La portavoz del PSOE, Montse Mínguez
Ataque al juez Peinado
Moncloa y Ferraz salen en tromba en defensa de Begoña Gómez: «Delirante, obsesivo y vergonzoso»
Los socialistas hablan de «persecución» judicial y política y de «escándalo democrático»
Las razones del juez para decir que la cátedra de Begoña Gómez no siguió un «cauce académico ordinario»
Al poco de conocerse el auto dictado por el magistrado Juan Carlos Peinado en el que acuerda abrir juicio oral a Begoña Gómez y fija como medidas cautelares retirarle el pasaporte, prohibirle salir de España y obligarla a comparecer en el juzgado cada 15 días hasta el juicio, miembros del PSOE y del Gobierno han salido en tromba a cargar contra el juez, una vez más, y a cuestionar y descalificar su decisión.
El partido, en su cuenta oficial de X, ha publicado un mensaje en el que llega a afirmar que Gómez «lleva dos años siendo perseguida judicial y políticamente». «Lo de hoy es un paso más, un escándalo democrático que no se sostiene. No pararán», ha escrito, empezando una campaña en redes sociales con la etiqueta «YoConBegoña».
La portavoz de los socialistas, la diputada Montse Mínguez, ha tachado el auto de «delirante, obsesivo y vergonzoso». La secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró, ha calificado la decisión de «desmedida y desproporcionada». Para la dirigente socialista está «a la altura de un juicio político escandaloso» contra quien considera una persona «inocente».
Los adjuntos a la número tres del partido también se han apresurado a cerrar filas en defensa de la mujer de Sánchez. Elisa Garrido ha acusado a Peinado de ser «activista político» y de estar «practicando un claro abuso de poder». «No es justicia es persecución», ha escrito. Anabel Mateos ha hablado de «obscenidad jurídica»: «Aguanta, Begoña. Estamos contigo». Y Borja Cabezón lo ha tildado de «barbaridad».
«Persecución» es el término que igualmente han utilizado la ministra de Educación, Milagros Tolón, y el vicepresidente del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que señala a Peinado como «el padre de la concejala del PP», como hace también la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha usado la expresión «ignominia»: «Un auto en el que se llega a afirmar que ¡¡puede ser la propia policía que custodia a Begoña Gómez la que le ayude a fugarse!! Y esto lo está consintiendo la Audiencia Provincial de Madrid y el CGPJ». Félix Bolaños, el titular de Justicia, ha llegado a preguntar «quién reparará el daño causado» y ha expresado que «la razón y la verdad se acabarán imponiendo».
También se ha pronunciado el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, que en la misma línea que sus compañeros, ha insinuado que el juez estaría prevaricando. «El que pueda hacer que haga en su máxima expresión», ha escrito el diputado, que ha preguntado «dónde está» el máximo órgano de gobierno de los jueces ante lo que considera una «desvergüenza».
Como «atropello sin precedentes» ha calificado la decisión del juez el ministro y líder del PSOE de Madrid, Óscar López, que ha acusado a Peinado de «fijación, ensañamiento y ausencia de garantías, desde el primer momento». López, que esta mañana protagonizó un acto en la capital, llegó a decir en su discurso, en un momento en el que su partido está cercado por los escándalos, que «Feijóo llegó a la política nacional para tapar la corrupción de Ayuso y caerá con la corrupción de Ayuso», y situó lo que tilda de «caso de corrupción» con Quirón como un «asunto central en la política española».
Más allá ha ido Diana Morant. La secretaria general del PSPV-PSOE ha llegado a afirmar que «seguramente el señor Peinado estaba pagando favores» a Isabel Díaz Ayuso –después de decir que la mujer del juez trabaja en el Ayuntamiento madrileño y ha sido «ascendida» y su hija está en la ejecutiva de la dirigente madrileña y concejal– y «contribuyendo a 'quien pueda hacer que haga». Según la exministra socialista, es un «maltrato» y una «persecución» contra Begoña Gómez, y una «causa política».