Fundado en 1910

Santiago Abascal y Óscar Fernández, candidato de Vox en Extremadura, en un mitin en AlmendralejoJavier Cintas / Europa Press

Vox paraliza las negociaciones con el PP: «Guardiola no quiere cambiar Extremadura»

  • Las conversaciones se iniciaron la semana pasada, tras los órdagos que ambas partes se lanzaron sobre entrar en el Gobierno autonómico

  • Los populares consideran que se trata de una «estrategia nacional» del partido de Abascal

El partido de Santiago Abascal ha paralizado las negociaciones en Extremadura que habían empezado la semana pasada para tratar de llegar a un acuerdo para investir a María Guardiola presidenta de la región después de las elecciones del mes pasado, según han confirmado fuentes de Vox a El Debate. La formación considera que la dirigente popular «no quiere cambiar» la región.

En la rueda de prensa tras el Comité de Acción Política de este lunes, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha indicado que el «escollo» en esas negociaciones se encuentra en la cuestión del presupuesto para ejecutar determinadas políticas que se negocien. «Nosotros encantados de entrar en el Gobierno, pero con unas condiciones. Esas condiciones pasan inexorablemente por tener un presupuesto que nosotros seamos capaces de ejecutar para que cambien las políticas», ha afirmado Fúster a preguntas de los periodistas. Y ha apuntado que consideran desde su formación que «alguien no quiere» que Vox entre en este Ejecutivo.

El portavoz ha negado haber dado un portazo a la negociación y ha insistido en que lo que piden es negociar unas políticas determinadas pero que «si estas no van a acompañadas de unas consejerías con unos presupuestos ejecutables que hagan posible ese cambio de políticas no habría nada». Asimismo, ha recalcado que las exigencias son las que se aprobaron en Valencia, donde el PP sí aceptó asumir determinados compromisos en lo que tiene que ver, por ejemplo, con el rechazo a las políticas del Pacto Verde y a la inmigración ilegal.

El PP, por su parte, considera que se trata de una «estrategia nacional» de Vox ante las elecciones que quedan por delante –ahora Aragón y más tarde Castilla y León y Andalucía–. Según fuentes populares cercanas a la negociación, recogidas por Europa Press, el acuerdo estaba «bastante avanzado» a falta de rematar algunos «flecos» hoy, y esta mañana María Guardiola ha recibido un correo de Vox en el que daba por rota la negociación «sin ningún motivo expreso, bien por una cuestión de cargos o bien por una cuestión programática». Estas mismas fuentes trasladan que el PP no se ha negado a que Vox entre en el Gobierno ni a que tuviera una posición relevante en la Mesa de la Asamblea.

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez FeijóoEuropa Press

Esta tarde, desde Vox han enviado una nota de prensa para desmentir «categóricamente» que haya roto las negociaciones como han trasladado los populares y también acusan a Guardiola a su vez de hacerlo como «estrategia para buscar excusas y culpables externos con los que justificar su nula voluntad de alcanzar un acuerdo real que permita cambiar Extremadura». «Nos hemos limitado a trasladar a María Guardiola nuestro disgusto y rechazo por el «insulto» de la oferta negociadora que hasta la fecha nos ha hecho», sostienen desde la formación de Abascal, que dice confiar en que «el PP recapacite y restablezca un marco negociador guiado por la discreción, prudencia y respeto a los votantes».

El martes pasado se producía el primer contacto entre quienes fueron socios de Gobierno hasta hace un año y medio y ambos partidos trasladaron buena disposición para tratar de llegar a un entendimiento y ganas de seguir trabajando, aunque se mostraban prudentes al respecto.

A su vez esa primera reunión llegaba después de los órdagos que se habían lanzado mutuamente: Guardiola había puesto sobre la mesa la posibilidad de ofrecer a Vox entrar en el Ejecutivo, de una forma que molestó al partido de Abascal, que reprochó que lo hiciera a través de los medios y con la intención, según señaló, de retratarles, y este a su vez respondió apuntando a la idea de entrar con una vicepresidencia y varias consejerías para asegurar que se cumpla lo que se pacte.

La posición de Vox ahora ha cambiado su escenario, puesto que, tras haber doblado su representación, hasta los 11 escaños, quiere hacer valer sus votos con más fuerza que en 2023, cuando sus entonces cinco diputados también eran imprescindibles para la investidura de Guardiola. No obstante, hace dos años la dirigente popular no había ganado las elecciones, había empatado en escaños con el PSOE pero este le superaba en votos.

En aquel momento el acuerdo entre PP y Vox se antojaba muy difícil, tanto que sonaba la posibilidad de repetir elecciones, y por falta de pacto los socialistas terminaron presidiendo la Asamblea de Extremadura. En esta ocasión llegan de nuevo a la sesión en la que se constituirá la Cámara regional (mañana) sin acuerdo, y se contemplan todos los escenarios en estos momentos, incluido el de volver a las urnas.