Interceptan un pesquero con más de 4 toneladas de cocaína con destino a España
El exjefe de la UDEF acusa a Antidroga de falsear pruebas y ocultar el origen de investigaciones contra narcos
Óscar Sánchez Gil, quien fuese jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Madrid, que se encuentra encarcelado por su presunta colaboración con una red internacional de narcotráfico, ha lanzado este martes un ataque frontal contra las investigaciones policiales antidroga durante su declaración ante la Audiencia Nacional, acusando a unidades especializadas de la Policía de falsear el origen de informaciones utilizadas en grandes operaciones contra el narcotráfico y de ocultar a los jueces el verdadero origen de determinados datos obtenidos a través de sistemas de comunicación encriptados.
Durante la comparecencia por videoconferencia, donde solo ha respondido a preguntas de su defensa, el exmando policial ha negado formar parte de la organización criminal que investiga la Audiencia Nacional y ha asegurado que existe «otra trama de corrupción policial» distinta de la que se le atribuye. Según su versión, esa supuesta red estaría integrada principalmente por agentes vinculados a Aduanas y no por miembros de la UDEF, y lo ha definido como una «práctica habitual y sistemática» dentro de la lucha antidroga.
Además, según ha publicado elDiario.es citando fuentes presentes en la declaración, el inspector también ha asegurado que muchas informaciones atribuidas oficialmente a organismos internacionales como la DEA estadounidense o agencias británicas eran en realidad «autocreadas» por la propia Policía española para ocultar el uso de confidentes o datos obtenidos a través de plataformas de telefonía encriptada infiltradas por servicios de inteligencia. Sánchez Gil añadió que esos escritos eran confeccionados internamente y posteriormente enviados a enlaces policiales en el extranjero para obtener una firma oficial que permitiera introducir la información en procedimientos judiciales sin revelar su origen real. «Yo mismo lo he hecho como jefe de grupo», aseguró, según el citado medio.
Pese a todo, la declaración giró en gran parte alrededor de la utilización policial de información procedente de sistemas de comunicación encriptados utilizados por narcotraficantes, como Sky ECC o Anom, plataformas que fueron infiltradas por agencias internacionales y permitieron acceder a millones de mensajes relacionados con el tráfico de drogas. En este sentido, Sánchez Gil sostuvo que parte de esas informaciones se ocultaban deliberadamente a jueces y fiscales para evitar problemas legales sobre su utilización procesal y puso como ejemplo una operación desarrollada en el puerto de Algeciras relacionada con un cargamento de cocaína intervenido en 2021.
Durante su comparecencia, Sánchez Gil también cuestionó la legalidad de parte de las diligencias practicadas contra él y sostuvo que existían defectos en la autorización judicial utilizada para intervenir sus comunicaciones encriptadas y denunció que no se le ha facilitado acceso completo al material obtenido en registros y escuchas. Además, aseguró que la investigación oculta conversaciones que apuntarían hacia otras estructuras corruptas relacionadas con agentes policiales, guardias civiles y funcionarios vinculados a Vigilancia Aduanera.
Óscar Sánchez, exjefe de la UDEF acusado de permitir la entrada de 73 toneladas de cocaína
El exmando policial mencionó incluso al teniente coronel David Oliva, antiguo responsable de OCON Sur –la unidad especial de la Guardia Civil contra el narcotráfico en el Estrecho–, cuyo nombre, según afirmó, aparece citado en mensajes intervenidos a narcotraficantes. Oliva está investigado en un juzgado de Valdemoro por presuntos delitos de revelación de secretos y cohecho.
Sánchez Gil permanece en prisión provisional desde finales de 2024, cuando fue detenido tras una investigación de Asuntos Internos y Antidroga. Durante los registros practicados en viviendas y dependencias vinculadas al inspector, los agentes localizaron cerca de 20 millones de euros ocultos en efectivo y la investigación le sitúa como parte de una organización que logró introducir en España al menos 39 contenedores contaminados con cocaína entre 2020 y 2024, con unas 73 toneladas de droga en total. A Sánchez Gil se le atribuyen delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales, cohecho y revelación de secretos.