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Dos agentes de la Ertzaintza ERTZAINTZA 30/6/2023Ertzaintza

La Ertzaintza comienza a informar del origen de los detenidos gracias a la presión de PP y Vox

El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco introduce un cambio en sus comunicados sobre sucesos delictivos, tras más de quince años sin mencionar procedencias y en un intento de ofrecer mayor transparencia

Durante más de década y media, la Ertzaintza mantuvo una política comunicativa prudente: en sus comunicados sobre delitos se limitaba a informar de la edad y el género de los implicados. Así, el pasado 13 de octubre, la Policía autonómica notificó tres detenciones —un joven de 26 años por robo con violencia en Vitoria, un hombre de 34 por agredir a otro en Gernika y un varón de 28 por un robo en un hotel de Donostia— sin incluir ningún dato relativo a su procedencia.

Sin embargo, a partir del 14 de octubre, el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha modificado esa práctica, incluyendo en sus notas oficiales el origen geográfico tanto de los detenidos como, en algunos casos, de las víctimas. Este giro marca el fin de una política vigente desde noviembre de 2008.

De la reserva informativa a la transparencia controlada

El nuevo enfoque se ha hecho visible en apenas unos días. El 15 de octubre, la Ertzaintza informó de la detención en Hernani de dos hombres de 22 y 27 años, «ambos de procedencia magrebí», por un robo en un caserío de Asteasu. Un día después, el comunicado sobre el homicidio de Zarautz precisaba que tanto la víctima como el presunto autor eran de «nacionalidad española». El 17, en Irún, los dos jóvenes interceptados en un coche robado fueron descritos como «de origen latinoamericano».

Incluso en las últimas jornadas, los partes policiales han seguido esta misma línea: dos «magrebíes» detenidos por robos en Ordizia y Vitoria, y un «camionero de procedencia europea» acusado de pagar combustible con una tarjeta ajena.

Un dispositivo de agentes de la Ertzaintza en Baracaldo, VizcayaEuropa Press

Una reflexión interna en el Departamento de Seguridad

Fuentes oficiales consultadas por este medio confirman que este cambio no responde a un hecho aislado, sino a una «reflexión interna» dentro del Departamento de Seguridad. Según estas mismas fuentes, la decisión busca adaptar la información pública a la realidad social y delictiva actual, donde el peso de la ciudadanía de origen extranjero es cada vez más visible tanto en los registros policiales como en los procedimientos judiciales y penitenciarios.

El objetivo, aseguran, es mantener la transparencia informativa sin caer en la estigmatización de colectivos concretos. En ese sentido, el nuevo protocolo limita la precisión de los datos: solo se indicará la nacionalidad cuando se trate de ciudadanos españoles, mientras que en el resto de los casos se mencionará únicamente su «ámbito geográfico».

«Magrebíes», «latinoamericanos» o «europeos», pero no países concretos

La terminología empleada por la Ertzaintza seguirá un esquema general. Así, se hablará de «magrebíes», «latinoamericanos», «subsaharianos», «asiáticos» o «europeos» según corresponda, sin especificar la nación exacta. De este modo, un ciudadano francés o polaco será descrito como «europeo», y uno colombiano o hondureño como «latinoamericano».

Esta decisión pretende, según fuentes policiales, conjugar el derecho a la información con el respeto a la dignidad y la integración de la población migrante, que en Euskadi ha crecido de forma sostenida durante los últimos años.

Un agente de la Ertzaintza

Una cuestión de equilibrio informativo

El cambio en la política comunicativa se aplicará exclusivamente a los sucesos de naturaleza delictiva. En los accidentes de tráfico o en otros incidentes no relacionados con delitos, se mantendrá el criterio anterior de no especificar procedencias. Así ocurrió recientemente en los casos del camionero fallecido en Muxika y del motorista muerto en Kuartango, en los que la Ertzaintza omitió cualquier referencia al origen de las víctimas.

El reto para la Policía autonómica y el Gobierno Vasco será encontrar un punto medio entre la transparencia y la prudencia comunicativa. Mientras algunos sectores valoran la medida como un avance en la información pública, otros advierten del riesgo de reavivar prejuicios. En cualquier caso, la nueva estrategia comunicativa de la Ertzaintza supone un cambio significativo en la relación entre la información policial y la percepción ciudadana de la seguridad en Euskadi.