Vista aérea del accidente de trenes cerca de Adamuz (Córdoba). Fallecieron un total de 39 personas
No hay precedentes en el histórico reciente
Adif respalda la contratación de 13 nuevos inspectores de ultrasonidos para soldaduras como la del accidente de Adamuz
Las ofertas de empleo han sido publicadas por Redalsa, empresa de la que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias es propietario, con una participación del 52%
Dos nuevas ofertas de empleo, con fecha 29 de enero y 12 de febrero, para contratar a un total de 13 inspectores de ultrasonidos nivel 2 -el que se exige, según ha podido saber El Debate, en la mayoría de las ocasiones, para la auscultación manual de las líneas férreas de Alta Velocidad (AVE)- tras el grave accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que se saldó con un total de 46 víctimas mortales, decenas de heridos y familias rotas.
La empresa Redalsa, de la que Adif participa como propietaria al 52%, y que era la concesionaria encargada de revisar una a una todas las soldaduras efectuadas en el tramo siniestrado, de la línea Madrid-Sevilla, a su paso por Córdoba, ha lanzado la convocatoria en un plazo de quince días, un volumen de puestos de especialista (para el auscultado ultrasónico de vías) que, según ha podido confirmar este diario en el histórico disponible, no cuenta con precedente en tan breve espacio de tiempo. Cabe señalar que la propuesta se lanzó al mercado laboral tan sólo diez después de la tragedia.
Se trata de una contratación amparada en el marco de la autorización de contratos por tasa específica D.A.4ª R.D.Ley 32/2021, expediente 001702/2025 (...) para Inspectores de Ultrasonidos N2
No en vano, no se habían producido una cantidad de vacantes, con esta premura y en esta cantidad, desde marzo de 2024, fecha orientada a la incorporación de tan sólo dos trabajadores a la plantilla técnica. Una propuesta que se repetía, por primera vez en dos años, como denunció este digital, el pasado mes de diciembre, con apenas tres nuevas vacantes.
Y, ello, pese a la propia compañía reconoce, en los perfiles de condiciones para los candidatos, que el cometido se centra en la supervisión del interior de los carriles de las vías, con el objetivo de identificar pequeñas fisuras, fatigas en el metal o, incluso, defectos de la soldadura interna, entre dos materiales de diferente antigüedad -como todo parece apuntar que se fracturó en el suceso de Adamuz. que no son perceptibles desde el exterior; y que, además, pueden resultar demasiado pequeños para un tren auscultador o negativos a otro tipo de test como los que emplean líquidos o se realizan a partir de meras revisiones oculares.
Los aspirantes a dichos puestos, han de acreditar la formación necesaria para el manejo no sólo de la tecnología necesaria para la revisión de las infraestructuras críticas (apararos de vía) con los ultrasonidos; sino, además, acreditar cualificación para calibrar los dispositivos empleados en las mismas. De hecho, Redalsa exige la «gestión de equipos manuales» y la previa o posterior «gestión de su calibración».
También, en igual medida, y casi tan importante como lo anterior, de acuerdo a las explicaciones que ha dado varios expertos consultados por El Debate, será el que interpreten «las indicaciones detectadas y realización de informes según procedimientos» en apoyo tanto a la jefatura de la que cuelguen, en el organigrama, como a «otras líneas de negocio según necesidad por todo el territorio nacional» y acreditando «polivalencia dentro de su cualificación».
Llegados a este punto cabe recordar que, hace unos días, este diario revelaba cómo el Gobierno declaraba «secreta» el acta por ultrasonidos que se practicó sobre la soldadura cuya rotura, hasta la fecha, ha sido señalada como causa única y principal del descarrilamiento del tren Iryo que impactó con el Alvia circulando en sentido contrario, a la altura de Adamuz, y dejó un balance de 46 fallecidos.
Además, esta misma mañana, en los Desayunos organizados por el Ateneo de Madrid, el propio ministro de Transportes Oscar Puente aseguraba que «si alguien ha hecho mal una soldadura o una verificación de la misma», esto no era motivo para «exigir la dimisión del ministro de un alto cargo», lo que alimenta, todavía más si cabe, las dudas sobre el origen real de lo ocurrido y de las responsabilidades derivadas del mantenimiento y supervisión, presuntamente, insuficientes, sobre el trazado implicado en el accidente.