El coordinador general de Bildu, Arnaldo Otegi
El misterioso silencio de Bildu tras las cesiones de Sánchez al PNV
Los nacionalistas de Sabino Arana esperan que el traspaso de competencias o la Ley de Secretos Oficiales les sirva para aguantar el sorpasso de Bildu
El pasado martes, el Consejo de Ministros aprobaba la Ley de Secretos Oficiales, una de las grandes ambiciones del Partido Nacionalista Vasco (PNV) por la que ha peleado durante años. Este gesto por parte los socialistas a los nacionalistas se suma a la cesión de competencias que acordaron el miércoles 16 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lendakari vasco, Imanol Pradales.
Aunque para el PNV se trata de dos cesiones «insuficientes», «para los nacionalistas todo será insuficiente porque es de lo que mantiene a su electorado», como dijo el presidente del PP del País Vasco, Javier de Andrés, en una entrevista en El Debate, lo cierto es que son dos cesiones importantes que consolidan el pacto de investidura de Pedro Sánchez en su momento de máxima debilidad.
Pero lo que más llama la atención es el silencio que mantiene Bildu al respecto. En ambas cesiones al PNV, los de Otegi se han limitado a seguir los pasos de los de Sabino Arana y confirmar que a ellos también les parecen insuficientes.
El verdadero y único interés tanto del PNV como de Bildu es el País Vasco y todo lo que hacen, todo lo que consiguen, va enfocado a obtener el favor de los votantes vascos. Además, ahora se da la circunstancia de que las dos formaciones se encuentran especialmente igualadas de apoyo social. Incluso Bildu estuvo a punto de dar el sorpasso al PNV en las pasadas elecciones de abril de 2024.
De consumo interno
Lo único que ha hablado Bildu en los últimos días ha sido para atacar a la policía autonómica vasca, la Ertzaintza, tras los últimos incidentes registrados en el País Vasco, en Azpeitia y este miércoles en Vitoria. Son incidentes protagonizados por la disidencia juvenil de Bildu y los ataques verbales de Bildu contra la Ertzaintza no buscan más que evitar la fuga de votos entre la juventud, el punto más fuerte de los abertzales.
De todos es sabido que los pactos que logra el Gobierno de Pedro Sánchez con Bildu son secretos. Nunca se han hecho públicos. Otegi siempre ha afirmado que él prefiere «el trabajo en silencio, sin gritos». Nunca se hizo pública la hoja de ruta que pactaron para acercar primero y sacar de las cárceles después a todos los presos de ETA. Tampoco se mencionó el apoyo a la Ley de Memoria Democrática a cambio de extenderla hasta el año 1983 para que incluyeran al GAL.
Por eso mismo, el actual silencio de Bildu tras las cesiones al PNV no extraña pero, al mismo tiempo, asusta ante lo que hayan podido pactar a escondidas a cuenta de mantener el apoyo a Sánchez en sus horas más bajas.