La presidenta del Gobierno de Navarra, Victoria Chivite Navascués,
Comisión de Investigación parlamentaria
Chivite confirma que pidió ayuda a Cerdán para financiar el túnel de Belate que fue adjudicado a Servinabar
La presidenta de Navarra, María Chivite, citada hoy a declarar en el marco de la comisión de investigación que el Senado sigue sobre el 'caso PSOE', ha reconocido públicamente, por primera vez, que pidió ayuda al exsecretario de Organización Santos Cerdán, ex número tres de Pedro Sánchez, para obtener financiación del Gobierno central para las obras del túnel de Belate que era, según la socialista, un «proyecto de legislatura». Si bien Chivite ha matizado que la colaboración de Cerdán consistió en acompañarla como diputado regional que era por algunas reuniones en ministerios para lograr inversiones del Ejecutivo, para las obras de la carretera N-121 A, ha negado haber hablado con él sobre la concreta licitación del mismo.
Cabe recordar que, sin embargo, curiosamente la adjudicación definitiva correspondió a la filial regional de Acciona en Unión Temporal de Empresas (UTE) con Servinabar, la compañía de la que el propio Santos Cerdán era propietario en un 45%, por un importe total de 76 millones de euros. Pese a esta evidencia, Chivite ha insistido en negar cualquier «ilegalidad».
«En varias ocasiones me ha acompañado el señor Santos Cerdán en algunas de las reuniones que he mantenido en los ministerios, y se lo solicitaba yo en algunas ocasiones, y en otras ocasiones no se lo pedía», ha explicado la presidenta foral.
«Santos Cerdán era diputado por Navarra, y desde luego, la tarea de los diputados y senadores es velar por reclamar esas tareas, esa falta de infraestructuras y esa falta de inversiones del Gobierno de España en Navarra, y me acompañaba en esa calidad de diputado», ha agregado en respuesta a las preguntas formuladas por los representantes de los diferentes grupos parlamentarios.
Además, ha insistido en que ni ella ni el Gobierno foral están o han estado «a las órdenes» de Santos Cerdán, una persona con la que «despachaba cuestiones que tenían que ver con la política navarra», pero «nunca» asuntos relacionados con «adjudicaciones». «Consultas sobre adjudicaciones públicas de Navarra, a mí, no me ha hecho», ha resumido.
Y ha revelado que la última vez que habló con el ex 'número tres' del PSOE fue sobre las 9.30 horas del mismo día en que se conoció el informe de la UCO que precipitó su dimisión y su posterior entrada en prisión.
Reuniones con Koldo y su mujer Patricia
En cualquier caso, ha negado tener «miedo» de Cerdán, de quien no ha querido «renegar», en el transcurso de su intervención; como, tampoco, de las grabaciones que podría tener sobre ella el exasesor ministerial Koldo García, a quien ha dicho conocer pero no tener «ningún contacto» como presidenta de Navarra con él, aunque sí como secretaria general del PSN. De hecho ha admitido haber coincidido en algunas ocasiones, también, con la mujer de Koldo, Patricia. A ambos, de acuerdo con sus propias declaraciones, les incluyó en unas listas electorales de las que ella era la «máxima responsable».
De la misma forma, Chivite ha insistido en que los cargos políticos «no influyen» en las tramitaciones administrativas. «Desde que soy presidenta del Gobierno (de Navarra), ha habido más de mil licitaciones, más de mil mesas de contratación. Mi única directriz política es que esta obra era un proyecto de legislatura: esa es la directriz política que debía cometerse, con plena seguridad jurídica», ha abundado.
La presidenta ha contado, además, que fue ella misma la que encargó los informes de la Cámara de Comptos o de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción (OANA) para la «transparencia reforzada» de las obras del túnel de Belate, en los que, ha dicho, no se hablaba de «ilegalidades» pero sí de «irregularidades».
«Efectivamente, me hubiera gustado que los informes hubieran salido mejor, sin duda, pero no tengo miedo a lo que salga de los informes, y los informes hablan de irregularidades administrativas», ha admitido.
La socialista se ha referido, asimismo, al ascenso de Óscar Chivite como consejero de Cohesión Territorial, señalado como su tío, un extremo que la presidenta ha querido negar. «Óscar Chivite no es hermano de mi padre. Mi tío, no es», ha expresado.
Consultó a Cerdán sobre el nombramiento de Ciriza
Al ser preguntada sobre si Santos Cerdán influyó en el nombramiento del exconsejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Bernardo Ciriza, Chivite ha defendido que le eligió para el cargo por criterios de «trayectoria personal, confianza en su capacidad de trabajo y confianza» en el candidato.
«En las decisiones que tomo me suele gustar escuchar la opinión de los compañeros. Lo comenté con muchos compañeros», ha aseverado la presidenta de Navarra, sin negar de manera contundente las sospechas de intervención de Cerdán en el cargo del que, en último término, dependían algunos de los contratos públicos más relevantes.
Sobre los motivos que llevaron a Ramón Alzórriz a dimitir como vicesecretario general de Partido Socialista de Navarra (PSN), Chivite ha explicado que perdió su «confianza personal» en él cuando trascendió que su pareja trabajaba en Servinabar y esa cuestión no le había sido comunicada.
Seguidamente, la dirigente autonómica ha asegurado que se enteró de que algunas personas del entorno de Alzórriz y Cerdán trabajaban en la mencionada empresa cuando «se enteró todo el mundo», esto es, cuando se conoció el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) que implicaba al ex 'número tres' del PSOE en la trama de corrupción, y ha defendido que Alzórriz «no ha cometido ningún delito».
La presidenta del Gobierno foral ha comparecido en un clima de tensión, marcado por las continuas llamadas al orden del presidente de la comisión, Eloy Suárez Lamata (PP), a los senadores del PSOE y el PP por sus interrupciones o el tono de las intervenciones. Esta ha sido , además, la primera ocasión en la que han intervenido Geroa Bai (con presencia de la ex presidenta Uxue Barkos) y Bildu, en un tono que lejos de ser hostil ha pasado por la defensa de sus socios de legislatura. Tal es así que Joseba Antxon, socio de Cerdán en Servinabar, confirmó que había intercedido con Bildu y PNV para lograr el sí de ambas formaciones a la moción de censura, presentada en 2018, por el PSOE contra el entonces Gobierno popular de Mariano Rajoy.