Montaje Leire Díez y Pedro Sánchez
Balance Judicial
Las agendas de Leire dejan al descubierto la estrategia de las 'cloacas': fabricar una persecución personal contra PS
El hilo cronológico de los acontecimientos, a partir de la carta a la ciudadanía del presidente del Gobierno, marca el relato victimista que se 'vende' en los medios afines sobre la base de material inédito del ex comisario Villarejo
La máxima preocupación de Pedro Sánchez desde que estallase el primera gran escándalo de corrupción en su núcleo más cercano, el caso que se sigue contra su mujer Begoña Gómez, ha sido encapsularse frente a cualquier acusación que pudiera llegar hasta él y señalarle como responsable o corresponsable de lo que estaba sucediendo tanto en La Moncloa como en Ferraz, mientras él era ajeno a todo. No en vano, en el sumario de la causa que se sigue en la Audiencia Nacional, bajo el mando del magistrado Santiago Pedraz, los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil situaron el arranque de las 'cloacas' socialistas el día en el que el presidente del Gobierno comunicó que se tomaba los cinco días de reflexión consiguientes a la imputación de su esposa.
A partir de entonces, la cronología y la información contenida en las agendas de Leire, que ahora se han hecho públicas en el marco del levantamiento del secreto parcial de las actuaciones, arrojan luz sobre el doble objetivo de las 'cloacas': por una parte, contratar, presuntamente al comisario jubilado José Manuel Villarejo para que les proporcione un informe de 'Inteligencia' sobre Pedro Sánchez -esto es, todo el material en manos del ex mando policial que les sea útil para fabricar la idea de una persecución personal contra «el one»; y, por otra, recopilar audios e información comprometida sobre los objetivos que, de acuerdo con lo anterior, formarían parte de la estructura concertada para perjudicarle, desde distintos flancos (jueces, magistrados, fiscales Anticorrupción, Guardia Civil y periodistas incómodos).
Así las cosas, una revisión global de las agendas de Leire Díez que se centran en los años 2024 y 2025 aporta un rastro conectado con los movimientos públicos del líder del PSOE y del Ejecutivo, así como de su entorno, para colocar esta tesis con la ayuda de los medios afines.
La carta a la ciudadanía
El plan arrancó, por lo tanto, el día 24 de abril de 2024, con el documento que Sánchez publicó dirigiéndose a los españoles y en el que arrancaba lamentándose de «los ataques que estamos recibiendo mi esposa y yo» y que ubicaba entorno a un sindicato «ultraderechista», Manos Limpias, como responsable de la querella inicial contra Begoña que dio origen a las diligencias de investigación del juez Juan Carlos Peinado, el instructor (al que siempre se ha tratado de vincular con el Partido Popular) que se convirtió, por lo tanto, en uno de los objetivos a abatir por parte de trama de las 'cloacas', junto con la juez extremeña Beatriz Biedma, responsable de que el hermano del presidente del Gobierno, el músico David Azagra, esté sentado en el banquillo de los acusados.
Sánchez insiste a lo largo de la misiva en los dos digitales «de marcada orientación derechista y ultraderechista» que, haciéndose eco de «informaciones espurias», habían estado publicando noticias al respecto de su esposa.
«Esta estrategia de acoso y derribo lleva meses perpetrándose», prosigue el relato de Sánchez. «Por eso no me sorprende la sobreactuación del Sr. Feijóo y del Sr. Abascal. En este atropello tan grave como burdo, ambos son colaboradores necesarios, junto a una galaxia digital ultraderechista y la organización Manos Limpias», señala.
Los audios de Villarejo contra PS
Una afirmación que conecta, de forma directa, con el ofrecimiento realizado a Leire Díez, el día 25 de abril, tan solo un día después, por la ya fallecida Patricia López, periodista de Crónica Libre, un medio de comunicación presidido por Rosa Villacastín y que, presuntamente, fue financiado por la 'cloaca' del PSOE para la obtención y difusión de contenidos sobre procedimientos en curso, contra la formación, para desacreditar a los responsables policiales y judiciales encargados de los mismos.
En dicha fecha, López ofreció a la 'fontanera' audios e información contra Pedro Sánchez, que salpicaban a Manos Limpias, al PP y a la Dirección General de Información.
Por ello López instó a Leire a que hable con la cúpula de Ferraz, tal y como aparece en sus notas incluidas en el sumario: «Necesito que hables con Santos Cerdán por lo de Pedro Sánchez. Tenemos audios e información». A lo que su interlocutora le respondió por Whatsapp: «Te llamo enseguida». Será entonces, dos años después de que la ex militante socialista empezase a contactar con el partido cuando, el entonces número 3 del presidente, la recibió, como ella misma reconoce en una de sus agendas y el propio Santos reconoce en su declaración como imputado en el juzgado número 9 de Plaza de Castilla, del que es titular el juez Arturo Zamarriego.
