La barrera acuática que ha colocado el Gobierno
«Nada lo impediría»: el Supremo apuntó en su sentencia que una barrera en el mar permitiría 'devoluciones en caliente'
El texto advierte del «régimen especial» de Ceuta y Melilla, que está contemplado para quienes intentan enterar ilegalmente «superando los elementos de contención fronterizos establecidos»
La barrera flotante de Ceuta sufre importantes daños apenas dos días después de su instalación
El Ejecutivo se niega a culpar lo más mínimo a Marruecos de la invasión de los cientos de miles de sus ciudadanos a Ceuta por el espigón del Tarajal. Al contrario, insiste en agradecer su colaboración «desde el primer momento», en palabras del ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares. También la titular de Defensa Margarita Robles —que no era capaz de aclarar si los servicios de inteligencia alertaron del riesgo de entrada de inmigrantes ilegales— pedía a Rabat que no mirase para otro lado.
Ese peligro proviene de una sentencia del Tribunal Supremo a fecha del 29 de junio de 2026—dictada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo— que establecía que los inmigrantes que llegaban a cualquiera de las ciudades autónomas por vía marítima no podían ser rechazados inmediatamente en la frontera —es decir, negaba las ‘devoluciones en caliente’— debido a que no se habría superado ningún elemento físico en la frontera, como una valla. Se trata del caso de un inmigrante argelino que fue interceptado llegando a Ceuta en alta mar, para después ser trasladado a Marruecos el 14 de noviembre de 2024.
Así, las fuerzas de seguridad deben tramitar individualmente cada caso de acuerdo con la legislación de extranjería.
Un «régimen especial»
El fallo del Alto Tribunal se apoya en los razonamientos del Tribunal Constitucional en las sentencias 172/2020 y 13/2021. En ellos caben elementos de interpretación, como el propio Supremo reconoce, como que la rúbrica acerca de la protección fronteriza se proyecte únicamente sobre los bordes terrestres, que también lo son de la Unión Europea, donde existen vallas.
Por otro lado, el TS incide en que debe «especial consideración» de la primera de las sentencias, en la que se dice que la alusión a valla hace referencia a «elementos de contención» y responde a los «reiterados intentos de asalto» de estas barreras «por extranjeros que en ocasiones se han prevalido para realizar tales asaltos de gran número y del uso de la violencia y de la fuerza».
Así, el texto advierte que el «régimen especial» de Ceuta y Melilla no está contemplado con carácter general en la Ley de Extranjería para quienes tratan de entrar ilegalmente, «sino solo para aquellos que intentan hacerlo superando los elementos de contención fronterizos establecidos».
«Nada lo impediría»
Por otro lado, el Alto Tribunal descartaba considerar como este tipo de barreras «dispositivos tecnológicos de control fronterizo —como drones, cámaras térmicas o sensores— que, en principio (y salvo que se demuestre lo contrario), no cumplen una función material de contención, sino de vigilancia, detección y alerta» de personas, pero no de impedimento para cruzar la frontera.
A renglón seguido, el texto de la sentencia recoge que «nada impediría que, de establecerse elementos de contención en el mar para proteger la línea fronteriza, pudiera ser de aplicación» la 'devolución en caliente' «a quienes pretendieran cruzar irregularmente la frontera superando esos elementos de contención marítimos».
Una barrera que ha durado tres días
El pasado sábado el Ministerio del Interior desplegaba una barrera flotante para impedir que se repitiera la avalancha migratoria sufrida unos días antes. Esta tiene unos 500 metros de longitud, sobresale entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie del agua y posee una red sumergida a un metro de profundidad, además de que está reforzada por una línea de boyas fondeadas por la Armada.
Sin embargo, este lunes sufría una rotura en uno de los anclajes que la sujetaban, abriendo un gran hueco en medio de la barrera. Según la Delegación del Gobierno, solo afectaba a una de las boyas y no comprometió el funcionamiento del dispositivo porque la red permaneció intacta. Fue reparada a primera hora del martes, bajo la vigilancia de la Guardia Civil.
Las asociaciones Jucil y AUGC advirtieron de que la barrera debería ser provisional, con vistas a tomar medidas estructurales para reforzar la frontera marítima. Al mismo tiempo, reclamaba lo mismo para el espigón de Benzú, otro enclave de la ciudad autónoma por el que suelen entrar inmigrantes irregularmente.