El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo
Feijóo asegura que quienes no defiendan el Estado de las autonomías «no quieren mucho a España»
El líder del PP ha afirmado que su partido respeta la Constitución, la va a cumplir y la va a hacer cumplir
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha participado este martes en el Círculo de Empresarios Vascos, donde ha defendido el Estado de las autonomías contra «aquellos que utilizan las instituciones para dividir, para enfrentar o para debilitar un proyecto común que representa España».
El líder popular ha relacionado esta cuestión con el papel que cumple la Constitución en nuestro país, matizando que esta «tiene una disposición adicional primera y tiene una ley orgánica, básica, que es el Estatuto de Gernika y, por tanto, cumplir la Constitución es respetar el Estatuto de Gernika».
Estas declaraciones conectan con las últimas palabras del lendakari, Imanol Pradales, que señaló cómo después de 46 «largos años», la aprobación del «Estatuto de Gernika» seguía sin cumplirse.
Feijóo ha señalado que aquellos que no respeten el Estado de las autonomías, los estatutos de las comunidades autónomas, ni las foralidades «no quieren mucho a España» Será alguien, ha dicho, que «querrá mucho a esa España que se inventa a él o que le gusta a él, pero no a la España en la que yo creo y a la España en la que he trabajado».
Con este último punto, ha querido destacar la importancia de entender cómo funciona la política en el ámbito autonómico, señalando que, de los 30 años que lleva en política, 20 los ha dedicado a Galicia. A continuación ha retado a decir «qué político español en activo (...) ha dedicado más tiempo de su vida al autogobierno».
España en «decadencia gubernamental»
El presidente del PP también ha utilizado su espacio para criticar la legislatura de Pedro Sánchez, indicando que se encuentra «en la recta final». Cree que su principal problema es que sigue anclado en debates del pasado y no está adaptándose a los grandes temas que marcan el mundo actual, como la inteligencia artificial, los chips, la defensa o la independencia estratégica.
De este modo, España se está «viendo arrastrada por una decadencia gubernamental» causadas por dos legislaturas que han traído «corrupción generalizada», «deterioro institucional», «división política» y, sobre todo, «la pérdida de un tiempo precioso».