Fundado en 1910
Marisol tiene tres hijos con el hombre que le ha roto dedos y costillas

Marisol tiene tres hijos con el hombre que le ha roto dedos y costillas

Además de las pulseras antimaltrato, ¿falla el sistema de calificación?: «Tengo riesgo medio después de pegarme y amenazarme»

Dice Marisol que su maltratador le ha roto costillas, dedos y le ha dado golpes en la cabeza, además de amenazas de muerte y el riesgo para su vida es medio

Marisol tiene tres hijos con el hombre que le ha roto dedos y costillas. Su relación comenzó en 2001. Ella cuenta que los maltratos comenzaron poco después. Ella le dejaba, pero la falta de recursos y de apoyo familiar hacía que regresase a su lado. Así hasta el 2021. «Por entonces mi hijo había cumplido 18 años. Su padre me acababa de dar una paliza. Él se me acercó y me dijo: 'Mamá, coge tus cosas que nos vamos todos. Ese no te vuelve a tocar un pelo'. Le hice caso y hasta hoy».

La primera noche, Marisol y sus tres hijos la tuvieron que pasar en la calle. Los servicios sociales del ayuntamiento en el que vivía le ofrecieron cama a ella y a sus dos hijos menores, pero Adrián, el que le había salvado, no podía quedarse porque tenía 18 años. A la calle y que se buscase la vida.

«Yo no podía dejar a mi hijito solo sin recursos a la intemperie, así que me negué y nos fuimos todos a dormir al raso», cuenta Marisol. Poco a poco, a base de mucho trabajo y algo de ayuda, pudo recomponer su vida. Se fue a vivir a otro pueblo y así no cruzarse con su agresor. Pero la vida les volvió a unir. Ocurrió en un autobús. Marisol viene desde otra provincia a Madrid a trabajar a diario de limpiadora. Se monta en el autobús a las 5.15 de la madrugada.

Hace su jornada y regresa a su pueblo a las 13.45. Un día se encontró en ese trasporte a su ex. «Se sentó detrás de mí y me pegó unos puñetazos que casi me revientan la cabeza. También a mi pareja. Al final logramos pararle. Fuimos a un juicio rápido y le condenaron a no poder viajar en el autobús de las 13.45, pero nadie le impide coger el de primera hora». Es en ese donde la amenaza con su presencia. «Hay veces que va borracho y dice cosas».

En teoría el conductor del autobús es el que debe de impedir que se suba al vehículo. «Yo me siento delante y le aviso si aparece». Pero Marisol no solo habla de agresiones físicas, también de amenazas e intimidación. A su hijo Adrián, el que le salvó, le ha mandado notas de voz muy preocupantes.

Dice el ex Marisol: «No quiero verte ni a ti ni a nadie de tu madre. Si no te rompo la cabeza a ti. ¿Me has oído? Quieres que te vaya a buscar esta tarde porque te rompo la cabeza, te degüello hijo puta, te degüello a ti y a quien sea. No me vais a volver más loco. Todo esto lo ha hecho tu madre (...) así que cuidadito con ir allí porque te rajo el cuello a ti y a cualquiera que vaya allí. ¿Me has oído?, tonto toda la polla, ¿me has oído? Ten cuidado conmigo que muerdo. Muerdo que te arranco la nuez hijo de puta, a ti y a tu madre»

En otro audio amenazante dice: «Te lo digo en serio, no aparezcas por el pueblo que te voy a pegar, que voy a por ti y te voy a morder la nuez esta vez te arranco la nuez. Si tienes cojones vienes a la casa hoy, que yo voy a ir a por ti yo, yo con dos, con dos cojones con 50 años. Y al I** le voy a matar a I*, y a tu madre que es la que le tenía que haber pegado dos hostias por puta, por zorra y que es una puta y una adultera. Que sois unas mierdas no tenéis cojones nada más para hacer la pantomima».

Después de todos estos antecedentes, y con el algoritmo de valoración de riesgo del Ministerio del Interior, el riesgo que tiene Marisol es medio. Vamos, que su caso no es de riesgo inminente ni alarmante. ¿Además de las pulseras falla la valoración del riesgo? «Querría una pulsera, pero con todos los errores que da no sé si sería mejor. Ahora vivo con miedo. Temo que me mate, no sé si eso lo evitaría la pulsera o si pita continuamente estaría aterrada a cada segundo», concluye Marisol.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas