El expresidente de Correos Juan Manuel Serrano, en el Senado
El agujero negro de Correos del ex jefe de Gabinete de Sánchez implicado en la trama de las cloacas del PSOE
La pésima gestión de Juan Manuel Serrano en Correos llevó a la SEPI a números rojos, mientras enchufó a la fontanera Leire Díez en la empresa pública desde donde querían «matar (políticamente) a la gente mala»
Milana Bonita era el nombre de una de las dos aeronaves Airbus A330 de Correos Cargo que se estrenó con una única ruta Madrid-Hong Kong-Madrid de la mano de Iberojet. Era uno de los proyectos estrella de Juan Manuel Serrano, ex jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, durante su etapa de presidente del grupo Correos. Su apuesta personal por la logística y la paquetería nació estrellada y generó pérdidas de 25 millones de euros en menos de un año.
De hecho, ningún técnico de la empresa pública dependiente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) quiso firmar el polémico pliego de contratación para operar ese nuevo servicio de transporte internacional de mercancías. El acuerdo se cerró sin concurso público, a principios de 2022, con Evelop Airlines, aerolínea integrada en Ávoris, entonces dirigida por Globalia, matriz de Air Europa, cuyo consejero delegado era Javier Hidalgo.
La SEPI, en números rojos por Correos
Esas pérdidas son una ínfima cantidad del agujero negro que dejó el amigo íntimo del presidente del Gobierno en Correos, estimado en 1.200 millones de euros, cuando cesó en diciembre de 2023, que llevó a la SEPI a números rojos cuando estaba gestionada por María Jesús Montero a través del Ministerio de Hacienda.
Si su gestión frente a Correos fue nefasta, según las últimas investigaciones llevadas a cabo por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Serrano tuvo una «participación preminente» tanto en la trama de las cloacas del PSOE en «defensa de los intereses de miembros del Gobierno» como en «la obtención de beneficios en el ámbito empresarial de la SEPI».
Su amistad con el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández Guerrero, y la fontanera Leire Díez se inició «al menos desde noviembre de 2020», cuando todavía ella era responsable de Comunicación de la Empresa Nacional del Uranio (ENUSA), contratada por el filósofo íntimo amigo de José Luis Ábalos, José Vicente Berlanga, también imputado en la causa. Fue Guerrero cuando ejercía de presidente en la sombra de la SEPI quien le propuso a Serrano que Díez trabajará en el área institucional. Encargándose la propia Leire de elaborar un borrador del «perfil de Relaciones Institucionales», cargo que iba a ejercer saltándose las candidaturas internas.
En menos de medio año, Díez fue ascendida a directora Gerente de Filatelia y Relaciones Institucionales, que comprendía el Área de Desarrollo de Negocio de Filatelia, de Museo Postal y de Tendencias y Oportunidades de Futuro. El puesto fue creado expresamente para ella por Serrano, del que estaba avisada antes de que se publicase oficialmente, a quien le reportaba sus movimientos al «depender directamente del presidente», como demuestra el último informe de la UCO: «Filatelia también controlada y bajo mi control», le escribe Díez a Serrano.
Conversación entre Leire Díez y Juan Manuel Serrano detectada por la UCO
Serrano delegó en Díez, según cuentan desde la SEPI. Ella era la que daba las órdenes. Cuando se oponían a sus directrices, reconvenía a los técnicos diciéndoles que «el partido así lo había decidido». Ella misma se presentaba como «la persona que ha puesto el PSOE» y que «tenía acceso al 1» como quedó grabado durante la reunión que mantuvo con el fiscal Ignacio Stampa. Las maniobras orquestales de Serrano y la fontanera en Correos pusieron en riesgo la viabilidad financiera de la sociedad estatal. Entre los contratos de esos años están los firmados con el gigante de telecomunicaciones chino Huawei; la adquisición del 51 % de la portuguesa Rangel por 11 millones de euros; el suscrito con Juan Carlos Barrabés, «asesor y colaborador» imputado por la Cátedra de Transformación Social Competitiva de Begoña Gómez, y otro «contrato a dedo» con Sortis, consultora investigada en el caso Koldo, que ascendía a 2 millones de euros para servicios de asesoría en materia de telecomunicaciones.
«El jefe nos va a poner en un altar»
Según las nuevas evidencias recabadas por la UCO, situaría a Correos bajo la presidencia de Serrano como otra de las empresas que estarían bajo la influencia del grupo Hirurok formado por Guerrero, Díez y Antxón Alonso, empresario vasco relacionado con Santos Cerdán. Sin olvidar, que durante los cinco días de reflexión del presidente del Gobierno cuando imputaron a su mujer Begoña Gómez, tanto Serrano como Díez se reunieron en Ferraz con Cerdán, secretario de Organización, Javier Pérez Dolset, Ion Antolín, Juan Francisco Serrano y Antonio Hernando para activar las cloacas dirigidas a «desestabilizar causas judiciales» potencialmente perjudiciales para el PSOE o el Gobierno. Para ellos, «el jefe nos va a poner en un altar» por su labor, que la propia Leire Díez describió en una conversación con Vicente F. Guerrero como «matar (políticamente) a la gente mala».