El presidente del Principado, Adrián Barbón, en una imagen de archivo
De Moreno a Page pasando por Barbón: el espectro político se moviliza contra un posible superdomingo electoral
La posibilidad de que coincidan elecciones generales, autonómicas y municipales en un mismo día ha movilizado a diversos líderes políticos
Las reacciones al posible 'superdomingo' electoral de mayo de 2027, en el que podrían coincidir elecciones generales, autonómicas y municipales, se han multiplicado tras el terremoto político de las elecciones andaluzas del pasado domingo, con presidentes autonómicos, líderes territoriales y partidos de izquierda criticando esta posibilidad.
Uno de los más contundentes ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que ha calificado la posibilidad de celebrar todas las elecciones el mismo día como «una puñalada trapera» al sistema democrático. El dirigente socialista ha asegurado que sería «un experimento enormemente arriesgado» y ha defendido que cada cita electoral debe permitir a los ciudadanos valorar gestiones distintas. Además, aprovechó para cargar duramente contra la situación interna del PSOE, después de la imputación del expresidente Zapatero, asegurando que el partido ha dejado de ser «un cuerpo vertebrado» para convertirse en «como un ciervo disecado», con una dirección marcada por un «líder supremo» y un clima donde muchos dirigentes tienen «cautela» a la hora de discrepar.
En una línea similar se ha expresado el presidente asturiano, Adrián Barbón, que rechazó la idea de un 'superdomingo' porque «las emociones» del electorado «son diferentes en cada contexto». Barbón también defendió que las elecciones autonómicas y municipales «tocan cuando tocan» y evitó pronunciarse sobre un posible adelanto electoral, aunque reivindicó la autonomía de cada territorio frente a las decisiones de Ferraz.
Desde el PP, el presidente andaluz Juanma Moreno aseguró percibir un «rotundo rechazo» entre alcaldes socialistas a coincidir electoralmente con Pedro Sánchez y afirmó que el presidente del Gobierno se ha convertido en «un gran pasivo electoral» para los intereses territoriales del PSOE y auguró tensiones internas en el partido si finalmente se apuesta por esa fórmula. Moreno sostuvo además que Sánchez acumula «derrota tras derrota» tras los resultados en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde el PSOE volvió a sufrir un fuerte desgaste.
También el líder del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, aprovechó el debate para atacar a García-Page, acusándole de representar «un teatro» de enfrentamiento con Sánchez mientras mantiene el apoyo parlamentario al Gobierno. Núñez defendió incluso la posibilidad del 'superdomingo' al considerar que supondría un ahorro económico y permitiría a Page «presentarse ante los ciudadanos junto a su líder, con quien vota todo a favor».
En la extrema izquierda, las elecciones andaluzas han abierto además un intenso debate estratégico, pues mientras Sumar, IU, Comuns, Más Madrid y Compromís defienden mantener un frente amplio plurinacional pese al estancamiento de Por Andalucía, Podemos ha aprovechado el mal resultado para distanciarse aún más del espacio de Yolanda Díaz. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, defendió abiertamente un futuro tándem entre Irene Montero y Gabriel Rufián como fórmula para «relanzar a la izquierda», frente a una coalición con Sumar e IU cuyos resultados, dijo, «hablan por sí solos».
Desde IU, Antonio Maíllo alertó contra la tentación de construir «una izquierda troceada sin proyecto de país», mientras dirigentes de Sumar insistieron en que el modelo plurinacional y de coalición sigue siendo válido pese al auge de Adelante Andalucía. Compromís y Más Madrid defendieron además que las alianzas futuras deben dar mayor protagonismo a las fuerzas territoriales con más arraigo en cada comunidad.