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La exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, alias Anboto, entrando a la prisión de Martutene, en San Sebastián

La exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, alias Anboto, entrando a la prisión de Martutene, en San SebastiánEUROPA PRESS

La foto de Anboto regresando a prisión después de que un juez anulara su semilibertad

En opinión del juez, la decisión de la semilibertad genera «falsas expectativas» a Anboto y también «desasosiego innecesario» a las víctimas

La exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, alias Anboto, ha regresado en la tarde de este miércoles a la prisión de Martutene, en San Sebastián, que ya no podrá volver a abandonar de lunes a viernes. Sucede después de que el titular de la Plaza 1 de la Sección de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional (AN), José Luis Castro, haya rechazado la aplicación del régimen de semilibertad del que gozaba.

Anboto ha llegado a la cárcel guipuzcoana acompañada de media docena de personas que han intentado impedir que las cámaras de televisión grabasen las imágenes de la presa entrando en las instalaciones penitenciarias. Portando una mochila con sus efectos personales y una rosa roja, Iparragirre se ha despedido de sus allegados y ha entrado en la prisión.

José Luis Castro sigue así el criterio de la Fiscalía, que presentó un informe en el que se oponía al régimen de semilibertad de Anboto, que fue autorizado por el Gobierno vasco.

De esta forma, el magistrado rechaza la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario para Anboto y acuerda que permanezca en segundo grado de tratamiento penitenciario, al tiempo que propone modificar el mencionado artículo.

En opinión del juez, la decisión de la semilibertad genera «falsas expectativas» a Anboto y también «desasosiego innecesario» a las víctimas «e incluso a la ciudadanía, que ante las noticias en los medios de comunicación le resultará extraño estas decisiones de excarcelación/encarcelación».

En este caso, el juez recuerda la gravedad de los delitos por los que fue condenada, esto es, diez asesinatos, tenencia de explosivos, atentados, estragos, incendios, tenencia de armas y delitos contra la Corona que se han acumulado en una pena de 30 años de prisión.

Argumenta que las fechas de cumplimiento de las tres cuartas partes de la condena están relativamente próximas, en marzo de 2027, pero añade que su licenciamiento definitivo no se cumplirá hasta septiembre de 2034.

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