El secretario de organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, en una imagen de archivo
Llamada de auxilio de Podemos: pide una fuerza «radicalmente autónoma del PSOE» tras su tercera debacle regional
Pablo Fernández reconocía que los resultados son «preocupantes» a la vez que lamentaba que «cada vez que se abren las urnas, la derecha consigue gobernar»
Partido Socialista y Podemos continúan yendo de la mano, al menos, en sus desastres electorales. El balance de la formación morada en los tres comicios autonómicos anteriores se saldó con tres escaños más en Extremadura y su desaparición de Aragón y Castilla y León. En Andalucía ha corrido la misma suerte, quedando sin representación.
Pese a un pacto en el último momento para concurrir en Andalucía junto a Izquierda Unida (IU) y Sumar, la alianza no ha logrado los resultados esperados: conserva sus cinco escaños, pero Adelante Andalucía ha dado el sorpasso en la izquierda, pasando de dos a ocho asientos.
Una candidatura «verdaderamente transformadora»
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, reclamaba centrarse en el votante de izquierdas a través de un espacio «lo más fuerte posible, radicalmente autónomo del PSOE y verdaderamente transformador» para unas futuras elecciones generales. No respondía si esto significaba acudir a las urnas sin IU ni Sumar. «Es evidente que la propuesta que ha habido en Andalucía no ha funcionado y que no ha obtenido buenos resultados», insistía. Por otro lado, mencionaba que su formación no dará un paso a un lado.
Daba un paso más al reconocer que los resultados del 17-M son «preocupantes» para la izquierda y lamentaba que «cada vez que se abren las urnas la derecha consigue gobernar». «Es una mala noticia, muy mala noticia, que el candidato del PP a las elecciones a la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, pueda seguir destrozando los servicios públicos o impidiendo el derecho a la vivienda en Andalucía», agregaba. Del mismo modo, lamentaba que el líder andaluz «se va a echar a los brazos de Vox».
Señalaba que las políticas de Moreno Bonilla «no difieren mucho» de las propuestas de la formación de Santiago Abascal en los últimos años, insistiendo en la necesidad de reconectar con su electorado.