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El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el candidato de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, en un acto de campañaJavier Cintas / Europa Press

Vox 'recoge el guante' de Guardiola con su propuesta de entrar en el Gobierno para «retratar» al PP: «Está todo abierto»

La formación de Santiago Abascal espera a ver qué ofrecen los populares cuando se sienten a negociar y qué propuestas aceptan de las 206 que les presentan. Aún no han empezado las conversaciones

El jueves saltaba la noticia al conocerse que María Guardiola iniciaría las conversaciones para negociar con Vox esta semana próxima y le ofrecería entrar en el Gobierno para que, según confirmaron fuentes cercanas, «puedan gestionar y asumir responsabilidades en base a lo que han pedido los extremeños», y con la idea de lograr un «acuerdo integral» que dé estabilidad en la legislatura.

Desde Vox respondieron que no había negociación en curso de ningún tipo y afearon a la dirigente popular que informara de este tema a través de los medios. «Esperemos que Guardiola no pretenda negociar a través de la prensa porque en ese caso no tiene nada que hablar con Vox. O se toma la situación en serio con la reserva que merece o no merece la pena ni empezar», expresaron fuentes del partido de Santiago Abascal a El Debate. Según trasladaron, solo hubo una llamada «de cordialidad» en Navidad en la que se emplazaron a cerrar un encuentro tras las vacaciones, pero no se había cerrado nada todavía.

Si ya había sorprendido la oferta que ponía sobre la mesa por primera vez la presidenta en funciones desde el 21 de diciembre, sorprendió aún más que Abascal pusiera a su vez en el tablero como 'precio' a un eventual apoyo al PP entrar en el Ejecutivo con una vicepresidencia y varias consejerías para asegurar que lo que se pactara con los populares en la región se iba a ejecutar.

«Hay que estar en el Gobierno para garantizar que se producen los cambios que nosotros queremos. ¿Y cómo? Hay que estar con una vicepresidencia que tenga sus consejerías, el número de consejerías proporcionales a nuestra representación en las elecciones, con las políticas adecuadas que ya hemos pactado en otros lugares como en la Comunidad Valenciana y con el presupuesto adecuado para que seamos nosotros los responsables de ejecutar esas políticas», afirmó Abascal en una entrevista en Okdiario, en la que, por otra parte, acusó al PP de «esparcir el bulo» de que Vox no quiere gobernar, después de su salida en julio de 2024 de todos los ejecutivos regionales tras un nuevo reparto de menores. «Salimos de los gobiernos porque el PP nos engañó (...). Ahora se han producido unas nuevas elecciones, hay una nueva relación de mayorías», insistió.

Por ambas partes resultó llamativo por ser Extremadura la región en la que probablemente más choque entre PP y Vox ha habido, y más difícil fue llegar a un acuerdo en la pasada legislatura. Lo cierto es que por cómo se desarrolló la campaña y el cruce de reproches y acusaciones entre Abascal y Guardiola se antojaba complicado que pudieran llegar a un entendimiento, casi imposible alcanzar un pacto para un Gobierno. Abascal había sugerido la posibilidad de un relevo de la candidata del PP si no era capaz de llegar a un acuerdo tras las elecciones; Guardiola, por su parte, había acusado al líder de Vox de «machista», había hablado de los «señoros de Vox» y le había tildado de «turista» por sus numerosas visitas a la región en campaña, y él a su vez le había replicado definiéndola como «la Irene Montero de Extremadura».

Los resultados que arrojaron las urnas el 21 de diciembre fueron claros: el PP obtuvo la victoria, con una ventaja de 10 escaños sobre el PSOE, pero se quedó a cuatro diputados de la mayoría absoluta y perdió votos; Vox, con Óscar Fernández a la cabeza, sacó más del doble de escaños, hasta los 11 diputados. Por tanto, los escenarios que se abren abarcan desde un pacto con Vox para conseguir su apoyo o su abstención, y que apoye desde fuera o desde dentro el nuevo Gobierno, como en 2023, hasta un pacto con la izquierda para su abstención, una opción que el PSOE no se plantea.

Desde Vox han visto en la oferta de Guardiola un «órdago» con el que estaría buscando retratarles, y hacerlo además a través de los medios, para ver si aceptan o no gobernar y, por lo tanto, gestionar, con el antecedente de haber salido de los gobiernos. Y en un momento en el que, por otro lado, algunas voces apuntaban la comodidad que puede suponer para un partido seguir haciendo oposición desde fuera de los gobiernos y seguir creciendo sin desgastarse.

Así, desde la formación de Abascal han venido a trasladar con esa propuesta de entrar con la vicepresidencia y varias consejerías que no les da miedo gobernar. Ha sido una forma de 'recoger el guante' de la dirigente popular, y con ello a su vez «retratar» a los populares: decían que huían de los gobiernos y ahora dicen que Vox quiere sillones, «el PP se retrata», sostienen fuentes del partido. En Vox aseguran que están abiertos a la negociación y esperan ahora a ver qué les ofrece María Guardiola y qué propuestas acepta de las 206 que les van a presentar (que son las medidas de su programa electoral) en una futura reunión.

Señalan que en estos momentos no hay nada fijado porque no han empezado las negociaciones. Podrían pactar una entrada en el Gobierno, apoyar un Gobierno desde fuera o encontrar un término medio, que se ejecute el 17 % de las propuestas de Vox (que es el porcentaje de votos que obtuvo el partido), pedir la Presidencia de la Asamblea...«Está todo abierto», explican a El Debate las citadas fuentes, que recalcan, no obstante, que lo primero es ver, cuando se sienten a hablar, qué propuestas de que las llevan a la mesa aceptan, y cómo se llevaría a cabo.

Señalaba ayer José Antonio Fúster, portavoz nacional de Vox, que lo que había cambiado era que hay ahora «un nuevo reparto de fuerzas». Negaba un cambio de estrategia y sostenía que la idea de su partido siempre ha sido gobernar. «Los extremeños quieren más del doble de Vox, con lo cual lo tenemos que llevar a una negociación, eso está claro», advertía al PP. «Si se pactan políticas, no hay que tener miedo a que los partidos que tienen esas políticas las quieran llevar a cabo dentro del Gobierno, con presupuesto, con vicepresidencias que controlen que sus consejerías cumplen con lo acordado», manifestaba también.

Todavía no hay fecha para sentarse. Vox espera que el PP les convoque. Por parte de los populares, llevará las negociaciones el partido en Extremadura, y por parte de Vox, las capitaneará la formación en la región con la ayuda de la secretaría general, con Montserrat Lluis, mano derecha de Ignacio Garriga, como interlocutora.