María Corina Machado, durante su visita al Senado en Madrid
La visita de Corina Machado retrata al Gobierno: «líder ideológica», vínculos con la «extrema derecha»
La visita de María Corina Machado a España ha provocado reacciones a uno y otro lado del espectro político. La líder opositora venezolana se reunió durante estos días con Alberto Núñez Feijóo, con Santiago Abascal, con José María Aznar, con José Luis Rodríguez Almeida y con Isabel Díaz Ayuso, que le hizo entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid.
Los dirigentes del PP y de Vox y el expresidente socialista Felipe González entre otros tuvieron palabras hacia la Premio Nobel de la Paz de reconocimiento a su lucha por la libertad del pueblo venezolano y su defensa por la democracia. Sin embargo, desde el Gobierno de Pedro Sánchez en las últimas horas solo han trasladado críticas hacia la dirigente por no reunirse con Pedro Sánchez, que este fin de semana ejercía de anfitrión en la cumbre de líderes izquierdistas, entre ellos Gustavo Petro o Luiz Lula da Silva, afines a Nicolás Maduro.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acusó a Corina Machado este lunes de «desmerecer a las instituciones españolas». Calificó de «error» que la líder opositora actuara, según el ministro, como «líder de una facción ideológica» y se reuniera solo «con una parte del espectro político español, con la extrema derecha española», dijo Albares en una entrevista en la SER.
La dirigente venezolana trasladó el sábado ante los medios que la reunión en Barcelona evidenciaba que su encuentro con Sánchez no era «conveniente». Y este lunes, tras conocer las palabras del ministro, Corina Machado ha indicado que «las declaraciones recientes y las agresiones que se han visto en estas últimas horas explican muy bien la decisión para tener ciertas reuniones y otras no».
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, el socialista Ángel Víctor Torres, también la criticó por no reunirse con Sánchez y sí con la oposición. Según dijo, por los actos «la gente y la historia nos van a identificar, a premiar o a condenar». Y le afeó también que entregara una réplica del Premio Nobel a Donald Trump: «Si entiende que ese es su referente, pues allá ella». Así como su encuentro con Díaz Ayuso pese a rechazar la regularización de inmigrantes del Gobierno. «Estaba al lado de quien desde el principio dijo que 'no' a todos ellos» (en alusión a los venezolanos).
Desde Sumar, se pronunció en una línea similar la ministra de Sanidad, Mónica García, de Más Madrid, al indicar que cada uno decide con quien reunirse, y sostuvo que el Gobierno se ha comportado «con dignidad y lealtad», acogiendo al pueblo venezolano y dando residencia a algunos opositores. Desde este ala de la coalición, fundamental se pronunciaron para censurar los cánticos contra Delcy Rodríguez en la Puerta del Sol, que aprovecharon para arremeter contra el PP.
En Ferraz, la portavoz socialista Montse Mínguez indicó que correspondía a Corina Machado dar las explicaciones sobre por qué no se reunió con el presidente del Gobierno y sostuvo que tendría «siempre» las puertas abiertas.
Apoyo de PP y Vox
Desde los partidos de la oposición subrayaron durante el fin de semana el contraste entre la imagen de la reunión de Sánchez en Barcelona y la de María Corina Machado en Madrid, arropada por miles de venezolanos. Feijóo señaló que a su juicio no tiene sentido mantener un encuentro con quien ha «compadreado» con el régimen de Maduro y sigue haciéndolo y valoró la coherencia de la líder opositora.
Y en la sede de Vox, el portavoz nacional, José Antonio Fúster, calificó de «estupidez» la afirmación de Albares y erigió a Corina Machado como una persona «de una enorme valía, de enorme valor, inteligencia, capacidad, tiene las ideas muy claras, y sabe perfectamente quiénes han sido sus aliados desde el comienzo», remarcando que «cuando nadie creía» Vox estaba ahí.