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Varias patrullas de la Guardia Civil en una zona rural

La niña vendida por 5.000 euros y 5 whiskies niega que la forzaran y el juez archiva la causa

Los cinco detenidos por este caso estaban acusados de trata de seres humanos con fines de matrimonio forzado

El juez que investigaba la venta de una niña de 14 años a cambio de 5.000 euros, 5 botellas de whisky y alimentos básicos ha decidido archivar la causa de forma temporal después de escuchar a la niña y que ésta asegurara que no le habían forzado ni a casarse, ni a trasladarse hasta Lérida, donde vivía la familia con cuyo hijo se iba a casar, ni a practicar la mendicidad.

Los cinco detenidos por este caso, los padres de la niña, el hombre de 20 años con quien se iba a casar y los padres de éste, estaban acusados de un delito de trata de seres humanos con fines de matrimonio forzado. Por lo tanto, si no hay forzamiento en ese matrimonio, no hay delito.

La Guardia Civil informó este sábado de que la «venta» de la menor, perteneciente a una comunidad romaní, tuvo lugar en enero en una localidad de la Ribera navarra, donde los padres de la niña, un hombre y una mujer de 35 años, ofrecieron a su hija a una familia de Mollerusa (Lérida) para casarla con su hijo.

Una vez cerrada la «venta», la menor fue trasladada a Cataluña, precisaba la Guardia Civil, «donde permaneció bajo el control de la familia compradora con el propósito de consumar el matrimonio forzado».

La adolescente no estaba escolarizada y fue obligada a ejercer la mendicidad para aportar dinero a la familia que la había comprado, añadía el comunicado.

El pasado mes de octubre, los Mossos d’Esquadra encontraron en Les Borges Blanques a la niña cuando estaba mendigando ante un centro comercial. Después detuvieron en Mollerussa al matrimonio que había «comprado» y trasladado a la menor, un hombre y una mujer de 40 y 42 años, así como a su hijo de 20.

En Navarra, los padres de la víctima pasaron a disposición del juzgado de guardia de Tudela, y en Cataluña, los tres arrestados comparecieron ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Lérida.

No obstante, fuentes de la investigación han señalado que en su comparecencia judicial la menor manifestó estar residiendo voluntariamente y con el consentimiento de sus padres en Lleida, y negó que sus progenitores le hubieran forzado a contraer matrimonio con el hijo de la pareja ni a practicar la mendicidad.