Fundado en 1910
Exposición  "Ausencias presentes. Desaparecidos por terrorismo en España"

Exposición «Ausencias presentes. Desaparecidos por terrorismo en España»

Del País Vasco francés a Zaragoza: las seis desapariciones del terrorismo en España que siguen sin resolverse

Este martes ha tenido lugar la presentación de la exposición Ausencias presentes: desaparecidos por terrorismo en España, celebrada en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo

Casi medio siglo después de los primeros casos, y más de una década desde el final de la violencia de ETA, seis personas continúan desaparecidas por acciones vinculadas al terrorismo. Sus familias no han podido encontrar sus restos y eso provoca que la herida, tantos años después, siga abierta. Es por eso que, este martes, ha tenido lugar en Vitoria la presentación de la exposición Ausencias presentes: desaparecidos por terrorismo en España, celebrada en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

Los primeros casos se remontan a más de 50 años, concretamente en 1973, cuando desaparecieron en Francia, concretamente en San Juan de Luz, tres jóvenes gallegos identificados como José Humberto Fouz, Jorge Juan García y Fernando Quiroga. Los tres jóvenes, que trabajaban en el municipio guipuzcoano de Irún, cruzaron la frontera para ir al cine y nunca regresaron.

La teoría más plausible es que los tres fueron confundidos con policías y, por lo tanto, asesinados por miembros de ETA. Sin embargo, nunca se ha podido encontrar los cuerpos ni confimar esas sospechas.

Tres años después, en 1976, desapareció, también en el sur de Francia, Eduardo Moreno Bergaretxe, alias Pertur, quien era dirigente político-militar de ETA. Numerosas teorías apuntan a una disputa interna entre miembros de la banda, o a la implicación de grupos parapoliciales, pero, sin encontrarse el cuerpo, ninguna versión es concluyente.

En 1980, despareció en circunstancias igual de confusas Francisco Javier Etxeberria, alias Naparra, quien estaba vinculado a los Comandos Autónomos Anticapitalistas y se refugiaba igualmente en Francia. Su asesinato fue reivindicado por el Batallón Vasco Español, pero dieron pistas falsas sobre su paradero que acabaron convirtiendo la búsqueda de sus restos en un imposible.

Ya en la década de los noventa, el foco se traslada a Zaragoza con el secuestro del empresario Publio Cordón a manos de los GRAPO en 1995. Según la versión de sus captores, murió en Francia tras intentar escapar y fue enterrado en un lugar aún desconocido. A pesar de las búsquedas realizadas en los últimos años, su cuerpo, al igual que los del resto, sigue sin aparecer. Pese a las largas décadas que han transcurrido desde que se les vio por última vez, la familia y los amigos siguen con la esperanza de cerrar sus casos.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas