El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas
Vivas reclamó la declaración de emergencia nacional y Moncloa lo denegó un día antes de la invasión de Ceuta
Así lo ha asegurado el presidente de la ciudad autónoma durante una entrevista en La 1, en la que ha asegurado que el Gobierno ha respondido de manera «tardía e insuficiente»
«Ceuta está con el alma en vilo», lamentaba el presidente de la ciudad autónoma Juan José Vivas durante una entrevista en La hora de la 1. En su intervención, pese a los esfuerzos de los presentadores Aida Bao y Alex Barreiro para sacarle una crítica a sus compañeros de partido, el líder 'popular' calificó con rotundidad que la entrada ilegal de 80.000 personas ha sido «una invasión» y «una vulneración de la integridad territorial de España y de Europa» ante la que el Gobierno ha respondido de manera «tardía e insuficiente».
Vivas relataba que, ya en los días previos, las autoridades percibían un aumento «intenso» en el flujo de entradas. Por ello, el lunes 27 de julio se puso en contacto con el jefe de Gabinete de Pedro Sánchez. Para entonces habían entrado ya 1.500 personas y advirtió que, si continuaba así, en 10 días llegarían a 10.000, una situación inabarcable para los medios de la ciudad autónoma. La respuesta obtenida fue que lo trasladarían a los ministerios implicados.
Al día siguiente, tuvo que ser de nuevo el presidente de Ceuta quien levantara el teléfono para recibir una respuesta. «Hablé con Interior para que llevaran a cabo medidas proporcionadas. Pedí que se decretara una situación de emergencia nacional», relataba en La1. Por su parte, desde la cartera dirigida por Fernando Grande-Marlaska le contestaron que debían estudiar la legalidad de este movimiento. Pasó otro día, el miércoles, para que Interior le devolviese la llamada para informar de que «no era jurídicamente posible». El jueves, a las 10 de la mañana —relataba Vivas— se producía la «fatídica» imagen de una gran avalancha de personas atravesando el espigón del Tarajal.
«Marruecos no es un país fiable»
«Creo que dimos indicaciones suficientes para poner de manifiesto que la situación se estaba tensionando mucho y se requería la adopción de medidas excepcionales», mencionaba el presidente ceutí. Explicaba que reclamaron cuatro medidas: la declaración de la situación de emergencia nacional, el cierre de la frontera, el despliegue del ejército y el refuerzo de la seguridad.
Ante esta inacción, Vivas reconoce que la ciudadanía sigue inquieta, ya que en redes sociales se está moviendo una nueva fecha —el 15 de agosto— para repetir una imagen similar en la frontera terrestre con África. «¿Alguien piensa que se pueden movilizar 80.000 personas sin que las autoridades locales lo perciban? El sentido común indica que no. Permítanme que dude de la colaboración de las autoridades marroquíes. Creo que Marruecos no es un país fiable», sentenciaba.
«La pregunta que nos seguimos haciendo es: ¿Volverá a repetirse? ¿Por qué la frontera no está lo suficientemente protegida? ¿Por qué no depende de las autoridades españolas y europeas, sino de un país vecino que no reconoce nuestra soberanía?», agregaba, a la vez que pedía la salidad de todas las personas que entraron de manera ilegal —las cuales cifraba en torno a las 6.000—.