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16/05/2025 El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, durante la cumbre de la Comunidad Política Europea, a 16 de mayo de 2025, en Tirana (Albania).
POLITICA 
Pedro Sánchez y el canciller alemán, Friedrich Merz

Pedro Sánchez y el canciller alemán, Friedrich MerzEuropa Press

Sánchez intenta ablandar al canciller alemán para que levante su veto a la oficialidad del catalán en la UE

El presidente se reúne este jueves por la tarde en la Moncloa con el conservador Merz, principal -que no único- escollo para que el Gobierno cumpla uno de sus compromisos con Junts

Pedro Sánchez aprovechará su reunión de este jueves por la tarde con el canciller alemán en la Moncloa para intentar convencer al conservador Friedrich Merz de que levante su veto a la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en la UE. Según fuentes gubernamentales, ése será uno de los asuntos sobre la mesa.

Alemania es el principal escollo con el que se ha encontrado el Gobierno para cumplir lo que prometió a Junts, si bien no el único. El país germano considera que no es viable hacer algo así sin modificar los Tratados, en contra de lo que sostiene España.

El martes se celebró en Bruselas el primer Consejo de Asuntos Generales de la UE del curso. El Ministerio de Exteriores de José Manuel Albares había introducido la oficialidad en el orden del día de las dos reuniones anteriores, celebradas en mayo y julio, con nulo éxito. De hecho, en ambas acabó pidiendo in extremis que la propuesta no se sometiera a votación de los Veintisiete porque sabía que iba a perder (hace falta que ningún país vote en contra). No quería hacer visible e irreversible su derrota.

Pero en esta ocasión, y como adelantó El Debate, el Gobierno renunció a llevarlo por tercera vez consecutiva, para hablarlo antes con Merz. Alemania ha sido muy crítica con esta pretensión de Sánchez para contentar a los independentistas: por el precedente que sentaría para otras lenguas minoritarias en la UE, por el coste -aunque el Ejecutivo español se compromete a asumirlo- y porque considera que es necesario reformar los Tratados.

En el Gobierno de Sánchez creen que, si el presidente ablanda al canciller alemán, tendrán mucho avanzado. Sin embargo, Alemania no es el único país que no quiere que el catalán, el euskera y el gallego, que ni siquiera son cooficiales en toda España, lo sean en la UE. También tienen reticencias Francia, Italia, Finlandia, Suecia, Bulgaria y Croacia.

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