Situación en la que ha permanecido la zodiac en la que fueron asesinados los dos guardias civiles de Barbate
Interior deja en evidencia a su Policía ante Europa al negarse a reconocer la profesión de riesgo
Solo las policías de Hungría, Estonia y Finlandia, junto con España, no tienen reconocida la peligrosidad de su trabajo
Apenas quedan cuatro semanas para que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska tenga que acudir a Bruselas para declarar ante el Parlamento Europeo por qué ocultó información, según un informe de la propia Cámara europea, acerca del suceso registrado en Barbate hace dos años en los que dos guardias civiles fueron asesinados por la embestida de una narcolancha y por qué no reconoce a la Policía Nacional y a la Guardia Civil como profesión de riesgo.
España cuenta con alguno de los lugares más peligrosos de Europa en los que la labor de los dos cuerpos policiales es esencial para intentar mantener el Estado de Derecho. Especialmente en la sur de España y más en concreto el área del Estrecho se está convirtiendo en un refugio y área principal de trabajo de los narcos, cada vez más armados y cada vez más violentos, según reconoció la misión enviada el pasado mes de mayo por el Parlamento Europeo tras la petición realizada por la Confederación Española de Policía (CEP).
Una de las posibilidades que barajan los sindicatos policiales es que Marlaska alegue cualquier excusa para no acudir al Parlamento Europeo. «Quedaría en evidencia lo poco que les importamos», aseguran desde la CEP, principal denunciante del abandono de Interior ante las instituciones europeas.
Evidencia europea
Pero la evidencia más palpable es la comparación con el resto de policías europeas. No es ya solo que los países próximos a España como Portugal, Francia o Italia sí reconozcan la labor policial como profesión de riesgo.
En Portugal, los policías tienen una reducción explícita de unos 6 años a la hora de jubilarse y la posibilidad de prejubilarse. En Francia, los policías tienen una «catégorie active» por riesgo o fatiga excepcional que les permite jubilarse antes. Y en Italia, los Carabinieri cuentan con un régimen de jubilación propio y edades límite más bajas.
Pero es que España es, junto con Finlandia, Hungría y Estonia, el único país de la Unión Europea donde su policía no tiene tal reconocimiento. Incluso Hungría tuvo reconocida la profesión de riesgo hasta que su primer ministro, Víktor Orbán, la eliminó en 2012.
Incluso mirando más acá de las fronteras, la mayor evidencia del abandono en que se encuentran los policías y guardias civiles españoles es que el resto de cuerpos policiales del país, desde las policías autonómicas hasta las policías locales, todos tienen reconocida la profesión de riesgo. El ejemplo más claro se dio en la detención de una persona en las Islas Canarias cuyo video se hizo viral.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, no puede alegar falta de presupuesto ni acogerse a la prórroga presupuestaria que España lleva padeciendo desde hace tres años. Porque, al igual que sucede en el resto de países europeos, el reconocimiento de la profesión de riesgo no conlleva una afectación directa a las arcas de Interior, ya que este reconocimiento supondría principalmente que los policías nacionales y los guardias civiles tienen derecho a jubilarse antes, como ocurre, por ejemplo, con los mineros.
Habrá que esperar al 28 de enero para ver qué excusas alega Marlaska para no aplicarles a los policías de su competencia el régimen de profesión de riesgo si es que se presenta ante el Parlamento Europeo. Porque esta misma Cámara ya ha pedido a España en más de una ocasión que reconozca la profesión de riesgo de los Policías y Marlaska tampoco le ha obedecido.