Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, el 10 de febrero de 2026 en el Congreso
Hasta cuándo pueden PP y Vox alcanzar un pacto en las tres regiones: los plazos para evitar elecciones
En Extremadura y Aragón el acuerdo, de lograrse, tendría que cerrarse antes de las elecciones andaluzas
El reloj sigue en marcha y en estos momentos todos los escenarios siguen sobre la mesa en las regiones donde se han celebrado elecciones: Extremadura, Aragón y Castilla y León, aunque tanto el PP como Vox han alejado una repetición electoral, toda vez que, como recalcan sus dirigentes, el mandato de las urnas es que se sienten a hablar. A este contexto de negociaciones, con reproches mutuos de por medio y acusaciones de bloqueo, se suma ahora una nueva campaña electoral, después de que Juanma Moreno haya citado a los andaluces a las urnas en apenas dos meses, el 17 de mayo.
Para entonces, en Extremadura y en Aragón los dos partidos tienen que haber cerrado un acuerdo, dado que el plazo máximo son los días 4 y 3 de mayo, respectivamente. Si antes de esa fecha no hay pacto para una investidura, se disolverán las Cámaras regionales y se convocarán elecciones de nuevo.
En el caso de Extremadura, María Guardiola tuvo dos intentos para ser investida presidenta a principios de este mes, tras haberse constituido la Asamblea en una sesión a la que PP y Vox llegaron sin acuerdo. En la primera votación necesitaba una mayoría absoluta, en la segunda, solo más síes que noes, pero el partido de Santiago Abascal no la apoyó por no tener cerrado ningún acuerdo, aunque ambas partes se tendieron la mano para tratar de alcanzarlo en ese plazo de dos meses que se abrió entonces.
En cuanto a Aragón, el mismo 3 de marzo, coincidiendo con esa primera votación, fallida, de investidura de Guardiola, se constituyeron las Cortes, de nuevo sin acuerdo previo entre populares y Vox. A partir de ese momento se activó la cuenta atrás de esos dos meses que dicta el Estatuto para que Jorge Azcón celebre un debate de investidura.
Más margen tiene todavía Alfonso Fernández Mañueco, que se examinó en las urnas hace solo dos semanas. Hasta el 14 de abril no se constituirán las nuevas Cortes, y desde ese momento el presidente de la Cámara dispondrá de un plazo de 15 días para proponer al candidato. Se fijará una fecha para la investidura y tendrá, como Guardiola, dos votaciones, una que requiere mayoría absoluta para prosperar, y otra simple 48 horas después. Si resulta fallida, tendrá dos meses para tratar de lograr el acuerdo. Este miércoles inicia la ronda de consultas y lo hace con Vox.
Los populares reclaman estabilidad, Vox exige garantías de cumplimiento
Estos días, los líderes regionales del PP y su presidente, Alberto Núñez Feijóo, insisten en que su objetivo es que haya gobiernos estables en estas regiones. Preguntado este martes en una entrevista en Antena 3 si puede asegurar que habrá gobiernos, el líder de los populares manifestó que su partido hará «todo lo posible» para que los haya, pero que le corresponde a Vox que así sea. «El PP está por la estabilidad y por la proporcionalidad en base a los resultados», remarcó.
Explicó además que su formación negocia las cuestiones nacionales en un marco, que ya expuso hace unas semanas, y luego los temas autonómicos, temas concretos y el reparto de consejerías, algo que, apuntó, corresponde a los presidentes. Sí señaló Feijóo que en Extremadura la negociación está «muy adelantada» y avanzó que esta semana habrá «un contacto más formal» en esta región. Según dijo, sus barones tienen autonomía para decidir los pactos. Los populares apuntaron tras la investidura fallida de Guardiola que el 'no' de Vox formaría parte de una estrategia política, en plena campaña en Castilla y León.
Desde Vox, Santiago Abascal ha acusado en varias ocasiones directamente a Génova 13 de poner «zancadillas» para dificultar los acuerdos. En Bambú reclaman al PP una negociación seria y discreta, que no se haga por los medios de comunicación. El líder de Vox manifestó el pasado lunes con rotundidad que van a gobernar en las tres regiones si hay un acuerdo programático basado en medidas concretas, y con plazos y garantías de cumplimiento, alegando que no se fían de los populares. «No vamos a hablar de sillones hasta que no esté absolutamente claro que somos capaces de ponernos de acuerdo en un programa de gobierno», afirmó.
En ello insistía este martes Pepa Millán, la portavoz parlamentaria, que remarcó que van «medida a medida», e indicó que lo deseable sería que se alcanzara un acuerdo que garantice estabilidad durante los próximos cuatro años. «El PP sabe cuáles son nuestras exigencias», señaló, incidiendo en que harán valer los votos que Vox recibió en los comicios.