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La exmilitante socialista Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOEEFE

Exclusiva

Zapatero envió al exjefe de Gabinete de Sánchez a reunirse con Leire Díez tras salir de prisión para preguntarle en qué podían ayudarla

Juan Manuel Serrano acudió a la cita para conocer la información de la que disponía con el objetivo de evitar que pudiera causar un daño mayor al PSOE

José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno, coordinó una operación para que un emisario del PSOE se reuniera con Leire Díez con el objetivo de interesarse por su situación personal y judicial y preguntarle en nombre del partido qué podían hacer para ayudarla tras su salida de prisión. Tal y como ha podido saber El Debate en exclusiva, la persona designada para llevar a cabo ese contacto fue Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y expresidente de Correos.

La cita se produjo poco después de que Díez abandonara la prisión tras haber sido detenida en el marco de una investigación dirigida por la Audiencia Nacional. La causa fue judicializada tras una denuncia de la Fiscalía Anticorrupción y se encuentra bajo la supervisión del magistrado Antonio Piña. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga un presunto amaño de contratos públicos siendo el delito principal el tráfico de influencias, además de prevaricación, malversación y organización criminal. Díez fue arrestada el pasado mes de diciembre junto al expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, y al socio del ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, tras una operación que incluyó entradas y registros en organismos públicos, empresas y domicilios.

Los hechos se remontan a los días comprendidos entre el 16 y el 19 de diciembre, mientras la investigación avanzaba de forma decisiva tras las detenciones. Aunque el planteamiento de establecer un canal directo con Díez comenzó a valorarse desde el momento de su arresto, el plan empezó a perfilarse en esos días y se activó definitivamente tras su salida de prisión. Durante ese periodo, Zapatero impulsó una operación destinada a llegar a ella de manera discreta, interesarse por su situación, conocer la información de la que disponía y velar por su bienestar con el objetivo de evitar que pudiera causar un daño mayor al PSOE. Para ello eligió a Juan Manuel Serrano, persona de máxima confianza de Sánchez, que dejó Correos en una situación económica muy deteriorada, que después fue nombrado director general de la empresa pública de autopistas, la Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre (SEITT), y que actualmente desarrolla su actividad profesional en el sector privado en la empresa Arcamo, de hidrógeno verde.

Esta es la cafetería donde Juan Manuel Serrano citó a la fontanera del PSOEEl Debate

Una vez recibidas las instrucciones de Zapatero, Serrano organizó el encuentro y citó a Leire Díez a las 8.45 horas de la mañana en la terraza de una cafetería situada a escasos metros de El Pirulí, en Madrid. La reunión se prolongó durante más de una hora. Díez, que llegó al encuentro unos minutos tarde, acudió vestida de forma discreta con prendas destinadas a dificultar su reconocimiento y mostró en todo momento una actitud nerviosa y visiblemente tensa. Durante la cita, Serrano, que tenía dos teléfonos encima de la mesa, le trasladó los mensajes que previamente había consensuado con Zapatero y le expuso la preocupación existente en el partido por su situación.

El PSOE estaba al tanto

En el transcurso de la conversación, el emisario le recomendó mantener un perfil bajo y evitar cualquier exposición pública. Concretamente, le trasladó «que ahora es importante no hacer ruido, no salir en los medios y mantener la calma». Tras finalizar la reunión, Serrano llamó a Zapatero desde un coche para informarle con detalle del desarrollo del encuentro y de la actitud mostrada por Díez. El expresidente le agradeció personalmente la gestión y le trasladó que el encargo contaba con la cobertura del partido. En esa misma conversación, Zapatero le confirmó que la secretaría de Organización del PSOE estaba al tanto de la operación y que su interlocutora en la dirección era Rebeca Torró, actual número tres de la formación.

La preocupación de Serrano era que el partido tuviera constancia de que había cumplido con el favor solicitado por Zapatero, a pesar de encontrarse apartado de la primera línea política. Este periódico se ha puesto en contacto con él para conocer su versión de los hechos y ha declarado: «Estoy fuera de la política desde hace dos años y no quiero líos».

Leire Díez, por su parte, coincidió con Vicente Fernández entre 2018 y 2019, etapa en la que ella trabajaba en la Empresa Nacional del Uranio (ENUSA). Fernández había sido designado presidente de la SEPI en junio de 2018, tras la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, y dimitió posteriormente tras ser imputado en el caso de la mina de Aznalcóllar, del que fue absuelto. La investigación actual también ha incluido registros en dependencias vinculadas a ENUSA, Correos y otros organismos públicos, así como requerimientos de documentación en varios ministerios. Además, Díez figura imputada en otra causa por presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias relacionados con audios conocidos en meses anteriores, en los que se aludía a supuestas maniobras contra investigaciones de la Guardia Civil.

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