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La portavoz de Junts pasa por delante de Sánchez y de Bolaños en un PlenoEFE

Ante el abismo

El Gobierno se prepara para la segunda derrota de su «escudo social» en un mes

La cuenta atrás concluye la próxima semana, cuando el Pleno del Congreso votará su convalidación. Junts no ha dado la más mínima señal de querer negociar, a pesar de los gestos del Ejecutivo

El Gobierno vive encadenando cuentas atrás, y ahora está atrapado en una que no tiene buen pronóstico. La próxima semana el Pleno del Congreso votará la convalidación del real decreto ley del escudo social que el PSOE pactó con el PNV y, a fecha de hoy, los socialistas siguen sin contar con Junts.

Los socialistas se asoman al mismo abismo nuevamente, puesto que sería la segunda vez, y definitiva, que decayeran la prórroga de la prohibición de los desahucios a colectivos vulnerables, el bono social térmico y las otras medidas en él incluidas. Como el Gobierno no tiene Presupuestos, los tiene que ir prorrogando y convalidando cada seis meses o un año; he ahí el problema de fondo. Ese y el de la extrema precariedad parlamentaria de Pedro Sánchez.

El partido de Carles Puigdemont no ha dado la más mínima señal de querer negociar, según reconocieron este martes fuentes gubernamentales. Nada, silencio sepulcral desde que anunciaron que volverían a votar en contra, el pasado 3 de febrero. Es decir, el mismo día en que el Consejo de Ministros aprobó el nuevo decreto ley, después de que el PSOE pactara con el PNV que los propietarios de una y dos viviendas fueran excluidos de la norma antidesahucios.

Ello ha hecho al Gobierno ponerse en lo peor. «Otras veces nos piden una contrapartida, nos dicen ‘si avanzamos en esto otro…’. Pero esta vez, nada», explican las mismas fuentes con la resignación de quienes ya llevan dos años y medio lidiando con Puigdemont, a su pesar.

La semana pasada, el Congreso aprobó la proposición de ley de Junts para castigar la multirreincidencia con el apoyo del PSOE. Los socialistas desbloquearon la tramitación de la norma —a costa de enfrentarse a sus socios de izquierdas— con la esperanza de ablandar a los independentistas para el resto de las negociaciones. Pero, acabada la votación, a Junts le faltó tiempo para aclarar que el bloqueo de la legislatura continuaba.

En paralelo, el Gobierno ha hecho saber a los de Míriam Nogueras que está negociando con Podemos para volver a llevar al Congreso, cuanto antes, la proposición de ley redactada entre el PSOE y Junts para delegar las competencias en materia de inmigración a Cataluña. Por si eso también ayudaba. Pero no hay acuerdo a la vista porque los morados empezaron queriendo modificar la exposición de motivos y ahora también quieren tocar el articulado. En el Ejecutivo tienen que conseguir que Podemos se suba a ese carro sin que Junts se baje, he ahí la cuestión.

La portavoz de Podemos, Ione BelarraEFE

Cabe recordar que esta iniciativa, escrita al alimón entre socialistas e independentistas, cayó el pasado mes de septiembre en el Pleno, en el que era su primer asalto parlamentario. Podemos votó en contra porque la tildó de «racista». Pero cuando Sánchez pactó con los morados la regularización de medio millón de inmigrantes, estos se abrieron a revisar su postura sobre la delegación de competencias en materia de inmigración.

Para el Ejecutivo, que su escudo social sea derogado por segunda vez en un mes sería un varapalo enorme. La primera vez fue el 27 de enero, y el contexto era distinto. El Gobierno llevó a convalidación de la Cámara Baja un decreto ómnibus en el que mezcló la subida de las pensiones con el escudo social, a sabiendas de que metiéndolo todo junto iba a perder la votación, puesto que estaba avisado. Pero los socialistas contaban con ello: querían utilizar el voto en contra del PP en la campaña de las elecciones en Aragón, como así lo hicieron. Por el contrario, del voto en contra de Junts no dijeron ni palabra.

La treta no les funcionó demasiado bien, puesto que ya la habían utilizado el año anterior. Además, El Debate probó hasta qué punto la campaña contra el PP estaba preparada al revelar que Sánchez grabó un vídeo dos horas y media antes de que se produjera la votación. Así las cosas, el martes siguiente el Consejo de Ministros aprobó dos decretos leyes: uno únicamente con las pensiones y el del escudo social. Ambos se votarán la próxima semana.

El primero será respaldado por una amplísima mayoría, porque el PP y Junts también votarán a favor. El segundo es el que va camino del matadero parlamentario. Y, esta vez, Sánchez y sus ministros no podrán responsabilizar al PP.