Fundado en 1910

Fotos de Santos Cerdán junto a Bernardo Ciriza en la reunión en el Ministerio de Transición EcológicaED

El presidente del PSN admite que invitó a Santos Cerdán a reuniones sobre obras públicas por su peso en el PSOE

El exconsejero ha negado de forma reiterada cualquier intento de controlar la mesa de contratación de las obras de los túneles de Belate

El exconsejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra y actual presidente del PSN, Bernardo Ciriza, ha reconocido este martes que invitó a Santos Cerdán a reuniones con el Ministerio relacionadas con infraestructuras y obras públicas debido a su «posición de referencia en el PSOE», donde ejercía como secretario de Organización y diputado por Navarra. Así lo ha manifestado durante su comparecencia en la Comisión de Investigación sobre la licitación y adjudicación de obras públicas que se celebra en el Parlamento foral.

Ciriza ha explicado que la presencia de Cerdán en estos encuentros respondía a una dinámica habitual de trabajo institucional y ha subrayado que se trataba de avisar al diputado navarro cada vez que se celebraban reuniones con el Ministerio, en las que se abordaban distintos proyectos de infraestructuras. Según ha señalado, ese papel encajaba dentro de las funciones propias de un parlamentario en el Congreso y no implicaba una participación decisoria ni un trato privilegiado. También ha precisado que no asistió a todas las reuniones y que, en cualquier caso, era él quien llevaba «la voz cantante desde Navarra», mientras que la actuación de Cerdán era «normal y discreta».

El exconsejero ha negado de forma reiterada cualquier intento de controlar la mesa de contratación de las obras de los túneles de Belate, adjudicadas a una UTE integrada por Osés Construcción, Acciona y Servinabar, empresa que, según un informe de la UCO en el marco del caso PSOE, estaría participada en un 45 % por Santos Cerdán. Ciriza ha rechazado que su propuesta de que el director general de Obras Públicas formara parte de la mesa tuviera como objetivo influir en el proceso y ha asegurado que no preparaba las reuniones con Cerdán ni le trasladaba información distinta a la que compartía con los grupos parlamentarios forales.

La comparecencia ha estado marcada por la tensión en el turno del portavoz de UPN, Javier Esparza, quien ha reprochado a Ciriza que, con su actuación, «permitió que la trama estuviera perfectamente informada». El exconsejero ha replicado acusando a Esparza de «tergiversar» y ha insistido en que en aquel momento no se conocían los hechos que han salido a la luz posteriormente. «Si lo hubiera sabido, seguro que no lo hubiera invitado», ha reconocido, añadiendo que, con la información actual, no habría tomado la misma decisión.

Ciriza también ha defendido su confianza en el entonces director general de Obras Públicas, Pedro López, recientemente cesado tras el reparo suspensivo de Intervención al modificado de 8,5 millones de euros en la obra, y en el conjunto de los miembros de la mesa de contratación. Ha asegurado que confiaba plenamente en las ocho personas que la integraban y que, de haber dependido de él, no habría cesado a López. Asimismo, ha negado cualquier vinculación personal o política con el presidente de la mesa, cuya vida laboral fue prorrogada más allá de los 70 años, subrayando que no era «el hombre de nadie» y que los integrantes actuaron con independencia.

El exconsejero ha recalcado que no tuvo conocimiento de las puntuaciones ni del orden de votación hasta que el asunto trascendió públicamente y ha rechazado ser responsable de la adjudicación final, al recordar que el proceso se cerró cuando él ya no ocupaba el cargo. Según ha concluido, su responsabilidad se limita al trabajo desarrollado por la consejería para evitar sanciones europeas, pero no a las decisiones adoptadas en el seno de la mesa de contratación ni a las discrepancias internas que se produjeron durante el procedimiento.