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El ministro de Transportes, Óscar Puente, durante su intervención en el SenadoEFE

Un Pleno tenso

Puente proclama que la red está «cerca del riesgo cero» en un debate sin autocrítica ni visos de dimisión

  • El PP, Junts y Vox exigen su renuncia al ministro de Transportes, al que Sánchez y el resto del Gobierno dejaron solo en el Senado

  • Le acompañaron los senadores del PSOE, a los que tuvo que pedir que dejaran de aplaudirle

Hay escaños vacíos que hablan por sí solos. El de Mariano Rajoy durante buena parte del debate de la moción de censura que le presentó el PSOE en 2018. El de José Luis Ábalos en el primer Pleno del Congreso tras ingresar en prisión provisional. Y, este jueves, el de Pedro Sánchez en el Senado, donde se celebró el primer debate parlamentario sobre los accidentes de Adamuz y Gélida.

Era el presidente y no su ministro de Transportes a quien había reclamado el grupo parlamentario popular, que tiene mayoría absoluta en la Cámara Alta. Pero el aludido delegó en Óscar Puente. Y ni siquiera acudió al debate. Aunque no tenía nada en su agenda pública en todo el día. Aunque tampoco estuviera de camino al funeral que presidirán los Reyes esta tarde en Huelva.

El presidente dejó solo a su ministro de Transportes, pero también el resto de sus compañeros del Consejo de Ministros. A la hora en la que Puente se batía con la oposición, el ministro Óscar López entraba en TVE para hablar de Isabel Díaz Ayuso y de los 7.291 fallecidos en las residencias. Un asunto que también en el Senado sacó a colación la portavoz de Más Madrid, Carla Antonelli, que se esmeró en defender al ministro tanto o más que el senador del PSOE.

Ésta le hizo dos preguntas que Puente sí tuvo a bien contestar, a lo largo de un debate sin visos de dimisión ni ninguna autocrítica por parte del ministro, que llegó a poner en valor que, desde el domingo de la semana pasada, no ha dormido más de tres horas ningún día. Las preguntas fueron si había algo más que su departamento hubiera podido hacer en la gestión de la tragedia y si pudo hacer algo más para evitarla.

A la primera respondió: «Yo creo que no, pero juzguen ustedes. Hemos hecho todo lo que ha estado en nuestra mano para atender a las víctimas, proporcionar información en tiempo real y coordinarnos con otras administraciones, creo que la coordinación ha sido extraordinaria». Y a la segunda respondió con otra pregunta: «¿Existe la seguridad total, existe el riesgo cero? Evidentemente, no. ¿Estamos cerca del cero? Yo lo creo, sinceramente. Tenemos un sistema ferroviario muy seguro, con muchos sistemas de control, con muchos sistemas de aviso. Y, por tanto, estamos cerca del riesgo cero», afirmó, entre murmullos de la bancada popular. Acto seguido emplazó a un debate futuro sobre cuánto más hay que invertir para llegar «lo más cerca posible del cero», una vez que concluya la investigación técnica.

Puente volvió a ser el que acostumbra con la oposición. Al ministro no le gustó que, antes de su comparecencia, Alberto Núñez Feijóo anunciara en Antena 3 que su grupo parlamentario en el Senado iba a crear una comisión de investigación sobre el estado de la red ferroviaria. El titular de Transportes replicó que el propio Feijóo, en 2013, votó en contra de la creación de una sobre el accidente de Angrois, y allí hubo 80 muertos. Angrois salió mucho en el debate. También Carlos Mazón y su comida en el Ventorro. Ambos asuntos fueron una letanía constante en los discursos de los partidos de izquierdas. Frente a ello, el senador del PP Antonio Silván señaló: «Allí -en Angrois- hubo un error humano. Aquí ha habido una negligencia con responsabilidades políticas».

Silván pidió a Puente su dimisión por la que calificó como «la crónica de una tragedia anunciada». Fruto de dos factores, a su juicio: «Una renovación parcial y un mantenimiento deficiente». Ambos negó el ministro con contundencia. «¿Qué hizo con los avisos de maquinistas, de los usuarios y de la oposición?» le preguntó también el portavoz popular en el mismo hemiciclo donde, el pasado 7 de octubre, Puente discutió con un senador del PP de Córdoba sobre las alertas de los maquinistas en esa vía y la «falta de seguridad», como contó El Debate.

También demandó la dimisión del ministro el senador de Vox Ángel Gordillo. «Porque su corrupción, desgraciadamente, mata», argumentó. Y el de Junts, Eduard Pujol, por el caos de Rodalies. «Muertos en España y un muerto en una Cataluña desplomada, en una Cataluña secuestrada por una movilidad insufrible», subrayó éste.

El senador del PSOE Ramón Morales también solicitó una dimisión. Pero no la del ministro, a quien alabó por haber concedido 26 entrevistas en estos días (El Debate la pidió la semana pasada formalmente a su gabinete de prensa, pero sin que de momento le haya sido concedida). Tampoco la de nadie del Ministerio de Transportes, sino la de Feijóo. Tan fuera de lugar estuvieron los aplausos de los senadores del PSOE a Puente durante la sesión que, en un momento de su segunda intervención, él mismo tuvo que pedirles que no aplaudieran porque no era el momento.