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Vista aérea este lunes de los trenes accidentados el domingo cerca de Adamuz (Córdoba).EFE

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El Gobierno borra archivos de las obras de renovación de Adamuz de los portales públicos de contratación

Al menos, en las últimas 48 horas, ha habido dos actualizaciones de documentación en la Plataforma de Contratación del Estado donde podían consultarse los pliegos técnicos y las licitaciones del tramo siniestrado

Entre el relato oficial del Ministerio de Transportes y su titular, Oscar Puente, desde que se produjese la primera comparecencia oficial, hasta la última, tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), este diario ha ido revelando las contradicciones, discrepancias y evidencias con que los documentos oficiales de Adif, para el contrato de licitación de las obras de mejora y mantenimiento de la línea de Alta Velocidad (AVE) entre Sevilla y Madrid. En concreto, del tramo C, correspondiente a la ruta Guadálmez-Córdoba, en el lugar de la tragedia.

Sin embargo, en las últimas horas, se han producido modificaciones en la Plataforma de Contratación del Estado, que afectan a dicha información, tal y como ha podido comprobar El Debate, tanto en el expediente relativo a los desvíos del eje principal del trazado, el 3.23/20810.0040, como en el correspondiente al proyecto matriz de intervención, el 3.21/20810.0052.

Así las cosas, en el primero de los casos, tras dos años sin ninguna novedad detectable en el portal oficial de consulta pública, han aparecido dos nuevos documentos, a las 13:36 horas de ayer, martes 27 de enero. El primero de ellos, con el enlace a la documentación del proyecto técnico y el segundo, con el contrato de adjudicación de la obra. En este caso no se trata de documentos nuevos pero, hasta entonces, permanecían ocultos.

En el segundo caso, el relativo a la parte nuclear de la intervención (donde estaban contempladas las actuaciones sobre la plataforma, los túneles, las estructuras y los drenajes) fuentes consultadas por este diario apuntan a que han desaparecido temporalmente de la plataforma. Es decir, en las últimas horas, algunos de los repositorios documentales de la línea AVE Madrid-Sevilla, obrantes en los enlaces de consulta pública, con los archivos de la renovación de las vías a sustituir en la «reforma integral» de la que habló el ministro Puente, remitían a un «acceso denegado», en el enlace habitual y en los sub enlaces derivados.

Una maniobra con la que, presuntamente, y según ha podido averiguar este diario, de fuentes cercanas a Adif, la entidad estaría buscando protegerse de posibles filtraciones perjudiciales para el gestor ferroviario. O, lo que es lo mismo, para blindar una eventual y futura defensa legal de Transportes, y por extensión del ministro Puente, en un caso que ya está judicializado.

Ya en las últimas horas, Óscar Puente se ha negado a hacer público el certificado de la soldadura que falló en Adamuz, alegando que desde Transportes, lo revelarán «cuando toque», a pesar de que el pliego técnico de la intervención de mejora, como reveló este diario, establecía un criterio de soldadura que era completamente opuesto a la normativa general de Adif para este tipo de intervenciones aluminotérmicas sobre los raíles de vías de diferente dureza. De hecho, además del PPTP del proyecto de renovación, a la hora de hacer el trabajo técnico en la vía, varios especialistas confirman que deben entregarse los procedimientos específicos de soldadura del proyecto, firmados por la contrata y aprobados por la Administración, Y, adicionalmente, para los casos de soldaduras deben acompañarse de un Plan de Puntos de Inspección, también preparados por la contrata y aprobados por Adif. De tal modo que, en el caso de que algunas de las operaciones no se hubiese ejecutado de manera correcta, habría un parte de rechazo y otro de reparación de la soldadura errónea.

En este caso, cabe decir que los archivos de las obras del desvío de Adamuz, con la descripción técnica de las licitaciones de los tramos B y C del trazado, incluyendo el pliego técnico (PPTP) en el que se detallaban los requisitos de estas soldaduras, fueron «movidos, cambiados de nombre o eliminados» en algún momento. Y, al menos, para dos de ellos, se habría «restringido el acceso» abierto de los mismos.