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Juan Lobato y Santos CerdánEl Debate

El cinismo máximo

Cerdán coordinó la operación para derribar a Ayuso de marzo de 2024 cuando él ya llevaba años corrompido

La declaración de Juan Lobato en el juicio al fiscal general ha evidenciado cómo el entonces secretario de Organización del PSOE movilizó a todo el partido, haciendo de puente con la Moncloa

El juicio contra el fiscal general del Estado ha permitido constatar que Santos Cerdán coordinó la operación de derribo que La Moncloa y Ferraz desplegaron contra Isabel Díaz Ayuso en marzo de 2024, siguiendo órdenes de Pedro Sánchez. Para entonces, el exsecretario de Organización del PSOE ya llevaba años corrompido. De hecho, el primer indicio que encontró la UCO en su contra es una escritura privada fechada en 2016 por la que Cerdán adquiría a Joseba Antxon Alonso el 45 % de las acciones de la empresa Servinabar, germen de la trama en Navarra.

El exlíder del PSOE de Madrid, Juan Lobato, declaró como testigo este miércoles y contó que, a primera hora de la mañana del miércoles 13 de marzo de 2024, recibió una llamada de Cerdán. Este último le adelantó que, a las nueve, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso, Pedro Sánchez iba a pedir a Alberto Núñez Feijóo la dimisión de Isabel Díaz Ayuso, y le instaba a que hiciese él lo mismo.

Ipso facto, a las 8:51 horas, Lobato escribió un WhatsApp en un grupo que tenía con dos miembros de su equipo más estrecho. «A ver un tema. Me llama santos (Cerdán). Pedro va a pedir ahora a feijoo que dimita ayuso (sic). Y q lo pidamos nosotros tb». Dicho mensaje aparece en un informe de la UCO porque el autor, Lobato, entregó su móvil voluntariamente en el Tribunal Supremo el 24 de noviembre de 2024.

Los whatsapps de Juan Lobato hablando de la llamada de Santos CerdánEl Debate

Cabe recordar que, un día antes, Eldiario.es había publicado la primera información sobre el caso del novio de la presidenta madrileña, con este titular: La pareja de Ayuso defraudó 350.951 euros a Hacienda con una trama de facturas falsas y empresas pantalla. Momento a partir del cual los socialistas desplegaron su artillería. Por aquel entonces, Cerdán no solo era el número tres del PSOE, sino también el puente entre Moncloa y Ferraz y hombre de la máxima confianza del presidente.

Sánchez pidió la dimisión cinco veces

Minutos después llegó el cara a cara en el Congreso y el presidente exigió al líder del PP que pidiera la dimisión de Ayuso. Lo hizo cinco veces en los dos minutos y medio de los que disponía: «Le exijo, señoría, que pida la dimisión de la señora Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid; que tenga coraje, que sea valiente y que exija la dimisión de la señora Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid aunque eso le cueste el puesto como al señor Casado». Empezó. Y luego añadió: «Señor Feijóo, le exijo la dimisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid después de lo que hemos conocido en el día de hoy y en el día de ayer, aunque le cueste el puesto; exija la dimisión y las responsabilidades políticas a la presidenta de la Comunidad de Madrid». Para acabar como había empezado: «Le exijo la dimisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, señor Feijóo».

Terminada la sesión, Cerdán volvió a ponerse en contacto con Lobato, esta vez por mensaje. Le escribió alrededor de las 10:15 horas: «Pero no te quedes en si lo sabía, hay que pedir la dimisión. Tiene que salir todo el PSM (el Partido Socialista de Madrid) pidiendo la dimisión de Ayuso». No obstante, ese miércoles Lobato no pidió la dimisión, sino que lo hizo al día siguiente, en la sesión de control al Gobierno regional en la Asamblea de Madrid.

Entretanto, Cerdán siguió maquinando para implicar a todos los cuadros nacionales y madrileños del partido en la operación contra Ayuso. Los investigadores lo contaban así en el informe que elaboraron tras el volcado del móvil de Lobato: «Distintos escalones directivos, a nivel regional y nacional, están al tanto de las informaciones que se publican sobre el novio de Isabel Díaz Ayuso, intentando coordinar actuaciones en ese sentido».

El ahora preso lo hizo en contacto permanente con La Moncloa, a través del entonces secretario de Estado de Comunicación, Francesc Vallés, y de la jefa de Gabinete del jefe de Gabinete de Sánchez, Pilar Sánchez Acera. Ambos declararon también este miércoles como testigos en el Supremo. Esta última fue la que presionó a Lobato para que, durante su cara a cara con Ayuso, le sacara el correo de cuya filtración está acusado Álvaro García Ortiz.

A las nueve de la mañana del jueves 14 de marzo, Lobato le envía este mensaje a su jefe de Gabinete, David del Campo: «Pilar quiere que yo saque el mail de la Fiscalía. Que no ha salido, pero que lo saque yo… No puede ser». Y Del Campo responde: «Juan en Moncloa y en Ferraz quieren el máximo ruido y jaleo para tapar el máximo tiempo posible las elecciones de Cataluña y que no hay presupuestos. Ayuso seguirá viva y en pie la semana que viene, tu también jueves a jueves dando la cara ante ella. Más tarde que pronto volverá la amnistía, la autodeterminación, la consulta, Koldo, las elecciones en Cataluña que van a ser como Gran Hermano VIP…. Y tú seguirás en tu escaño y recorriendo la CAM (la Comunidad de Madrid)».

Por entonces, Cerdán se creía a salvo de la UCO, aunque el caso PSOE había estallado el 21 de febrero previo, con la detención de Koldo García y del empresario Víctor de Aldama. Los agentes de la Guardia Civil empezaron a investigar al exsecretario de Organización socialista a finales de 2024. Y luego resultó que era quien se relacionaba con las empresas de la trama. O, en palabras del juez, Leopoldo Puente: «Los consistentes indicios de criminalidad apuntan a que era Cerdán quien se encargaba de reclamar a las constructoras indebidamente favorecidas las cantidades adeudadas, las recaudaba y las hacía llegar a Ábalos y García».