El ex DAO de la Policía Nacional, José Ángel González, a su llegada al Juzgado para declarar coimo investigado
Tribunales
La Fiscalía descarta la orden de alejamiento contra el ex DAO como valoraba pedir la policía que le denunció
El representante del Ministerio Público considera «inútil» la medida cautelar instada por la mujer con la que ya no se produce ningún tipo de contacto por parte del ex Director Operativo, señalado por agresión sexual
Ni subordinación, ni acercamiento por parte del ex DAO, José Ángel González, denunciado por un delito de agresión sexual, con la policía que le acusa de haberla violado. La ausencia de cualquier tipo de contacto entre la supuesta víctima y el presunto agresor ha llevado a la Fiscalía a informar en contra de la orden de alejamiento solicitada por el abogado de la mujer, en la vista para la toma de declaración de las partes que se ha celebrado esta mañana.
Según ha podido adelantar El Debate, el representante del Ministerio Público en la instrucción que se sigue en el Juzgado especial de Violencia número 8 de Madrid, considera «inútil» la imposición de la medida cautelar instada contra González al no existir ya ningún contacto entre ambos, tampoco en el ámbito profesional, una vez el DAO renunció a su cargo tras conocer que el juez había admitido a trámite la denuncia presentada en su contra y le había citado para ser interrogado, formalmente, como querellado.
A su llegada a la cita judicial programada, la primera aparición en público desde que estallase el escándalo, el comisario ha dicho sentirse «tranquilo» y «bien» antes de entrar, poco antes de las 10.00 horas, en un furgón negro con los cristales tintados y acompañado por sus abogados, Ignacio Fuster-Fabra y José Carlos Velasco.
Por su parte, Jorge Piedrafita, el letrado de la mujer, ha llegado sobre las 9.40 horas, en solitario. Y es que, tal y como han revelado fuentes jurídicas consultadas por este diario, la denunciante ha entrado por una puerta secundaria, con el fin de mantener el anonimato y evitar la presión de la prensa tras permanecer todo este tiempo, desde la querella, «encapsulada» en su entorno más cercano.