Fundado en 1910

Agentes de la Unidad Central Operativa en una operación antidroga en GaliciaEuropa Press

Qué es la UCO: la unidad que lucha contra la corrupción de cualquier signo político

Creada en 1987, su misión es la investigación y persecución de la delincuencia organizada y la criminalidad grave y compleja a nivel nacional e internacional

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha convertido en protagonista de la actualidad política en España. Su papel en investigaciones de gran calado que han salpicado directamente al Gobierno, a su entorno y a su principal partido, el PSOE. Fruto de ello, dos de sus ex secretarios de organización, Santos Cerdán y José Luis Ábalos han acabado en prisión provisional —junto con el exasesor de este último, Koldo García—.

Ya sean presuntas mordidas en los contratos de mascarillas durante la pandemia o una supuesta red de tráfico de influencia y comisiones ilegales, las investigaciones de la UCO han forzado la apertura de diligencias y una crisis institucional. Pero el foco de la unidad no se detiene aquí. La unidad de élite también ha aparecido en el marco de la investigación contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, o contra su hermano, David Sánchez.

Sus hallazgos son, a menudo, el motor que impulsa las causas más complejas y sensibles de la Justicia española. Otros casos como Pretoria —involucrando a excargos públicos del PSOE y CiU—la Operación Púnica —por el que fueron detenidos alcaldes el Partido Popular—, el caso de Ángel María Villar, de corrupción en la Federación Española de Fútbol o el reciente caso mascarillas en la Diputación de Almería han sido investigados por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.

Más de 600 agentes especializados

La UCO es el órgano central del Servicio de Policía Judicial de la Guardia Civil. Creada en 1987, su misión es la investigación y persecución de la delincuencia organizada y la criminalidad grave y compleja a nivel nacional e internacional. No se encarga de la seguridad ciudadana diaria, sino de las investigaciones de mayor trascendencia que, por su naturaleza o extensión geográfica, superan la capacidad de las unidades territoriales.

Se trata de una unidad de élite conformada por más de 600 agentes —cifra que se ha tendido a ampliar en los últimos años debido a la alta carga operativa—, seleccionados por su experiencia, especialización y conocimientos técnicos. Su estructura interna refleja la diversidad de delitos que abordan, estando al mando de un Coronel en servicio activo y articulándose en varios departamentos especializados: Narcotráfico y Blanqueo; Delincuencia Económica y Anticorrupción; Personas y Patrimonio; cibercrimen; Apoyo Tecnológico Operativo; Fuentes y Relaciones exteriores; Agentes Encubiertos y Equipos contra el Crimen Organizado Cuenta con la Unidad Adscrita a la Fiscalía Antidroga.

Las funciones de la UCO son amplias y se centran en aquellas tipologías delictivas que requieren de una investigación especializada, prolongada y con capacidad de actuación en diferentes jurisdicciones. Su rol es, esencialmente, de investigación a requerimiento de la Autoridad Judicial (jueces, tribunales y fiscales).

La UCO se ha erigido como la punta de lanza contra la corrupción política y económica. El caso PSOE, los ERE de Andalucía o en su día el caso Gürtel son ejemplos palmarios de la capacidad de la UCO para desentrañar complejas tramas. Sus agentes son expertos en el rastreo de flujos de dinero, la intervención de comunicaciones y el análisis forense de documentación digital y financiera, una labor que puede prolongarse durante años hasta lograr pruebas sólidas.

Agentes de la UCO acompañan a José Enrique Abuín «El chicle», asesino de Diana QuerEFE / Lavandeira Jr.

Aunque la unidad es más conocida por la corrupción, una de sus áreas históricas y más sensibles es la investigación de delitos contra las personas que revisten especial gravedad o que permanecen sin resolver. Homicidios y asesinatos que requieren técnicas avanzadas y apoyo nacional, secuestros y extorsiones, investigación de desapariciones de larga duración o con indicios de criminalidad —como fue el caso de Diana Quer—. En estos casos, la UCO aporta su experiencia y recursos tecnológicos para analizar la escena del crimen, la trazabilidad digital y los perfiles criminales.

Del mismo modo, mantiene una lucha constante contra las grandes estructuras del narcotráfico y la delincuencia organizada transnacional. Su capacidad de trabajar conjuntamente con agencias como Europol, Interpol y cuerpos policiales de otros países es vital para desarticular redes que operan a escala global, como es el caso del tráfico de personas, droga o armas.

Imagen de una operación de la UCO contra los clanes balcánicos llevada a cabo en junio de 2024Guardia Civil

Independencia política

El prestigio de la UCO se ha cimentado sobre su reputación de independencia y rigor técnico en la investigación, incluso cuando sus pesquisas tocan directamente a los intereses políticos del partido gobernante. Esto no la exime de presiones, señalamientos o intentos de desautorización, especialmente en momentos de alta tensión como los actuales.

Opera bajo la dependencia funcional de los jueces, tribunales y el Ministerio Fiscal, lo que garantiza que sus actuaciones respondan a la dirección de la autoridad judicial, y no a la política. Esta posición le otorga una singular capacidad para investigar con imparcialidad, lo que ha resultado en éxitos notables contra la corrupción a lo largo de las últimas décadas, afectando a partidos de todo el arco ideológico.

En un momento en que la corrupción y el crimen organizado son amenazas cada vez más sofisticadas, el papel de la UCO se reafirma como el de un brazo de la ley discreto pero implacable, cuya labor es fundamental para garantizar que nadie quede al margen del escrutinio de la Justicia. La ciudadanía observa con atención cada nuevo informe de la UCO, consciente de que de sus hallazgos depende, en gran medida, la transparencia y la higiene democrática del país.