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Santiago Abascal muestra una camiseta como la que llevaba Charlie Kirk cuando le asesinaronPatriots

Europa Viva 25

El simbolismo de la camiseta de Charlie Kirk que emocionó al público en el evento de Vox

El asesinato el pasado miércoles de Charlie Kirk, el joven conservador de 31 años que debatía en los campus universitarios y defendía las ideas de la libertad, la familia, la vida y su fe cristiana, conmocionó a muchos en todo el mundo occidental, que le seguían, especialmente a muchos jóvenes a los que inspiró a la hora de alzar la voz en la defensa de unas determinadas ideas hoy silenciadas.

Durante el evento Europa Viva 25, que Vox organizó este fin de semana en el Palacio de Vistalegre de Madrid, su recuerdo estuvo muy presente, de hecho, se cantó en su honor 'La muerte no es el final', y su legado fue reivindicado por los diferentes dirigentes internacionales invitados por el partido de Santiago Abascal a este acto político. El presidente de Argentina, por ejemplo, lo describió como un «mártir de la libertad» y «un guerrero ejemplar en la batalla de las ideas».

Abascal quiso rendir homenaje a Kirk tanto el primer día del Viva, llevando una camiseta como la que llevaba él cuando le asesinaron en Utah, y también este domingo, mostrando al público esa misma camiseta al finalizar su intervención, y con el aplauso del auditorio. En ella se puede leer «Freedom» («Libertad»).

En la última parte de su discurso, el líder de Vox instó a «reconquistar los espacios perdidos, la democracia y la libertad de expresión, (...) las instituciones, que ahora están en manos de mafiosos, de golpistas o de estafadores, y hay que devolverlas al pueblo (...), hay que reconquistar la prosperidad (...), la soberanía...». «La reconquista ya ha comenzado, y no la van a detener, ni envenenando las almas con sus mentiras ni disparando al pecho que grita 'libertad'», exclamó desde el escenario. «Adelante, españoles y europeos. Sin miedo a nada ni a nadie. No parar hasta reconquistar», prosiguió.

En otra parte de su intervención, sostuvo que «el asesinato de Charlie Kirk no es un caso aislado. Es la evidencia repetida de que la izquierda no renuncia a la violencia, al revés, la promociona y la utiliza para eliminar a sus rivales políticos». Y, más adelante, cargó contra el «cinismo» con el que justifican los asesinatos y contra la «propaganda progre que culpa a las víctimas y disculpa a los criminales». «No nos matan por ser fascistas. Nos llaman fascistas para matarnos», afirmó.