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Las ministras Ana Redondo y Elma Saiz, tras el Consejo de MinistrosEFE/ Fernando Villar

PP y Vox rechazan la reforma constitucional sobre el aborto y ven en ella un intento de tapar la corrupción

  • «Quieren hablar del aborto para que no hablemos de Ábalos», critican los populares, que aseguran que los socialistas no contarán con sus votos

  • La formación de Abascal subraya que la Constitución y las leyes «deben ser para proteger a los más débiles» y no para «fomentar la muerte»

El Consejo de Ministros aprobaba este martes a mediodía la propuesta de reforma de la Constitución para blindar el aborto en la Carta Magna. La misma mañana en la que se celebraba en el Tribunal Supremo la primera jornada del juicio por el caso de las mascarillas. «Es un día en el profundizamos en el blindaje de los derechos de las mujeres y por eso creo que es un día para reconocer esta fortaleza de la democracia española», sostuvo la ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, ante la prensa.

Para la oposición, este movimiento del Gobierno es entre otras cosas una nueva maniobra para intentar tapar la corrupción que le rodea. Fuentes del Partido Popular denuncian que el Ejecutivo «se está acostumbrando» a llevar al Consejo de Ministros medidas que sabe que no van a ser aprobadas en las Cortes por falta de mayoría.

En este caso, para una reforma de la Constitución se necesita una mayoría de tres quintos en el Congreso, es decir, 210 diputados, y los populares advierten de que esta modificación no contará con sus votos «bajo ningún concepto». «Son actos propagandísticos que carecen de mayoría parlamentaria. Quieren hablar del aborto para que no hablemos de Ábalos», recalcan desde la formación de Alberto Núñez Feijóo.

En esa línea se pronunciaba en redes sociales la portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, que, haciéndose eco de una de las declaraciones del hermano de Koldo García en el Alto Tribunal, en las que admitía haber ido a la sede del PSOE para recoger dinero en metálico, indicaba que ahora se entendía más lo que llamó «el anuncio-ardilla» de Moncloa: «No van a poder taparlo», afirmó.

Desde Vox ven a Sánchez y lo que describen como «su banda mafiosa» dispuestos a cualquier cosa «con tal de tapar su corrupción y gestión criminal» y lamentan que, con ese objetivo, «utilicen» la vida y la salud de las mujeres, a los más vulnerables. «Trabajan cada día en contra de los españoles, dan toda clase de ayudas, derechos y sanidad universal a los de fuera, y a los españoles solo les dejan miseria, dolor y muerte», señalan fuentes de la formación a El Debate. Así lo expresó ayer el propio Santiago Abascal, acusando al Gobierno de Sánchez de dar a los españoles «eutanasia, aborto, invasiones y violaciones».

Vox defiende que la vida de cada persona tiene valor en sí misma, y asegura que la defenderá siempre -como recalcó Ainhoa García, portavoz de Familia, en sus redes sociales-. «Desde la concepción hasta la muerte natural», subrayan. «La Constitución y todas las leyes deben ser para proteger a los más débiles, para ayudar a salir adelante a los que más lo necesitan, para cuidarla y acompañarles, no para fomentar la muerte y dividir y enfrentar a los españoles», afirman estas fuentes.

Otros dirigentes del partido denunciaron públicamente la intención del Gobierno socialista. El secretario general, Ignacio Garriga, cuestionó las palabras de la ministra Redondo con las que defendía que con esta medida se «fortalecía» la democracia: «¿Qué fortalecimiento de la democracia y los derechos hay en empujar a una mujer con miedo y dudas a acabar con la vida que gesta en su interior, en lugar de ofrecerle información, apoyo y alternativas?».

La portavoz en el Congreso, Pepa Millán, tildó de «repugnante» que se utilice un drama como es el aborto para «desviar la atención», y abogó por defender «la vida, los cuidados, la dignidad humana y los derechos los padres y el no nacido» frente a un Gobierno que ofrece, denunció, «la cultura de la muerte, el descarte por medio del aborto y la eutanasia, y disfrazar de derechos las desgracias».