El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero
El dinero opaco de Venzuela
El abogado de la trama Zapatero recibió un préstamo de Bahamas para comprar un piso de 1,7 millones en el centro de Madrid
La vivienda, situada frente al Parque del Retiro, ronda los 300 metros cuadrados y consta de 5 dormitorios, 3 baños, plaza de garaje, trastero y unas vistas privilegiadas
Una céntrica calle de Madrid con vistas al Parque del Retiro, el pulmón en el corazón de Madrid, un piso de lujo y un préstamo por valor de 1 millón de euros, formalizado en Bahamas, concedido a un abogado español para comprar una vivienda valorada en 1,7 millones. Estos son los ingredientes de una operativa de 'lavado' de dinero opaco del chavismo que inyectó importantes cantidades a los miembros de una trama internacional, presuntamente, «liderada» en la sombra por José Luis Rodríguez Zapatero, para que, en función de su papel, contribuyesen a aflorarlos, legalmente, con todo tipo de maniobras irregulares.
Así las cosas, en el sumario del 'caso Plus Ultra' que investiga el juez José Luis Calama, se hace constar la existencia de un préstamo de un millón de euros, llegado desde Bahamas, directamente, al abogado Miguel Palomero para comprar una vivienda, ubicada en la calle Menéndez Pelayo, en Madrid.
De acuerdo con la denuncia presentada por la Fiscalía Anticorrupción, en octubre de 2024, y tal y como más tarde consta acreditado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, las pesquisas afloraron una transferencia procedente de la cuenta bancaria de Gilberto Morales Reverón, alias 'Morales', a otra cuenta cuenta del Banco Sabadell de la que es titular Palomero, para la adquisición del inmueble descrito. Un piso exterior que ronda los 300 metros cuadrados, con cinco dormitorios, tres baños y unas vistas privilegiadas de la capital desde un amplio balcón acristalado que, casi, ocupa la totalidad de la fachada.
Vista exterior de la fachada del edificio en el que se ubica el piso, presuntamente, adquirido por el abogado Palomero, en Madrid
Palomero es, para los investigadores, el abogado que se sienta en las dos mesas: por una parte, la del rescate de 53 millones de euros que el Gobierno de Pedro Sánchez concedió a la aerolínea y, por otra, la del presunto blanqueo del oro procedente de Venezuela, durante el mandato de Nicolás Maduro.
De hecho, tan y como consta en el expediente judicial, la Fiscalía española lo sitúa como administrador de varias sociedades del entramado vinculado: a los hermanos Enrique y Felipe Baca Arbulu, los empresarios peruanos bajo sospecha por sus vínculos con la supuesta «organización criminal», uno de los cuales fue detenido por orden del magistrado instructor en la isla de Aruba; al también inversor y testaferro de la red en Holanda, Simon Leendert Verhoeven, quien podría haber llegado a vender varias toneladas de oro, por valor de 30 millones de euros, a una de las sociedades pantalla constituidas en Dubái; y, también, al bróker venezolano Danilo Diazgranados.
Este último, que de acuerdo con el resultado de las investigaciones mantenía una estrechísima relación personal y económica con el ex presidente Zapatero, al que se refería como «el Zorro», «Z» o «ZZZZZ se apoyaba en Palomero como su brazo ejecutor en España. Y, así, los agentes de la UDEF consideran que, a través del letrado, el empresario buscaba acceder a contactos en las más altas esferas, influir en ellos y conseguir sus objetivos, a cambio de los correspondientes 'sobornos', »favores y gratificaciones a, entre otros, el comisario de Barajas Jesús María Gómez".
No en vano, una conversación entre ambos, Palomero y Diazgranados, que fue interceptada en un chat de Signal -pese a ser una aplicación encriptada para proteger el contenido de las comunicaciones- y en la que se hablaba de los 'enjuagues' necesarios para poner en circulación legal el dinero 'B' del chavismo, en España, precipitó la detención de ambos y, con ello, la caída del propio Zapatero, hoy formalmente imputado.
En dicho chat, llamado 'Danilo - España' que compartían los dos investigados, los agentes de la UDFE pudieron comprobar cómo Palomero era el encargado de los negocios del empresario venezolano en nuestro país. De tal manera que la adquisición de la vivienda que han aflorado las investigaciones es, a ojos policiales y judiciales, una evidencia palpable de cómo el ladrillo era uno de los mecanismos empleados por ambos, y por la mayoría de los integrantes de la trama, para incrementar su patrimonio personal a partir de fondos de procedencia ilícita a los que, con esta fórmula, daban apariencia de legalidad.
Plano de la vivienda, supuestamente, comparada en Madrid por el abogado de la organización y mano derecha del empresario venezolano Danilo Diazgranados
Las escuchas y los resultados de las mismas, entorno a ambos hombres, llevó a la Audiencia Nacional a retomar, hace año y medio, el caso del abogado Palomero por blanqueo internacional con dinero venezolano, a partir de una denuncia de la Fiscalía Anticorrupción, presentada el 21 de octubre de 2024.
Fue, en dicha fecha, cuando el fiscal Anticorrupción pidió al Juzgado Central de Guardia de la AN abrir diligencias previas por blanqueo de capitales perseguido en el artículo 301 de nuestro Código Penal y reclamar a la juez inicial de la causa, Esperanza Collazos, toda la documentación que se había presentado, en primera instancia, y que quedó archivada por un defecto de forma, instado por la fiscal, afín al círculo del entonces jefe del Ministerio Público, Álvaro García Ortiz.