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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por las autoridades indias tras aterrizar en el aeropuerto de Vadodara

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por las autoridades indias en el aeropuerto de VadodaraPool Moncloa/Fernando Calvo

Investigación

El «Ventorro» de Sánchez durante la dana: cena privada con Begoña y casi 90.000 euros en gastos en la India

Mientras en España la dana ocasionaba centenares de muertos, el presidente mantuvo una cena privada con su mujer y se negó a volver a España con su Falcon. Moncloa oculta las facturas porque supone un peligro para la Seguridad Nacional, la misma que Sánchez no quiso aplicar

Pedro Sánchez también tuvo su particular «Ventorro», por mucho que todo el foco se haya puesto en exclusiva en Carlos Mazón, el dimitido presidente de la Generalitat Valenciana. Y el suyo fue todavía más llamativo, dado que según la Ley de Seguridad Nacional y el decreto que él mismo firmó para desarrollarla, las emergencias climáticas son responsabilidad suya.

Y lo cierto es que no hizo nada más que presenciar casi mudo la catástrofe desde la India, en un viaje que a la agenda oficial le sumó el placer personal con una cena privada con su esposa, Begoña Gómez, y un gasto cercano a los 90.000 euros en degustar la gastronomía local, hospedarse y desplazarse, según la documentación oficial a la que ha accedido este periódico.

El Debate dispone en exclusiva del coste del que ha sido el ‘Ventorro’ de Sánchez, su polémico viaje a la India, mientras en España la dana ocasionaba una terrible tragedia.

Sánchez disfrutaba de una cena privada junto a su esposa, Begoña Gómez, mientras el agua arrasaba con todo aquel trágico 29 de octubre de 2024, dejando tras de sí un reguero de muerte que segó la vida de 237 personas. Según los documentos a los que ha accedido El Debate, aquella excursión, en la que se paseó a cuerpo de rey y en la que incluso tuvo tiempo de deleitarse con una cena privada con su mujer, costó a las arcas públicas al menos 83.876 euros, de los que 57.838 euros fueron a parar al alojamiento. En el citado importe no se computa el coste de las aeronaves de las Fuerzas Aéreas y del Espacio, los famosos Falcon.

Así consta en un documento de la Secretaría General de Presidencia, fechado el pasado 25 de noviembre y al que ha accedido en exclusiva este periódico.

Moncloa oculta, sin embargo, la relación de establecimientos en el presidente se alojó, así como los restaurantes en los que comió y cenó, alegando que con ello se evita ocasionar «un perjuicio para la seguridad nacional», invocando el artículo 14.1.a de la Ley 19/2013.

La misma Seguridad Nacional regulada por la Ley 36/2015, de 28 de septiembre y desarrollada por el Real Decreto 1150/2021 de 28 de diciembre por el que Pedro Sánchez aprobaba su propia Estrategia de Seguridad Nacional que omitió aplicar en aquellas fatídicas horas, evitando regresar cuanto antes a España para ponerse al frente de una situación crítica e incumpliendo la ley para descargar en otra administración, la Generalitat Valenciana, un mando que era suyo, no podía delegar y debía haber ejercido, conforme a lo establecido en la Ley de Seguridad Nacional.

En concreto, Moncloa esgrime que conocer el nombre de los establecimientos en los que se alojó Sánchez y el resto de la comitiva que le acompañó «desvelaría pautas de actuación del Departamento de Seguridad que permitirían determinar con antelación y en futuros viajes la localización del presidente, lo que expondría su seguridad y la de las personas que le acompañan».

Además, añade que «la identificación de estos establecimientos no aporta elementos sustantivos desde el punto de vista de la transparencia y la rendición de cuentas, permitiendo un mejor y mayor escrutinio de la acción pública». Una excusa más para evitar explicar si el presidente de alojó en un hotel de lujo u en otro de menor categoría.

Extracto de la resolución de Presidencia del Gobierno del 25 de noviembre

Extracto de la resolución de Presidencia del Gobierno del 25 de noviembreEl Debate

Extracto de la resolución de Presidencia del Gobierno del 25 de noviembre

Extracto de la resolución de Presidencia del Gobierno del 25 de noviembreEl Debate

Así, estos 57.838 euros fueron a parar al alojamiento del presidente, que también estuvo acompañado por su esposa y una delegación integrada por 28 personas, incluidos los ministros Puente y Hereu, según publicó El Debate, aunque Moncloa solo aportó un listado parcial, compuesto por altos cargos del gobierno o funcionarios de nivel 28 de la Administración, ocultando de nuevo si personas ajenas al Gobierno como amistades o cargos orgánicos del PSOE formaron parte de la misma por «protección de datos de carácter personal».

Junto a ello, el escrito también hace referencia a los gastos de desplazamiento, que ascienden a 26.038 euros, aunque el coste real del viaje pudo ser más alto, pues solo hace mención a «las facturas recibidas y validadas» y a ellas, hay que sumar, evidentemente, el coste del desplazamiento a la India, que, tal y como explica Moncloa, se realizó en aeronave de la Fuerzas Aéreas y del Espacio, mientras que los desplazamientos internos se realizaron en automóvil.

