Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Foral durante el operativo
La colaboración policial, pieza clave en el desmantelamiento de una plantación de marihuana
Agentes de la Guardia Civil, de la Policía Foral y de la Policía Local de Sangüesa (Navarra) localizaron un campo con casi 200 kilos de esta droga
En más de una ocasión se ha hablado de la descoordinación policial. Incluso una supuesta competencia entre cuerpos policiales ha sido explotado en libros, cine o televisión. En una película tan exitosa como 'La infiltrada' se hace referencia constantemente a esa competencia.
Sin embargo, si se habla con agentes de Policía Nacional o de la Guardia Civil, te afirman y aseguran que tal competencia no se da en el día a día, en el trato personal. De hecho, la colaboración entre cuerpos es la nota predominante entre los cuerpos policiales, tanto en los nacionales como a nivel internacional, donde el intercambio de información a través de Interpol o Europol está dando grandes éxitos en la huida de asesinos huidos o en la lucha contra el narcotráfico.
Además, estos días se ha podido comprobar que no solo hay colaboración a nivel nacional o internacional. La colaboración entre un cuerpo nacional como la Guardia Civil, uno autonómico como la Policía Foral de Navarra y otro local como la Policía Municipal de Sangüesa a dado como fruto el desmantelamiento de un campo de marihuana que se encontraba en una zona de difícil acceso en esta localidad navarra.
En la operación se ha desmantelado el campo de cultivo de marihuana y todo un entramado semioculto entre la maleza donde se procedía al secado y tratamiento de la droga. Así se ha conseguido localizar un total de 186,65 kilogramos de cogollos de marihuana. De esta cantidad, 93,9 kilogramos se encontraban dispuestos sobre lonas en una zona habilitada como secadero, mientras que 92,75 kilogramos estaban almacenados en bolsas de basura de grandes dimensiones en una zona intermedia entre el área de cultivo y el campamento utilizado por los implicados.
Tal y como explica la Guardia Civil de Navarra, los hechos se iniciaron tras tenerse conocimiento de la posible existencia de una plantación en una zona aislada, lo que motivó el establecimiento de un dispositivo de vigilancia y observación. Durante la vigilancia se observó una parcela despejada de maleza y arbolado, con varias bolsas de gran tamaño de color azul y una estructura cubierta compatible con un secadero artesanal. En las inmediaciones se detectó la presencia de varias personas que permanecían junto a un fuego, en actitud de vigilancia, resguardándose de las inclemencias meteorológicas.
A la mañana siguiente, Guardia Civil coordinó un dispositivo operativo en el lugar con la participación de una patrulla de Policía Foral, agentes de Policía Municipal de Sangüesa (Navarra) y efectivos de diferentes unidades de Guarida Civil. A la llegada de las patrullas, dos personas emprendieron la huida campo a través, iniciándose una persecución que permitió interceptar a uno de los individuos, un varón de 23 años de nacionalidad albanesa que fue detenido sin ofrecer resistencia física como presunto autor de un delito contra la salud pública.