencia en tertulias y prensa escrita» si renunciaba al acta de diputado.
El relato de Andrea refuerza la idea de que se trató de un plan deliberado, diseñado desde el propio Gobierno, para minimizar el impacto político del estallido del «caso Koldo», pues tal y como ella ha sostenido, «Sánchez lo sabía y lo sé porque me lo contó Cerdán, que vino de Moncloa».
Moncloa ya reconoció que ignoró las cartas que alertaba de la trama
Además, a esta respuesta de Presidencia del Gobierno se suma otra ya publicada por El Debate, en la que Moncloa reconocía que ignoró las cartas remitidas por el abogado Ramiro Grau en las que denunciaba la 'trama Koldo', pese a que Sánchez las recibió en 2020 y en ella se advertía de las comisiones cobradas por la compraventa de mascarillas en plena pandemia.
En concreto, Moncloa confesaba, obligada por la resolución 785/2024, del 10 de julio del 2024 del CTBG, que recibió unas cartas que el abogado Ramiro Grau remitió, aunque decidió ignorarlas porque se trataba de «sobres remitidos» por aquel con «recortes de prensa» y que, en todo caso, no pudo localizar al denunciante, un jurista reconocido con despacho en Zaragoza bien sencillo de contactar.
Moncloa intentó justificarlo con un relato sorprendente: no se trataba de escritos personales dirigidos «al Presidente del Gobierno o a otra persona u órgano de la Presidencia del Gobierno» y no contenía «ninguna solicitud, queja o reclamación» que permitiera «al departamento actuante dar traslado o contestación al remitente».
Pero, quizá, lo más destacado del documento publicado en agosto de 2024 por este periódico no es solo lo que dice, es decir, que ignoró las pistas que señalaban la existencia de una trama corrupta, sino lo que no dice, pese a la orden del CTBG. De hecho, no hacía mención si existía «cualquier otro documento conteniendo otra información denunciando los hechos actualmente investigados en relación a la trama Koldo García y José Luis Ábalos».
Esto es un dato crucial pues implica que Moncloa ignoró su deber de revelar si tenía algún documento, fuese de la naturaleza que fuese, lo que incluiría cualquier informe del Ministerio del Interior, de la Guardia Civil o de la Policía, o incluso los elaborados para la fiscalización de los contratos, alertándole de la trama denunciada por el cobro de comisiones ilegales en la venta de mascarillas durante la pandemia y que planeaba sobre el Ministerio de Transportes. Una mala práctica que ahora vuelve a repetir, ya que sigue sin enviar información al respecto, con la enorme diferencia de que ahora ya se sabe que los tentáculos de la trama iban más allá y, según Ábalos, Sánchez estaba al tanto.