El DAO de la Policía, José Ángel González
Dimite el número dos de la Policía tras la querella de una agente por agresión sexual
José Ángel González llevaba en el puesto desde 2018, cuando le nombró el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska
El director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, ha dimitido esta tarde después de que un juzgado de Madrid haya admitido a trámite una querella interpuesta por una agente contra él por un delito de agresión sexual, y que también le atribuye coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. Dentro de exactamente un mes, el 17 de marzo, se ha programado la citación judicial para escuchar a González y a su denunciante.
La denuncia, presentada por una agente del cuerpo que mantuvo una relación afectiva con González en el pasado, detalla una supuesta dinámica de abuso de poder institucional. Según la querella, la subordinada se vio incapaz de finalizar la relación pese a su voluntad inequívoca, debido a la asimetría jerárquica y al control ejercido por el DAO.
Los hechos denunciados habrían ocurrido el 23 de abril de 2025, cuando la funcionaria se encontraba de servicio en la comisaría de Coslada. La querella describe que González, haciendo uso de su autoridad, le habría ordenado abandonar su puesto de trabajo utilizando un vehículo policial camuflado para reunirse con él. Tras coincidir con otro comisario en un restaurante, ambos se trasladaron a la vivienda oficial del DAO. Allí, según el escrito, González sirvió dos cervezas e inició un acercamiento sexual rechazado de manera rotunda y continua por la víctima.
A pesar de las negativas, el DAO habría persistido en la conducta agresiva, caracterizada por violencia física e intimidación ambiental, según el abogado de la víctima con quien ha podido conversar El Debate. La querella describe varias tentativas de contacto no consentido y la huida final de la agente, quien volvió a la comisaría para dejar el vehículo policial y dirigirse a su domicilio. Posteriormente, se habría iniciado una campaña de acoso telefónico y manipulación psicológica, así como intentos de ofrecer «compensaciones laborales» para evitar la denuncia.
Nombrado director adjunto operativo de la Policía Nacional en 2018 por el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, en estos últimos años se había convertido en un miembro clave dentro del cuerpo, participando en comités de seguridad nacional como el CECOR y el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus (CGTC). Hombre de confianza del director general Francisco Pardo Piqueras y del propio Marlaska, ha tenido que ser la admisión de la querella, y la presión institucional mediática posterior –varios miembros del PP han reaccionado a la noticia–, lo que ha propiciado su caída.