Una de las notas de Leire Díez en las agendas incautadas por la UCO durante los registros
La primera reunión en Ferraz
El día 26 de abril de 2024 se produce la primera reunión en Ferraz para que les proporcionen esos audios. Cerdán recuerda durante uno de sus interrogatorios como en el encuentro estaban presentes «además de la propia Leire Díez, el señor Pérez Dolset [el empresario que siempre la acompañaba], Alberto Cachinero [que fue contratado por el ex gerente Mariano Moreno, señalado por la presunta 'caja B'] de los servicios jurídicos del partido, estaba Antonio Hernando [el hoy secretario de Estado de Telecomunicaciones], además de yo y varias personas más».
Y aunque Santos no recuerda si le contactaron directamente a él o a los servicios jurídicos, sí apunta a que el motivo de la reunión era comentar la existencia de unos audios con información relevante. «Que nos pueden interesar», responde. «No recuerdo si entró Patricia a la reunión. Sí entró el señor Dolset y la señora Díez», matizaba el exsecretario de Organización que negaba conocer antes de aquella fecha a ninguno de ellos y que, tras presentarse, recibió su propuesta que era acceder a una serie de dossieres, procedentes de Villarejo y, aquí está la clave, relativos a «las saunas del señor presidente».
Es decir, más allá del titular del hombre enamorado y del planteamiento victimista, el propio Santos Cerdán estaba revelando, sin saberlo, la verdadera preocupación de PS: la posible información comprometida sobre los prostíbulos propiedad de la familia de su mujer, en concreto de su padre, Sabiniano Gómez, y sobre si estos financiaron, presuntamente, su propia carrera política en el tour que le llevó a recorrer toda España para recuperar, en unas primarias plagadas de escándalos y supuestas irregularidades, la Secretaría General del Partido Socialista.
El mismo día en el que Ferraz accedió a los audios y a los documentos proporcionados por la 'cloaca' a los allí presentes, los mismos se filtraron a El País -en el que como Leire recoge en sus anotaciones de 2018 «la línea editorial la marca P.S.»- para poder usarlos.
El relato en los medios afines
Y, tal es así, que tan solo tres días después, el 29 de abril de 2024, en su discurso desde Moncloa, en el que confirmó que continuará «con más fuerza si cabe al frente de la presidencia del Gobierno de España», Sánchez arremetía con el mensaje preparado y, presuntamente, concertado, que tiempo más tarde, en junio de 2025, llevaría al Gobierno a hacerse eco de un bulo de suma gravedad, según el cual varios medios de la izquierda mediática habían tenido acceso a mensajes de WhatsApp entre el exagente de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y actual gerente de Seguridad del Servicio Madrileño de Salud en el Gobierno de Isabel Díaz-Ayuso, Juan Vicente Bonilla, y su confidente, el empresario José Luis Caramés, hablaban sobre un posible atentado con bomba lapa contra Pedro Sánchez.
La realidad de aquella conversación, que fue difundida de forma manipulada por el primero de ellos, y amplificada, posteriormente, por otros, era falsa. En realidad, los mensajes revelaban cómo el entonces capitán de la UCO temía que a él le colocaran a él una bomba lapa en los bajos del coche, precisamente, por formar parte del equipo encargado de desenterrar toda la corrupción que salpica al Gobierno y al PSOE.
«Llevamos demasiado tiempo dejando que el fango colonice impunemente la vida política, la vida pública, contaminándonos de prácticas tóxicas inimaginables hace apenas unos años», aseguraba, sin embargo, el jefe del Ejecutivo. Y lo hacía en la misma fecha en la que entre los mensajes incautados por la UCO a Leire, apareció uno que acredita el relato de las 'cloacas', coincidente con la entrevista concedida por Sánchez a Televisión Española (TVE): «Mira el jefe cómo cita lo de los audios».
En aquella ocasión Sánchez insistía en la existencia de más de diez años de «acoso» por parte de la «máquina del fango» que «tiene un objetivo claro, posicionarme a mí como el enemigo público y de la democracia». Esto es, «deshumanizar al adversario político», se lamentaba el presidente del Gobierno. Desde 2014, la «policía patriótica», en referencia a las estructuras de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado bajo los últimos gobiernos del PP, «lo que ha hecho es espiarme a mí y a mi familia», aseguraba Sánchez en la entrevista. «Esto no puede quedar impune», añadía.
En la misma línea se pronunció Sánchez, horas después, el 30 de abril, en la cadena SER: tratan de «situar al presidente progresista de turno, en mi caso, como el enemigo público número uno a abatir (...) Y, por tanto, si soy contrario a la Constitución, si quiero romper España, si como dice el señor Feijóo no es un gobierno democrático el mío, si lo que quiero es un cambio de régimen por la puerta de atrás, pues vale todo». «Lo dijo el señor Aznar», retrocedía Sánchez, «quien pueda hacer que haga».
«Fíjese que en yo durante este din de semana, en algunos medios de comunicación, tanto de su grupo como de otros», espetaba el líder de los socialistas a la periodista Ángels Barceló, «he acabado de conocer que desde el año 2014 yo también he sido objeto de ese espionaje, por parte de esa mal llamada 'policía patriótica' del Gobierno, entonces, del señor Rajoy. Creo que, efectivamente, he sido una víctima más, no la única, de una estrategia bien diseñada, fríamente diseñada, por una máquina del fango muy bien engrasada, donde se pueden incorporar muchos elementos».