El delegado del Gobierno, Francisco Martín
Denuncian al delegado del Gobierno en Madrid por permitir una protesta abortista junto a otra provida ya convocada
Hazte Oír ha denunciado a Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, por presuntos delitos de coacciones, delito contra las libertades públicas, desórdenes público y daños
El pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, el Refugio Provida, situado en la calle del Pensamiento en el madrileño barrio de Tetuán, fue (como todos los años) punto de encuentro para decenas de activistas provida que acuden para rezar por las almas de los niños que han sido asesinados en el vientre materno.
La ubicación escogida para el Refugio Provida no es casual. Este centro trata de ayudar con acompañamiento, apoyo e información a las madres que no desean abortar. Es por esto que el local se encuentra frente a la clínica Dator, centro abortivo de referencia en toda España.
La denuncia interpuesta por Hazte Oír, organización impulsora del Refugio, se debe a la presencia de una contramanifestación a la convocatoria provida, que al parecer habría sido autorizada por Delegación del Gobierno a pesar de producirse en el mismo lugar y a la misma hora y tener una ideología claramente opuesta a la que ya había sido autorizada.
De hecho, en la autorización pertinente concedida por delegación del Gobierno a los provida el pasado 10 de diciembre, y a la que ha tenido acceso El Debate, se puede leer que «los participantes en la concentración se ubicarán en la zona peatonal existente en la confluencia de los números pares de la Calle Pensamiento con los números impares de la Calle Hermano Gárate, frente al número 4 (Clínica Dator)». Por lo tanto, es evidente que la delegación del Gobierno conocía que la esquina en la que se autorizó a permanecer a los manifestantes abortistas iba a ser el lugar en el que los provida realizarían su concentración.
Imágenes adjuntadas en la denuncia que prueban la cercanía de ambas concetraciones
De esta manera, Hazte Oír denuncia al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ya que la autorización de esta contramanifestación causó «la necesidad de despliegue policial extraordinario pero, sobre todo, ocasionó una situación de violencia verbal a la par que ataques directos por parte de los contramanifestantes hacia los defensores de la vida».
La delegación de Gobierno tiene la potestad de no autorizar o, en su defecto, cambiar el itinerario o el horario de cualquier concentración a fin de proteger el derecho de manifestación de todos los ciudadanos en libertad. Para Hazte Oír esto no se ha cumplido al autorizar ambas concentraciones en el mismo espacio y tiempo y aseguran que Delegación del Gobierno «ha propiciado el enfrentamiento y la vulneración del derecho a la manifestación».
En el escrito de denuncia al que ha tenido acceso este medio la organización presidida por Ignacio Arsuaga esgrime que «los ataques vandálicos perpetrados contra El Refugio, y el comportamiento de los contramanifestantes —cuando se acredita la generación de ruido e impedimento efectivo del acto autorizado— pueden constituir, en su caso, delitos de daños (art. 263 CP), coacciones (art. 172 CP), acoso (art. 172 ter CP) y, si procede, delitos de odio (art. 510 CP), sin perjuicio de la responsabilidad administrativa o penal de quien ordene o incite a tales conductas».
Ataques al Refugio Provida
En paralelo, Hazte Oír ha denunciado, de nuevo, un ataque contra el Refugio Provida, cuya fachada ha sido vandalizada con pintura y causando desperfectos en sus escaparates. Este hecho, que se produce con mucha asiduidad, ha vuelto a ser puesto en manos de la Justicia por parte de la organización, que valora estas acciones como posibles delitos de odio, de daños y de acoso.
Desde su apertura, el Refugio Provida ha sufrido innumerables ataques a sus instalaciones, pero también a los voluntarios que trabajan en él. Este medio ya relató la violencia que sufrió una mujer mientras repartía folletos a la puerta del Refugio. Pero aún con estos ataques, el Refugio Provida ha logrado en este 2025 que más de 40 bebés que iban a ser abortados pudieran nacer, ofreciendo ayuda y acompañamiento a sus madres.