De hecho, Sánchez tenía a su disposición este avión para poder regresar a España de inmediato, pero no lo hizo y, en su lugar, se limitó a poner un mensaje en su cuenta de X, afirmando que seguía «de cerca y con preocupación (…) los daños causados por la DANA», evitando ponerse al frente de la gestión de la catástrofe y cometiendo una serie de omisiones y errores que, sin perjuicio de los evidentes fallos de Carlos Mazón, tuvieron un coste altísimo.

Las negligencias de Sánchez durante la dana

De hecho, esta serie de negligencias se evidencian en el reguero de documentos que ha venido publicando El Debate, tras una larga investigación iniciada en los días posteriores a la dana, y que comienza precisamente durante su estancia en La India, ya que Moncloa se niega a hacer pública qué información manejaba el presidente del Gobierno sobre la virulencia de las tormentas, desde cuándo tenía constancia de ello y por qué no canceló su viaje o retornó de inmediato a España, pese a que el 25 de octubre de 2024 la AEMET ya había emitido la primera nota informativa sobre el episodio de lluvias que podrían ser «fuertes, o muy fuertes, y localmente persistentes».

Presidencia del Gobierno se refirió, entonces, a la inexistencia de «informes preceptivos» y tan solo mencionó que «se trataría únicamente de intercambios de información inicial», que además «no revestirían carácter decisional alguno», lo que abona la duda de si realmente existía algún documento que invitase al presidente a valorar si debía decretar como jefe del Ejecutivo la situación de emergencia nacional, competencia exclusivamente suya, según dispone el artículo 15.c de la LSN, de forma que Pedro Sánchez omitió a sabiendas aplicar el régimen legal, evitando conscientemente ponerse al mando.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la ceremonia de bienvenida en su viaje a la República de India

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la ceremonia de bienvenida en su viaje a la República de IndiaMoncloa/Fernando.Calvo

Asimismo, desde Moncloa se negaron a hacer público el registro de las llamadas y comunicaciones que, como presidente del Gobierno, Sánchez podría haber mantenido con las Comunidades Autónomas porque «por tratarse de la DANA o gota fría de una emergencia o catástrofe natural», se debe gestionar aplicando la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil, cuyo artículo 28 prevé para situaciones como esta que sea el ministro del Interior quien declare la emergencia de interés nacional y tome el mando.

No obstante, Sánchez ya situó a la Protección Civil como un elemento clave de la seguridad nacional, por lo que, con sus argumentos, Moncloa realizó una auténtica confesión de dejación de funciones en cadena, pues el presidente eludió su responsabilidad al respecto, dejándola en manos de Fernando Grande-Marlaska.

Pero esta declaración de emergencia nacional nunca tuvo lugar, pese a que se habían realizado simulacros de situaciones similares, ya que el ministro tampoco aplicó el mandato de los artículos 28 y 29 de la Ley 17/ 2015, pese a que el gobierno posee las herramientas para hacerse cargo de la situación y actuar de forma mucho más inmediata, desplegando todos los recursos de los que dispone y con carácter previo a la llegada de la dana.

Marlaska y Montero también ignoraron sus obligaciones para enfrentarse a la catástrofe

Es más, Marlaska admitió que Sánchez no le dio órdenes al respecto, pues, tal y como reconoció su director de Gabinete, Lorenzo Martínez Ruíz, el ministro no elaboró ni un solo informe sobre la dana y ni se lo mandó a elaborar a nadie en su ministerio. Además, tampoco recibió de Presidencia del Gobierno, ni de cualquier otro ministerio, informe alguno referido a la declaración de emergencia de interés nacional que define el artículo 29 de la Ley de Protección Civil, es decir, aquellas emergencias que por sus «dimensiones efectivas o previsibles requieran de una dirección nacional».

Aun así, en ausencia de Sánchez, que se encontraba en la India hablando de sequía, visitando los platós de Bollywood y de cena con su esposa, la vicepresidenta Montero tenía las facultades máximas para activar este protocolo de seguridad, pero no solo no hizo nada, sino que también se negó a explicar su abandono y, en un documento oficial de su propio departamento, consideró que carece de interés público conocer cuál fue su papel en las horas decisivas.

De esta manera, el Gobierno ha intentado por todos los medios esconder su responsabilidad en la gestión de una de las catástrofes más devastadoras que se recuerdan en la historia reciente de nuestro país. Una riada que segó la vida de 237 personas en solo unas horas en las que el agua y el lodo arrasaron con todo lo que se encontró a su paso, mientras que Sánchez disfrutaba de una estancia en la India, un lugar a más de 7.000 kilómetros del restaurante en el que estaba Carlos Mazón, pero que encierra la misma esencia: una negligente gestión antes y después de la tragedia.

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