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El exvicepresidente del Gobierno Rodolfo Martín Villa, en el CEU

Congreso del CEU 'La concordia fue posible'

Martín Villa lamenta que «ahora se prefiere ser nietos de la Guerra Civil que todos perdimos a ser hijos de la Transición que todos ganamos»

Ha pronunciado una conferencia en el CEU, en Madrid, y ha sido presentado el exministro José Manuel Otero Novas, que ha destacado su «papel extraordinario» en la Transición

Rodolfo Martín Villa, quien fue vicepresidente del Gobierno de España entre 1981 y 1982 y tuvo un papel muy destacado en la Transición, ha lamentado este miércoles que «ahora se prefiere ser nietos de la Guerra Civil que todos perdimos a ser hijos de la Transición que todos ganamos».

Lo ha expresado durante su conferencia en el congreso organizado por el CEU, 'La concordia fue posible', sobre este periodo histórico titulada precisamente 'La política de la Transición y la reconciliación nacional'. Ha sido presentado por el exministro de la Presidencia y de Educación José Manuel Otero Novas, presidente del Instituto de Estudios de la Democracia del CEU, quien también fue una figura clave de este periodo de nuestra historia reciente y ha destacado el «papel extraordinario» de Martín Villa en él.

«¿Se imaginan ustedes que puede haber un acuerdo entre los dos grandes partidos, que, por otro lado, esas dos grandes formaciones se están poniendo de acuerdo todos los días gobernando a la Europa con los problemas que en estos momentos tiene? Yo no lo imagino», ha señalado en su intervención, después de recordar cómo fueron aquellos años previos a la Constitución y los que le siguieron.

Así, ha señalado que ese primer Gobierno constituido a los pocos días de la muerte de Franco, con Carlos Arias Navarro, puso en marcha por ejemplo el derecho de asociación o el de reunión, y «se intentó hacer un cambio que quería dar los pasos a la libertad política haciendo una modificación del Fuero de los Españoles». Después llegaron los dos gobiernos de Adolfo Suárez, antes y después de las elecciones de 1977. Ha señalado que «el único e importante obstáculo y enemigo» de la Transición fue el terrorismo, que se pensó entonces que quizá «muerte el régimen autoritario» y con la llegada de la Constitución y las libertades públicas iba a acabar y desgraciadamente no fue así.

El exvicepresidente Martín Villa ha descrito la ley de amnistía de 1977, la primera ley que aprueban las Cortes ya elegidas en las elecciones, como «la pieza fundamental de la reconciliación entre los españoles». Una ley, ha dicho, que borró las penas y las culpas, y que solo cabe «cuando hay un cambio de régimen como aquel».