El inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF), Manuel Morocho
«Querían echar abajo la investigación»: el inspector de la Gürtel señala maniobras contra el caso Bárcenas
El inspector también ha relatado el contexto de presión en el que trabajó su equipo, asegurando que informaba al juez de manera constante de lo que ocurría
El inspector jefe de la UDEF Manuel Morocho, responsable de las pesquisas del caso Gürtel y de la caja B del PP, ha asegurado en la Audiencia Nacional que ya en 2015 advirtió al juez Pablo Ruz de la existencia de movimientos dirigidos a sabotear la investigación sobre el extesorero popular Luis Bárcenas.
«Están encima de Bárcenas», ha relatado que trasladó entonces al magistrado tras detectar seguimientos y actuaciones ajenas al procedimiento judicial. Según ha explicado, tanto él como Ruz entendieron que aquellas maniobras respondían a un intento claro de «echar abajo la investigación», lo que les llevó a actuar con mayor cautela para evitar errores que pudieran comprometer la causa.
Morocho ha detallado que tuvo conocimiento de estas pesquisas paralelas a través de un correo electrónico remitido en agosto de 2015 desde la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía, en el que se informaba de vigilancias sobre Bárcenas y su entorno familiar. Ante esa situación, optó por informar directamente al juez y extremar las precauciones en el desarrollo de la instrucción.
En su declaración en el juicio del Caso Kitchen, el inspector ha defendido la estrategia seguida durante la investigación, justificando que no se promovieran registros domiciliarios ni intervenciones telefónicas. Según ha señalado, no existían indicios suficientes para adoptar medidas «tan invasivas de los derechos fundamentales», y la prioridad era analizar la documentación bancaria procedente del extranjero.
En este sentido, ha subrayado que la clave de la investigación estuvo en las comisiones rogatorias internacionales, que permitieron localizar y bloquear más de 22 millones de euros en cuentas vinculadas a Bárcenas en Suiza, así como ampliar las pesquisas a otros países como Argentina, Estados Unidos y Uruguay.
El inspector también ha relatado el contexto de presión en el que trabajó su equipo, asegurando que informaba al juez de manera constante de lo que ocurría. No obstante, ha indicado que Ruz optó por no intervenir directamente ante esas injerencias para evitar una posible paralización del procedimiento por tácticas «obstruccionistas».
Además, Morocho ha apuntado a indicios de seguimientos personales e incluso a la posible vigilancia de su despacho, lo que refuerza, a su juicio, la existencia de una estrategia para debilitar la investigación desde dentro.